¡Su boca nunca había estado tan llena! Hizo un ruido de asco cuando un poco de su presemen se deslizó por su garganta al mismo tiempo que se metía otros cinco centímetros en la boca. Inclinó la cabeza y pudo tomar casi dos tercios de su considerable longitud. Sobre ella, Jimmy gemía como una estrella porno solo por estar en su boca. Tammy lo miró y asintió lentamente. No lo hacía para provocarlo; la misión, porque esa era la única razón por la que le chupaba la polla con tanta generosidad, era para excitarlo, no para tomarse su tiempo. Pero era tan grande que ella tuvo que esforzarse para ir más rápido y evitar atragantarse con su polla. —Dios mío —gimió Jimmy—. Eso se siente aún mejor que follarte las tetas. Tammy le guiñó un ojo y luego movió la cabeza más rápido. -No puedo creer qu

