¿Qué planeas?

1816 Words
- Cálmate – me repite por tercera vez provocando todo lo contrario - Ya no me digas que me calme, Atena. - Sabes cómo es Kaleb – interviene Karam – Le gustan los casos perdidos - Mary no es ningún caso perdido – afirmo – Creí que era tu novia, Khai – digo dándole un golpe en el brazo para que nos preste atención - ¿Yo? – hace una mueca de asco - ¡Jamás! ¿Qué clase de gustos crees que tengo? ¿los de Kaleb? – dice sarcástico - Muy gracioso – digo riéndome falsamente - Dejen de hablar de algo tan insignificante - Kavin se une a nosotros y me ofrece un vaso – Te hará sentir mejor - Lo dudo – respondo, pero aun así tomo el vaso – Me dirán ¿Qué pasa entre esos dos? - No pasa absolutamente nada, Artemis - No intenten cubrirlo - ¿enserio crees que lo cubriría? – Kavin se pone frente a mi – Sabes que no me importa que sea mi hermano, jamás lo cubriría cuando se trata de engañarte – sus ojos tan parecidos y a la vez tan diferentes a los de Kaleb me dicen que no me miente. - O puede ser que no lo sabes - Tu más que nadie conoce a mi hermano, a él le suelen interesar este tipo de situaciones - Aunque debo agregar que esta situación es particular - ¿están llamando a Mary, “situación”? – pregunto - No tienes de que preocuparte, seguramente él solo quiere cuidar de ella – Atena intenta consolarme con eso, pero solo logra que me ponga más nerviosa; nunca pensé que Mary llegaría a ser un obstáculo en esto. Pero si Kaleb la protege ¿Cómo puedo alejarla de nosotros? - Vamos a dar una vuelta – Kavin me toma de la mano y la coloca en su brazo, avanzamos por todo el salón mientras otros alumnos curiosos nos observan – Entiendo que estes preocupada, yo tampoco había visto a Kaleb comportarse así con nadie que no fueras tu - ¿Intentas calmarme? - Sabes que me gusta hablar con la verdad - ¿Qué piensas de todo esto? Sé sincero – él suspira mientras nos detenemos ante una de las mesas Bufete de la fiesta, él toma una manzana y la observa - Creo que a Kaleb le gusta esa chica – muerde la manzana mientras se gira para verme – Y creo que ella se interpone en lo que sea que hayas venido a hacer aquí - ¿Qué te hace pensar en eso? - Artemis, crecimos juntos… no puedes engañarme o dime ¿Por qué estás aquí después de todo este tiempo? ¿por Kaleb? ¿Por qué lo amas? – veo su sonrisa ladeada - Claro que lo amo – digo mientras corto un par de uvas del ramillete – No dudes de eso - Sé que lo amas, pero no estás aquí por eso. ¿Qué te pidió Peter que hicieras? - Él jamás me pediría hace algo - Claro, olvide que eres su princesita - No me llames de ese modo – digo molesta – Lo que me recuerda – digo mientras intento quitar la tiara, en un cerrar de ojos Kavin está sobre mi impidiendo que me la quite - ¿Quieres alejarte? - No – está a centímetros de mi rostro, puedo sentir su respiración entrecortada y el olor de su perfume – No sé porque estás aquí, pero quiero que sepas esto; ya no eres la única que está en su corazón y será divertido verte pelear por el tonto de Kaleb - No has cambiado nada, sigues igual de infantil – comento, lo veo sonreír - ¿Recuerdas lo que pasó la última vez que nos vimos? - Aléjate, las personas nos ven - Sabes perfectamente que esos idiotas no me importan en lo absoluto y para tu información, lo que sentía en ese entonces ha desaparecido por completo - ¿Esperas que te crea? - Después de la muerte de nuestro padres en ese estúpido accidente, tuve mucho tiempo para pensar… ¿Qué crees que hubiera pasado si tus padres no hubieran invitado a los nuestros a ese ridículo viaje? - No digas cosas de las que podrías arrepentirte, sabes que fue un accidente y mi familia sufrió igual que la tuya - Aun así, ¿crees que Kaleb o yo tendríamos ganas de salir con la hija de los asesinos de nuestros padres? – sus palabras hacen que se me congele la sangre ¿Cómo puede decir eso de las personas que quería casi como a unos padres? - ¿eso te hace sentir mejor? – pregunto mientras lo empujo para alejarlo de mi - ¿estas feliz ahora? - Pierde las esperanzas de volver con él o de seguir utilizando a nuestra familia para mantener el poder de la tuya, tu y Peter tendrán que arreglárselas solos - Siempre ha sido así… - veo a Asteria entre la multitud, Nico está con ella - ¿Qué pasa? – Kavin se gira en la misma dirección, Nico y Asteria empiezan a caminar en la dirección opuesta a nosotros - Ya vuelvo – digo, pero apenas he dado dos pasos cuando siento su mano en mi antebrazo - No iras a ningún lado, debemos saludar a algunos de esos adultos aburridos - Pueden hacerlo sin mi - Lamento decirte que no es posible - Creí que me odiabas ¿Por qué me quieres cerca? - No te gustan este tipo de eventos y voy a asegurarme de verte hacerlo - Eres un tonto - Lo sé, pero, aun así. Me quieres – dice mientras me guía de vuelta hacia Khai, Karam y Atena. - El Rector nos busca, al parecer debemos saludar a algunos inversionistas – informa Karam – Kaleb no ha regresado así que creo que eso les deja toda la responsabilidad a ustedes - ¿Por qué solo a nosotros? – me quejo - Vamos - Kavin me arrastra fuera del salón – en cuanto terminamos esto, podre irme - Eres insufrible - Gracias, también te quiero – caminamos por los pasillos del internado. Al parecer los adultos tienen su propia fiesta privada en el jardín, hablamos de temas aburridos durante unos minutos, el rector parece una persona totalmente diferente; me trata con suma amabilidad y se disculpó como siete veces por todo lo ocurrido durante “el malentendido”. No le preste atención ya que eso es lo último que me importa, quiero hablar con Nico y Asteria, pero creo que no será posible esta noche. Después de varias presentaciones y tortura innecesaria vamos de regreso a la fiesta. - Date prisa, quiero dormir – Kavin se adelanta mientras yo intento seguirle el paso con mi vestido y estos tacones del infierno. Quisiera quitarme uno y lanzárselo encima. Me detengo para respirar, el movimiento en uno de los pasillos llama mi atención; lo que veo me deja helada y quiero vomitar - ¿Acaso no escuchaste? Quiero regresar pronto para… - Kavin parece ver lo que mis ojos se nieguen a creer – Vámonos – dice mientras da unos pasos - ¿Artemis? Vámonos – quiero caminar, pero mis piernas no reaccionan – Nos vamos – dice se inclina y me rodea los muslos con sus brazos y segundos después estoy sobre sus hombros como si fuera un costal de papas, la tiara cae al suelo provocando un escándalo, pero Kavin no regresa por ella. Nos alejamos de ese pasillo rápidamente hasta llegar a lo que parece ser una pequeña terraza - Regresa cuando te sientas mejor – dice dejándome allí - ¿Lo Sabias? – pregunto antes de que se marche – Sobre Kaleb y Mary - No me corresponde a mi decirlo - Así que sí lo sabias - Ambos deben sentarse y hablar calmadamente del tema. - Gracias – digo para luego centrar mi vista en los bosques de alrededor - No te atrevas a llorar – dice acercándose a mi mientras me sujeta de los hombros – Te hubieras ahorrado todo esto si tan solo me hubiera elegido a mi desde el principio… - Kavin… - ¿Por qué te empeñas en estar con él? - No lo entiendes, yo… - ¡Claro que no lo entiendo! – me sujeta con más fuerza de los hombros para luego besarme de manera algo brusca e impulsiva, siento el sabor de mis lágrimas en el beso. No lo aparto, ni siquiera me muevo; solo me quedo allí – Siempre será así, ¿verdad? – pregunta, su mirada se vuelve tormentosa y luego gira para regresar a la fiesta; la brisa hace que pueda procesar todo de una mejor manera. No puedo rendirme, tengo que quitar a Mary el camino. Vuelvo a la fiesta mientras arreglo mi cabello, al bajar las escaleras siento como una mano acaricia mi rostro haciendo que gire; Dalton me sonríe de una manera extraña, solo con un barandal de madera que nos separa. - ¿Qué haces… - no termino de formular mi pregunta cuando veo como unas manos toman la parte delantera del traje de Dalton mientras tira de él hasta hacer que pase sobre el barandal y caiga justo a mi lado, escucho perfectamente bien como el cuerpo de Dalton golpea las escaleras - ¿Quién te crees que eres? – veo a Kavin sostener a Dalton por el cuello de su saco mientras lo tiene totalmente acorralado contra el suelo - ¡Te atreves a tocarla de esa manera! – Kavin asesta un par de golpes al rostro de Dalton, èste se defiende y regresa los golpes así que es cuestión de segundos para que ambos se envuelvan en una lucha a puño limpio. - ¡Kavin, detente! – grito, pero es inútil, si no los separan uno de ellos resultara herido. Me acerco a ambos en un intento de separarlos, pero al llegar soy empujada por el cuerpo de Dalton, doy un par de pasos atras y demasiado tarde recuerdo que estoy en unas escaleras, antes de saberlo caigo sobre ellas hacia abajo; ruedo una por una hasta llegar a la base, ¡Genial! ahora me duele el codo, una pierna y el trasero. Levanto la vista y noto que todos se han detenido y me miran fijamente. -¡Artemis!- Kaleb baja corriendo las escaleras, en el camino pasa empujando a su hermano hasta llegar a mi - ¿estás bien? ¿te duele algo?- lo veo sacar su pañuelo para colocarlo en mis labios -Tranquila, creo que no estes herida de gravedad- dice mientras me revisa de pies a cabeza-Vamos- me levanta con cuidado del suelo y a diferencia de su hermano, él lo hace al estilo princesa -Sujetate-dice para luego salir del salón conmigo en sus brazos.
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