Atena-Artemis

1701 Words
Al llegar a la puerta principal de la mansión, veo la enorme puerta que vi hace unas semanas mientras los chicos y yo la limpiábamos; ahora luce mucho más imponente que esa vez. Suspiro mientras toco el timbre, luego de unos segundos un mayordomo abre la puerta. - Bienvenida, Señorita. Adelante por favor – dice invitándome a entrar - Gracias – digo mientras siento mis piernas tambalearse mientras entro a la casa - La señorita la está esperando en el tercer piso – dice mientras me guía por las escaleras. Lo veo tocar la puerta para luego abrirla – Adelante, por favor – dice - Es muy amable – digo mientras entro a la habitación - ¡Al fin estas aquí! – veo a mi pelinegra favorita correr hacia mi y abrazarme - Hola – saludo mientras regreso su abrazo - ¿Dónde habías estado? ¿sabes lo mucho que te extrañé? ¿sabes las excusas que debí poner para cubrirte con Peter? - Tranquila, todo está bien, - No debiste venir sola y mucho menos antes que nosotros ¿en que estabas pensando? - ¿quieres dejar de regañarme? - Bien, solo porque ya no tenemos tiempo – dice mientras saca un vestido verde esmeralda del closet – Te quedará perfecto – dice mientras le brillan los ojos y sé que no tengo escapatoria. - Esta será una larga noche – comento mientras la veo acercarse con el vestido. Después de lo que me pareció un eternidad, logre salir viva del proceso de preparación para ese baile. No se porque asisto, apenas y conozco este lugar… bueno, sí se porque asisto; después de un año, lo veré en persona. - Estas nerviosa – me pregunta - No, solo… no me gusta que las personas me observen – comento mientas nos dirigimos al salón en donde se hará la gala - No te preocupes, lo hacen porque luces preciosa. - Siempre dice eso - Porque siempre luces bien – comenta mientras acomoda un mechón de su cabellera negra, ese rojo luce perfecto en ella. Al llegar al salón en donde se llevan a cabo este tipo de eventos, me quedo sorprendida por el lujo de la habitación, bañadas en lo que parece ser oro y mármol, las paredes están llegas de espejos y hay música en vivo, mientras todos los alumnos visten de etiqueta, es como ver uno de esos bailes de presentación ante la sociedad. (gracias a Dios ya no lo hacen… muy seguido) - Esta habitación es preciosa – comento - Sí, es muy bonita – dice distraídamente – Oh, allá están los chicos – señala entre la multitud de invitados – Vamos – me toma por la muñeca mientras me arrastra con ella - ¡Atena! – veo a Khai acercársenos mientras sonríe ampliamente - Hola – saludamos ambas. Khai se abalanza sobre mi abrazándome y levantándome en el aire - Sera mejor que la sueltes – nos interrumpe Karam, el rubio me sonríe para luego abrazarme tiernamente - Hola – saludo mientras lo aprieto más a mi – Te extrañé - Lo mismo digo – dice mientras me toma de la mano y me guía hacia los De Santi – Vamos a saludar – mi corazón se acelera al ver a ese par de castaños problemáticos. Ambos me observan de pies a cabeza mientras me acerco a ellos, intento sonreír con naturalidad, pero no creo que tenga éxito. - Hola – saludo, veo a Kaleb acercarse a mi y abrazarme tiernamente, ese estúpido olor que me ha estado persiguiendo durante el ultimo año al fin me atrapó, absorbo su colonia mientras cierro los ojos y escondo mi rostro en su pecho, siento como sus brazos me presionan contra su pecho mientras deposita besos en mi coronilla. - Hola Arte – susurra mientras me presiona más fuerte contra él; si tan solo tuviera super poderes y así congelar este momento para siempre, lo haría; sin dudarlo. - Kaleb – susurro mientras lo aprieto. - Bueno… consíganse un cuarto – suelta Kavin haciendo que soltemos nuestro abrazo. - No digas vulgaridades – lo reprende Kaleb sin quitarme los ojos de encima, toma mi mano para depositar un beso en ella – Salúdala apropiadamente – se aparta para darle espacio a su hermano menor, Kavin se acerca a mí. - Su majestad – dice para luego colocarme una corona en la cabeza, algo fuerte para mi gusto - ¿Qué haces? – digo mientras intento quitármela - Ni se te ocurra – dice impidiendo que pueda quitar la tiara de mi cabeza – Esa cosa vale 10 becas en este horrible lugar. - Entonces debiste otorgar esas becas – comento - ¿y condenar a esos chicos a este infierno? - Eres un tonto – Kavin se acerca para depositar un beso en mi mejía y luego abrazarme - Ha pasado tiempo – dice - Sí, extrañé pelear contigo – digo - Lo mismo digo – Kavin se aparta de mi - Bueno, el primer baile está a punto de empezar – Kaleb aparta a su hermano de mi - ¿Bailamos? – pregunta mientas sostiene mi mano - ¿Cómo en lo viejos tiempos? - Como ahora – dice sonriente - Me encantaría – me guía al centro de la pista donde la música clásica empieza a sonar, lo sigo mientras observo cada parte su rostro. Sus ojos azules, sus labios tan apetecibles, su nariz. Este rostro me ha dado esperanza y desesperanza al mismo tiempo ¿Qué se supone que estamos haciendo? Esto terminará mal, pero no puedo evitar ser atraída por su campo magnético, soy como una polilla viendo directamente hacia la luz. - ¿Por qué me ves de esa manera? – pregunta - Lo siento… - digo sin apartar la vista de él - Es solo… una tontería… yo… enserio quiero besarte ahora – digo como vomito verbal, lo veo sonreír – No te preocupes, no lo haré aquí… no estoy loca – digo, lo veo humedecer sus labios y no puedo evitarlo, me acerco a él juntando nuestros labios, sentir su tacto dispara un escalofrío por toda mi columna vertebral; Kaleb corresponde mi beso tomándome de la cintura para acercarme a él mientras profundiza nuestro beso, Oh; había olvidado lo bien que se siente. Seguimos bailando mientras nos besamos, no me importaría caer frente a todos siempre y cuando nuestro tacto no se rompa, pero como todo en esta vida; nuestra cercanía se desvanece mientras él me observa. - Nunca lograré predecirte – dice mientras deposita un beso en mi frente – Siempre me llevas la ventaja en todo – escucharlo decir eso hace que me sonroje - Cuando se trata de ti, ni siquiera yo sé como voy a reaccionar – digo mientras giramos al ritmo de la música - Creo que en eso somos iguales – dice - ¿Atena? – veo a Kaleb levantar la vista y su sonrisa se borra poco a poco, giro mi rostro para ver a la hacia la misma dirección encontrándome a Mary - Hola Mary – saluda Kaleb mientras se separa de mi - Kaleb – saluda de vuelta, más fríamente de lo que me hubiera imaginado – Un gusto volver a verte Atena – me saluda, los chicos la ven extrañada - ¿De que hablas ahora? – dice Kavin - Solo saludo a una amiga – la veo acercarse a mi – O ¿no somos amigas? Atena… - Creo que hay un malentendido – veo a Atena acercarse – No te conozco y ¿Por qué llamas a Artemis, Atena? – veo a Mary sorprenderse ante las palabras de Atena - ¿Artemis? – me pregunta - Sí – digo viéndola a la cara – Soy Artemis Saint-Claire, lamento no haberme presentado antes – digo estrechándole la mano, ella se limita a verme. - Creo que debes estrecharla – Kavin toma la mano de Mary para estrecharla con la mía - Suficiente Kavin, no la trates así - Yo no hice nada, hermanito. Es ella la que no sabe de modales básicos, aunque era de esperarse; después de todo es un persona ordinaria. - ¡Suficiente! – lo amonesta Kaleb - Mary ¿de que hablas? ¿Por qué la llamas Atena? - Así es como se presentó – dice mientras no me quita la mirada de encima - En primer lugar – digo sin evitar reír – Nunca me presenté, ustedes asumieron que era Atena, que no haya querido aclararlo; es otro asunto. - ¿Te hiciste pasar por mí? – pregunta mi amiga - Algo así – respondo - Este no es el lugar más adecuado, Mary – interviene Karam - Entiendo que estes molesta – digo – Pero hablemos de esto mañana ¿quieres?. Esta noche es para disfrutar. - Puede ser que, para ti, engañar a las personas sea algo fácil y sin importancia – dice alterada – Pero para nosotros, no lo es. ¿Cómo pudiste hacer algo así? ¿para que querías engañarnos? ¿es tu manera retorcida de divertirte? - ¡suficiente! – la detiene Kavin – No le hables de esa manera, si no te gusta ser engañada entonces deberías vivir en una pesera o en una vitrina, en donde todo sea transparente - Eso no tiene sentido – opina Atena - Lo que quiero decir es; no te atrevas a insinuar que Artemis es una mentirosa, que ustedes sean tan tontos como para no reconocerla es otro asunto. Déjala tranquila o lárgate - ¡Dije suficiente Kavin! – Kaleb toma a Mary por la muñeca y la aleja de nosotros, dejándome justo allí en medio de todos, ante sus miradas sorprendidas. - Quiero bailar – Kavin toma mi mano para seguir con la pieza que Kaleb y yo dejamos a medias, ¿Qué carajo pasa entre esos dos? ¿desde cuando Kaleb se preocupa tanto por alguien que no soy yo? - Quita esa cara, las personas nos observan – dice Kavin mientras me levanta en el aire - Gracias – digo abrazándolo para continuar con la canción, aunque lo único que quiero es salir corriendo tras ellos y saber que carajo pasa.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD