correr no te servirá...

1004 Words
- No creí que fueras tan rudo – digo dirigiéndome a Kavin - No lo soy, es solo que ese tipo colmó mi paciencia – Kavin se acerca a mi y acaricia mi cabeza - ¿Enserio tiro de tu cabello? - No fue nada grave – agrego sonriendo - Debiste golpearlo en las bolas, justo como te enseñé – me reprende - En mi defensa; Kaleb actuó más rápido – él se gira hacia su hermano - ¿Dejaste que ese idiota tocara su cabello dos veces? - Creí que ella se defendería – Kaleb me dedica una mirada reprobatoria – Recuerda, no los dejes golpearte dos veces seguida - Entendido – les sonrío a todos – Sera mejor que regresemos o estaremos en problemas. - Cierto – todos giramos hacia el internado - ¡Esperen! – Nico nos detiene - ¿Qué sucede? – pregunta Khai - Es solo que… bueno, ustedes han hecho muchas cosas por nosotros sin esperar nada a cambio y eso no es normal para personas como ustedes; es decir, no quiero clasificarlos junto a los demás niños ricos egocéntricos, solo digo que para ser criados como ellos; ustedes son diferentes… y… - Dalton lo toma del brazo evitando que sigua hablando, todos los vemos confusos - Lo que este tonto quiere decir es… Gracias, por salvarnos el trasero en más de una ocasión – Nico sonríe - Sí, eso es exactamente a lo que me refería. Gracias por apoyarnos - No tienen porque agradecernos nada, ustedes no se merecen lo que ese idiota planeaba hacerles – digo sonriente – Y si quieren agradecernos entonces, tal vez en el futuro podrán hacerlo. Ahora regresemos a clase – sin agregar mas todos vamos en dirección a nuestros salones de clase. La tarde transcurrió sin ningún otro percance, escuche por allí que Miguel estaba en la enfermería, pero al parecer, no mencionó nada sobre nuestro pequeño encuentro. Atena y yo terminamos las clases y nos dirigimos a las prácticas de baile y deportes, por lo cual terminamos tardísimo y cansadas, nos vamos directo a la mansión para la cena. Al llegar a la casa nos encontramos con un gran revuelo. - ¿Qué pasa aquí? – pregunto a una de las empleadas - Los jóvenes amos tienen una reunión – llamarla reunión era un poco… diminutivo; la música sonaba por todos lados mientras las persona bailaban y cantaban ¿acaso estaban bebiendo alcohol? - Es nuestra casa ¿verdad? – le pregunto a Atena. - La última vez que revisé, si lo era – ambas avanzamos por la primera planta de la casa mientras vemos a un gran grupo de personas que claramente no conocemos. ¿Qué esta pasando aquí? Los chicos se enfadarán cuando regresen, sobre todo Karam… él odia el ruido, las fiestas y todo lo que tenga que ver con divertirse. - Busquemos a alguien conocido – digo mientras me adentro en la multitud. - Será mejor que terminemos esta fiesta o estaremos en graves aprietos con el rector y sin mencionar a nuestros padres y tu hermano. - Pero ¿ Quien armó todo esto? – le pregunto y como por arte de magia, vemos a Khai acercarse a nosotras con un gorro de cumpleaños en la cabeza, su bebida en la mano y una gran sonrisa. - Allí esta nuestra respuesta – dice Atena - ¡Por fin llegan! – dice abrazándonos – La fiesta es aburrida sin ustedes – su aliento huele a alcohol - Se puede saber ¿Qué ocasión celebramos? – le pregunta Atena - ¿No lo saben? – dice sorprendido – Es el cumpleaños de nuestro buen amigo, ¡Dalton! – dice alegremente para luego darle otro sorbo a su bebida – Pueden creer que nunca había tenido una fiesta de cumpleaños – él nos ve directamente – Así que decidimos hacerle su primera fiesta de cumpleaños como es debido - ¿Decidimos? Ósea que no fue solo tu idea – puntualizo - Claro que no, sé que soy un genio para armar alboroto, pero ni siquiera yo hubiera podido armar todo esto solo… los chicos me ayudaron - ¿Dónde están? – pregunta molesta - Atena – Khai centra su atención en ella – Deja de ser tu misma por al menos un par de horas - ¿Estas diciendo que soy aburrida? - No, claro que no – Khai deja su vaso en el buró – Eres peor que eso, siempre nos mangoneas y evitas que hagamos cosas divertidas, pareces una vieja atrapada en el cuerpo de una chica… - Khai se tambalea – Aunque debo admitir que eres una jovencita amargada muy bella – Atena lo ve fijamente y luego sonríe - Extraño mi saco de boxeo – dice tranquilamente, no entiendo su comentario, pero parece que Khai sí, porque sale corriendo en la dirección contraria a nosotras - ¡Correr no te salvará, estas ebrio y te atraparé! – sin decir más Atena emprende su casería. - Claro, déjenme sola – grito, pero ambos han desaparecido por completo. Camino alrededor de la casa, pero no logro ver a nadie conocido, así que decido subir al segundo piso. Los pasillos están desérticos ¿Dónde se metieron todos? Bueno… no estoy con ánimos de una fiesta y menos si me dejan sola, buscaré a Dalton, le desearé un feliz cumpleaños y me iré a dormir. Pero no tengo ningún regalo ¿Que hago? bueno no es mi culpa ¿como sabría de su cumpleaños si no lo dijo? bueno lo felicitaré y pensaré en un regalo mañana, no me queda de otra, a menos que le gusten las joyas de oro, tengo varias de esas. Con esto en mente avanzo hacia su habitación, aun cargo mi mochila así que no planeo decir mucho… doy unos toques en la puerta y la abro sin esperar su respuesta. Grave error Artemis ¿cuando aprenderé a tocar de manera apropiada? Nota mental; debo corregir esto o me meteré en problemas algún día.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD