- Aaaahh – grito al ver a Dalton sobre Nico, en su cama - ¡Lo siento! – cierro la puerta de un tirón – No vi nada, continúen – digo con la puerta cerrada - ¡Y pónganle seguro al menos! – grito para luego alejarme de esa habitación tanto como sea posible. Parece que Nico le dará un buen regalo a Dalton, sonrío para mis adentros, me alegro que ambos sean felices… espero llegar a serlo pronto. Al centrar mi vista al primer piso, veo a todos esos chicos bailando y divirtiéndose, incluso puedo ver como Khai aun corre de Atena ante la mirada fascinada de Karam.
- ¿No vas a ayudarme? – le grita Khai a Karam
- No estoy loco – razona su amigo con una sonrisa en el rostro. Khai se logra refugiar a un extremo de la mesa del comedor, mientras Atena está en el otro extremo; ambos se ven agitados, sudorosos y cansados de correr
- ¡Ven aquí! – dice Atena mientras lo llama con un gesto de su mano – No te golpearé – le promete recuperando el aliento
- ¿Enserio? – le pregunta Khai acercándose un poco
- No te golpearé, ven aquí – Khai se acerca más a ella. En cuanto él está cerca veo como mi amiga se abalanza sobre él dándole golpes y derribándolo.
- Tenías razón Khai, esta fiesta es divertidísima – comenta Karam, también sonrío desde el balcón
- ¿Arte? – la voz de Kaleb me saca de mi trance. Me giro para verlo de frente
- Hola – digo sonriendo, lo veo avanzar hacia mi tambaleante - ¿Estas bien? – al acercarme noto el olor a alcohol
- Sí, solo… me tome un par de tragos.
- ¿Un par? – digo riendo – Creo que dejaste sin bebidas a los demás
- Compraré más – dice sacando su tarjeta de crédito
- No, no más bebidas – le quito la tarjeta y la guardo – Vamos a la cama
- ¿Me estas proponiendo algo sucio? – levanta la vista – No te daré mi virtud – escucharlo hace que ría
- ¿Entonces a quien se la darás? – le pregunto optando una expresión seria
- Te la daré a ti, pero aun no estamos casados – dice viendo mis manos - ¿ves? No llevas anillo- es rara la vez que lo veo ebrio así que decido divertirme
- Entonces dame uno – me acerco a su rostro – Antes de que alguien más lo haga.
- Nadie más lo hará – afirma – Acabaré con quien sea que quiera alejarte de mi
- Hay una manera más sencilla – le informo
- ¿Cuál?
- Dame tu virtud – coloco mi mano en su pecho, él suelta su agarre de mi de inmediato
- No – dice cubriéndose el cuerpo con su abrigo – Soy tuyo, pero al menos debes respetar mis deseos
- ¿Acaso tu no lo deseas?
- Claro que sí, pero… antes tenemos otras cosas que hacer
- ¿Cómo cuáles?
- Comer helados juntos… ¿puedes comprarme un helado? – pregunta
- ¿Ahora?
- Sí, yo siempre corro por cualquier cosa que quieres, ahora es tu turno- lo veo hacer un puchero
- No creo que logre conseguir a estas horas de la noche ¿Qué mas quieres?
- Dame un beso – dice
- Creí que no querías que robara tu virtud
- Es solo un beso… no haremos otra cosa
- ¿Y si no puedo parar?
- ¿No me vas a besar? – pregunta acercándose – Sabes que quieres… siempre quieres besarme ¿Por qué ahora no?
- Kaleb…
- Arte, sabes que no puedes resistirte a mis besos – lo veo humedecer sus labios provocando que mi boca se seque.
- Tu te lo estas buscando – me acerco a él cuando vemos a una pareja salir de una de las habitaciones de huéspedes.. los cuatro nos vemos mutuamente para luego verlos desaparecer por el primer piso
- ¿Entonces qué preciosa? – Sonrío al escucharlo hablar así - ¿Te atreves a probar un poco de este De Santi? – lo veo fijamente - ¿No me vas a besar?
- No – digo, pero en verdad estoy disfrutando esto
- ¿Por qué?
- Estoy cuidando tu virtud…
- Me puedes cuidar mientras me besas – lo veo acortar la distancia entre nosotros – Bésame Arte – dice seriamente, siento sus manos en mi cintura apretándola… me ve expectante
-
Eres imposible – digo para luego tomar sus labios en un beso apasionado, introduzco mi lengua en su boca mientras rodeo su cuello con mis brazos pegándolo más a mí. Kaleb aprieta mi cintura con una mano mientras sube la otra por mi espalda hasta llegar a mi nuca, evitando que corte nuestro beso. Disfruto cada segundo del beso, absorbo su olor y escucho como se agita su respiración, nos separamos lentamente y mantenemos juntas nuestras frentes.
- ¿Puedo dormir contigo hoy? – pregunta
- Kaleb…
- Solo dormir – dice tomándome de la mano en dirección a mi habitación, - Cámbiate – dice mientras me empuja tiernamente al closet, me coloco una pijama rápidamente y salgo, lo veo en mi cama mientras lucha por no quedarse dormido…
-Si nos descubren será un gran problema-intento razonar
-Ven aquí- su voz ronca es muy sexy
-¿Aceptarás las consecuencias?
-No haremos nada, no tendremos porque sentirnos avergonzados. Ya ven aquí, belleza- sonrío y me adentro bajo las sábanas, él me recibe en su pecho y me arropa – Ya falta poco – susurra ´
- ¿Para qué? – le pregunto
-Eres una lindura -besa mi cabeza-Y tu olor es delicioso-toma un mechon de mi cabello y juega con el - Deberías hacerme las cosas menos difíciles.
-¿Cómo?-pregunto curiosa
-Siendo menos perfecta, Arte.
-Eso mismo digo, pero responde a mi pregunta ¿Para qué falta poco?- insisto pero ya esta dormido… le doy un casto beso en los labios y me acomodo sobre él… se siente tan bien, mañana podría ser un problema, pero hoy lo disfrutaré; además no haremos nada… Cuanto adoro a este chico,Kaleb… su nombre es mi último pensamiento antes de caer rendida ante el sueño.