Un día más pasó, fue sorpresivo para Corina cuando no hubo ninguna réplica por parte de la gerente, incluso Lorein la había saludado como si nada cuando fue a lencería. Un poco más tarde, Hally se presentó frente a ella y Corina creyó ver su futuro. —La señorita Larregui quiere que pases a su oficina antes de retirarte —indicó con amabilidad. Definitivamente esas eran las palabras que la estaban sentenciando, a menos la dulzura de Hally lograba amortiguar un poco el impacto. La más bajita se retiró pensando que quizá Corina se sentía mal ya que esta lucía tensa a pesar de sonreír. Así que volvió con Lorein y no dudó en decirle que creía que Corina no estaba bien. Lorein arrugó ligeramente el entrecejo ante el comentario. —¿Por? —No lo sé, se está comportan

