CLAIRE Solo me queda decir que la estadía en el hotel Adlon fue maravilloso, amé cada rincón de esa suite, porque si señores estuve en una suite para mi solita. Stephano me llevo a comer a distintos restaurantes y también fuimos a ver a los nuevos socios de la empresa. Alemania es hermoso, bueno solo conocí un poquito de Berlín, pero realmente me encanto. La comida es maravillosa y hasta me aprendí algunas recetas. Estamos en el aeropuerto para irnos a Francia y esta vez el viaje no dura mucho, solo 1h 45 min. —Vámonos Claire — me dice Stephano y ambos subimos al jet. Esta vez ya no me asombra tanto el jet, más bien me siento muy cómoda viajando con Stephano. —¿Por qué me miras tanto? — pregunta Stephano sonriendo —Nada— le contesto y volteo para ver por la ventana En estos tres

