CLAIRE Estoy en el aeropuerto para irnos con el señor Owen a las dichas reuniones que tiene en Alemania, Francia y por último en México. Si, voy a viajar por el mundo y no puedo estar más que emocionada, nunca me he subido a un avión antes, tengo miedo y a la vez entusiasmo. Veo a Stephano conversando por teléfono y yo solo me quedo embobada mirándolo, ¿cómo se puede ver tan bien en cualquier cosa que se pone? creo que si le pongo una bolsa de basura también se vería perfecto. —Adonis no tiene ninguna imperfección—me digo mentalmente —Claire, nos vamos — me dice Stephano y yo solo lo sigo. Apenas subo al jet privado puedo observar lo maravilloso que es, los asientos se ven tan cómodos y todo está perfectamente impecable y podría decir que intacto. —Cuando lleguemos nos hospedaremos

