Entre mis primas y yo acomodamos la casa para que mi madre no tenga objeción alguna en dejarme ir a bailar con ellas, normalmente estamos de regreso en casa temprano para evitarnos que alguno de nuestros padres vayan a preocuparse o inclusive vayan a irnos a recoger.
Las cuatro estamos arreglándonos, maquillándonos e incluso peinándonos el cabello, son pocos las veces que tenemos la oportunidad de salir nosotras y disfrutar de una increíble noche, estoy vestida con una minifalda oscura y una blusa de tela transparente que combina con mis zapatos, cabello suelto y un maquillaje fresco.
—Si te viera Stuart moriría al instante Nicole
—Roguemos para que no aparezca, no quiero verlo, no quiero que arruine nuestra noche chicas, además Stuart es muy extraño, un día me quiere y el otro pareciera que solo le enfado.
—Si es así termínalo, hay muchos que quisieran estar contigo.
—Eida tiene razón Nicoles, ese Stuart es muy molesto.
Dice Mirta haciendo malas caras.
Continuo dando algunos retoques a mi rostro con maquillaje analizando lo que dijeron mis primas, no creo que Stuart esté hoy en la discoteca sería mucha casualidad que así sea.
—Es hora de irnos —grita Eida —vamos, vamos.
Me despido de mis papás con un beso y un abrazo.
Algunos chicos no dejan de mirarnos, entramos al lugar y es lo mismo, las chicas me señalan una mesa para sentarnos y beber algo esperando que el ambiente caliente un poco, como es costumbre algunos chicos vienes y nos invitan a bailar, aunque en esta ocasión voy a esperar un poco más.
—No esperé vere aquí.
Inmediatamente me levanto y voy a bailar con las chicas para evitar que Stuart se me acerque.
—¿Stuart?
Miro hacia atrás y ahí está él, me cambio de lugar y comienzo a bailar con Eida ignorándolo por completo, nos adentramos más a la multitud y perdernos de la vista de Stuart.
—¿Cómo sabía que estaríamos aquí?
—No lo sé, pero no me dejen sola, Stuart es muy malo.
Eida no comprende lo que le digo, pero tampoco pregunta a que me refiero con ello.
—Disfruta y no le prestes atención.
Asiento no convencida mas vine a divertirme y en eso ella tiene mucha razón.
—Eres una mujer fácil Nicole
—Déjame en paz por favor.
Corro hacia al otro lado de la pista alejándome de él.
—Ya no lo soporto Mirta, ya no, no deja de molestarme.
—No le tomes importancia Nicole, ignóralo, no le permitas que las palabras que te dice te afecte.
Sigue la noche e intento seguir disfrutando de la música alejándome de Stuart cada vez que se acerca a mí.
—Chicas quiero irme, esta noche no ha sido lo que pensé o planee, por favor vamos a casa.
—Sí, la verdad es que tampoco he podido disfrutar, esto ya ni es divertido.
Eida está molesta.
—Vamos.
Las cuatro salimos del lugar, Stuart no nos sigue así que aprovechamos su descuido para huir a casa.
—Nicole ¿crees que nos haya seguido?
—Mirta de ser así está realmente enfermo, seguirnos para ver que vamos a hacer o con quien vamos a estar, me parece bastante enfermo de su parte.
—Tienes que decirles a los tíos lo que está pasando Nicole, imagínate ya no podemos divertirnos porque él está donde quiera que estemos.
Si repiten las demás en coro.
Al llegar a casa mis papás están ya dormidos, entramos en silencio hasta mi habitación, nos cambiamos, duchamos, nos lavamanos el maquillaje del rostro y nos vamos a dormir.
—Nicole, lamento que esta noche no haya sido como las noches alocadas que acostumbramos, queríamos que te divirtieras.
—No es nada Eida, estar con ustedes me divierte, Stuart es solo un tonto que no ve lo que hace, en lugar de resolver las cosas las empeora con sus actitudes absurdas.
—Es un tonto porque en lugar de cuidarte está haciendo que quieras alejarlo de ti.
—Es que no lo sé, no sé qué quiere a decir verdad, primero me ofende y luego me pide perdón, me llena de regalos e insinúa que ando con mucho hombres cuando siquiera estoy fuera de casa.
—Es un enfermo —dice Zaray —tienes que terminarlo si no va a seguir molestando, espero que hagas caso Nicole, mira hoy todo lo que hizo para ofenderte.
—Sí, y no es para menos, estabas con nosotras, no con hombres, está enfermo y como la miraba, ¿lo notaron?
—Sí Mirta, yo si lo noté por eso no me alejé de Nicole.
—Saben que es lo peor, que actúa como queriendo poseer a Nicole, es tenebrosos, yo digo que le digamos a los tíos.
—No —niego —mañana hablaré con él,le diré que se acabó y que me deje tranquila, tal vez así no me moleste.
—Dudo que te deje en paz, pero bueno, una más y yo so le diré a ellos lo que pasa, creo que va siendo hora que le pongas límites a Stuart.
Amenaza zaray
—Sí, les prometo que les diré y además hablaré con él para que me deje tranquila ya no quiero estar más con él, siento que ya no lo quiero y no me interesa hacerlo.
—Entonces todo está resuelto, podemos dormír de una vez que muero por un rico sueño, además mañana tenemos que irnos y hay que madrugar, todas a dormir.
Mirta es muy mandona, pero así la queremos, es la que nos pone límites y nos ayuda con nuestros papás cuando queremos salir, es mayor que nosotras y se hace cargo de todo cuando lo hacemos, por eso agradezco que estén aquí conmigo y me ayuden con Stuart porque pensé en darle una oportunidad, pero ahora que veo lo que ellas dicen entiendo que de mi parte es una estupidez, lo único que quería es decirle adiós y seguir con mi vida.