2. ¿No es lo que parece?

1200 Words
2. ¿No es lo que parece? Mark 24 horas antes —¡Mark! ¡Viniste! —La loca de Maggie se lanza a los brazos de su mejor amigo y jefe. Es la responsable de los casinos propiedad de Mark y quien además contrata a los chicos que participan en los eventos. “Solo calidad” es su lema, por lo que todos los hombres contratados deben parecer modelos de revista. Hay de todo tipo y gustos para las exigentes mujeres que van a esos lugares a buscar diversión. —Por supuesto que vine, si me dejaste como diez mensajes pidiéndome ayuda. —La joven hace un puchero y le golpea suavemente en el pecho. —¡Auch! Estás muy duro, de seguro pasas todo el día el gym. —El hombre sonríe de lado, pues algo de razón tiene. Últimamente se ha sentido un poco de bajón, ya que se enteró que su ex prometida infiel, Sally, acababa de anunciar su boda con su nuevo “sugar”, un anciano de ochenta años que se está pudriéndose en dólares. —Puede ser, sabes que me gusta estar en forma…¿Y bien? —Es un hombre muy ocupado y su tiempo vale oro, pero aquí está, a punto de salvarle el trasero a la mini rubia. —Tengo pésimas noticias…cuatro de mis chicos se enfermaron…al parecer alguno de los alimentos estaba contaminado y tengo todas las funciones contratadas…¿Qué voy a hacer? —La chica se lanza a sus brazos y llora desconsolada. Sabe que solo su amigo puede ayudarla. —Primero que nada, tranquilízate. No ganas nada con ponerte histérica. En todo caso, si tienes algún evento donde pidan a dos de los muchachos, solo envía uno…—Maggie toma nota mental de lo que dice su jefe mientras se limpia las lágrimas. —Ok, en ese caso, puedo cubrir tres de los eventos, solo me haría falta un chico más. Tengo tres despedidas…¿Serías capaz de volver a pisar un escenario? Mark se estremece al recordar sus viejas andanzas. Después del fracaso con su ex prometida, quien se acostó con el par de strippers de su despedida de soltera y que incluso lo acusó a él, por enviarle chicos tan atractivos, comenzó una etapa de venganza, donde solía participar de ese tipo de funciones, haciendo lo mismo que a él le hicieron. Sabía que con su atractivo, ninguna mujer se resistía a sus encantos, por lo que terminó acostándose con al menos diez novias a punto de casarse. Incluso, algunas dejaron a sus prometidos, tratando de conseguir que él las eligiera, pero solía humillarlas cuando se presentaban ante él, suplicándole que las eligiera. Algunas se quejaron al verse rechazadas, por lo que de alguna manera se hizo famoso en el club. Pero a la edad que tenía en ese momento, no le importaba. Solo le interesaba alimentar su orgullo herido. —No, no creo que sea una buena idea. —Esos tiempos ya habían pasado y estaba en paz, pero ahora, su amiga quería que volviera a las andadas. —¡Vamos Marky Mark! Solo será esta vez. Además, no tienes que dormir con la novia como solías hacer. Solo debes bailar en tanga y recibir muchos dólares moviendo ese trasero de hierro y ese “paquetote” que Dios te regaló. Mark suelta una carcajada antes las palabras de su amiga. No desea hacerlo, pero después de todo, ella fue la única que estuvo a su lado en los momentos difíciles. —Voy a pensarlo, te aviso más tarde. Además, puedes unir dos eventos si es necesario. Ambos sabemos que no es lo ideal, pues un solo stripper para una veintena de mujeres dispuestas a derrochar todo el morbo que guardan en casa, es lo más loco de ver. Mark regresa a su habitación y se coloca ropa cómoda. La noche anterior lo pasó con una mujer que conoció en un bar al que fue con unos amigos, sin embargo, ha comenzado a darse cuenta de que este tipo de relaciones, ya no lo llenan. Se tira en la cama y mira hacia el techo. El Mark de veinticinco años, hace tiempo que se ha ido. A esa edad solo soñaba con casarse y formar una familia con la bella Sally, la actriz de moda, sin embargo, todo se fue al traste, al descubrir a su mujer, cogiend0 salvajemente con los dos strippers contratados para la despedida de la chica. Como si hubiera sido una broma, recibió una llamada, pero al contestar, solo se escuchaban gemidos que salían de la boca de su novia. Dejó todo lo que estaba haciendo para correr al lugar donde se llevó a cabo el evento, y los empleados le dijeron que ella subió a las habitaciones superiores. La cara de pena que tenían le decía que iba a encontrar algo muy malo. Y así fue. Al abrir la puerta de una patada, su mujer, la que más amaba y deseaba como madre de sus hijos, se había convertido en el jamón de un sándwich entre pan blanco y pan tostado. Todos gritaron por la sorpresa, pero su ex prometida, aventó a los hombres y quiso ir con él, completamente desnuda. —¡No es lo que parece! —¿De qué estaba hablando esta mujer? ¿Acaso se había caído en pelotas en medio de esos dos hombres? —No me quieras ver la cara de estúpido, que no soy ciego. Por supuesto que imaginas que terminamos…¿cierto? La mujer luce pálida mientras los hombres se visten para salir de la habitación y dejarlos solos. —¡No, no es lo que crees! ¡Es un error! ¡Yo te amo! Fue el “te amo” más falso de la historia. Por demás está decir que la boda se canceló, anunciando a los medios diferencias irreconciliables, y casi nadie se enteró del incidente. Solo ellos lo sabían y por obvias razones guardaron el secreto. A la familia más cercana les hicieron creer que la boda no es algo que ambos deseaban, por lo que quedaron más o menos conformes. La chica regresó a su trabajo y durante todo este tiempo ha tenido una buena cantidad de "patrocinadores" por así decirlo. Y él...No volvió a creer en el amor. El soñador Mark Roberts, oficialmente estaba fuera del mercado, tal vez para siempre. ***** —De acuerdo…lo haré una última vez. Pero no prometo no follarme a la novia. —Ambos ríen del chiste personal. Solo Maggie y Devon, su otro mejor amigo, saben de sus andanzas de revancha. —¡Perfecto! De preferencia termina el show y despídete. Es mejor que no te involucres con esas mujeres, recuerda que es Navidad y no queremos separar parejas...¿Cierto? Sus palabras le causan gracia, porque sabe bien que eso no le interesa. A él lo separaron y no le ha pasado nada, así que otro hombre solo puede sobrevivir con una novia infiel. —Bien, ya veremos...¿De qué voy vestirme? —La mujer duda un momento, pero sabe que tiene que decirle. —La novia adora la Navidad...te toca ser Santa Sexy Claus. Jo-jo-jo
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