Pov Fernando Esperó a que me sobrepusiera para continuar hablando y eso me hizo sentir aún peor, como si supiera exactamente todo lo que me estaba pasando. - Me gustaría conocerte mejor —dijo por fin— nunca he tenido un amigo y no sé por qué tú me agradas, quiero poder confiar en ti —puso su mano sobre la mía, sintiendo el calor que traspasaba mi piel, impregnándose en la carne— sé que me divertiré a tu lado, que viviremos un montón de emociones juntos y, que cuando esta amistad se acabe, serás un lindo recuerdo para mi vida, atesoraré cada momento contigo —levantó las cejas y sonrió— ¿Y tú? - La verdad —de pronto me sentía como un niño siendo descubierto en una maldad, tratando de explicar los motivos por los que la falta no fue tan grave— es que tengo una confusión en mi cabez

