capitulo 4.

2017 Words
Capitulo 4. Para Lucas las cosas son como antes, él ve a Leticia como su amada, un sentimiento latente está en él como si solo existiera ella y solo ella, debido a que Amalia le ocasiona una extraña sensación, un sentimiento diferente que le impide verla a los ojos, trata de alejarla de su vida, es difícil para él, ya que la considera su mejor amiga, eran tan unidos que tener que tomar esta decisión lo hace sentir mal, pero considera que es lo mejor, está decidido a mudarse con Leticia a su casa, la llevará a la mansión de sus padres y cuando ellos vuelvan de viaje él les dirá que desea casarse estuvo al borde de la muerte y se le ha otorgado otra oportunidad, desea hacer las cosas bien, aún sus planes no están definidos, pero trata de llevar la vida un paso a la vez, hoy será dado de alta y Leticia preparar todo para llevarlo a casa mientras que Mateo está ahí para él, su mejor amigo no se despega de él cuidándolo en todo momento. — Vamos amigo piénsalo bien, ¿No crees que te precipitas a mudarte con ella? — Sé que no te agrada Mateo, pero debes entender que la amo, no ahí vuelta atrás, ella es mi mujer y quiero que viva conmigo, he pospuesto esto mucho tiempo, ya es suficiente, la quiero en mi vida por el resto de ella y ni tú ni nadie me va a impedir que haga lo que creo correcto, no quiero hablar del tema. — Lucas se siente presionado, Mateo, Amalia, todos insistente en alejarlo de Leticia, siente que debe ser claro y firmes con ellos, llevándolo a ser el viejo Lucas que era, duro e imponente, es su vida y la manejara como crea que sea conveniente. — Bien, hermano, no te enojes, estoy contigo, vamos. — Mateo lo ayuda a bajar las cosas al coche, las personas los miran con pesar y es que los doctores y enfermeros del lugar saben la situación, a ellos les consta las noches de desvelos y preocupación de Amalia en la sala de espera mientras que la suertuda de Leticia es la más beneficiada. Mateo está preocupado y es que sabe que la noticia no le va a agradar a Amalia, estará muy deprimida, puesto que volvió al trabajo y tiene que llevar las riendas de varias de las empresas de Lucas toda la responsabilidad cae sobre sus hombros, Mateo siente dolor de ver en lo vacía que ella se ha vuelto y es que ha tenido que enfrentar todo ella sola, todos son duros con ella para hacerla entender la situación, mientras que Leticia espera a Lucas en casa, todos los recuerdos y las cosas de sus hijos y sus padres fueron enviados al sótano, la casa está intacta como cuando Lucas venía de visita, están listo para su llegada, los sirvientes reciben en la entrada Lucas los saluda a todos y es que la diferencia de edades se nota, es evidente, sin embargo, se adentra al lugar tomando a Leticia de por las caderas. — Te amo, ¿Lo sabías?— Le dice al oído de forma que la hace sonrojar, para ella es un momento único, un momento especial, es el hombre que ama y el que la ama según sus palabras, aunque siente temor debido a que sabe que mañana será su primera cita médica y es donde todo se va a saber, esto podría terminar con su felicidad así que la aprovecha al máximo. Mateo se queda a comer por petición de Lucas quien ríe por las historias de sus aventuras juntos, es un gran momento para ambos, Mateo muere por contarle muchas cosas, pero se contiene, le explica que está casado y que tiene una niña con Melanie quién se encontró en un trabajo por casualidad. — Vaya, quién lo diría, estás casado. — las palabras que salen de su boca lo hacen sentir un poco extra, siente que algo lo incómoda. — ¿Lucas? ¿Estás bien? — Él mira a Mateo y asiente. — Sí, discúlpame, pero tengo un dolor de cabeza fatal, según el doctor debe asistir a terapia para que desaparezcan, es algo insólito, mañana tengo mi primera sesión y espero me manden buenos medicamentos, bien, amigo mío, agradezco tu visita y todo tu apoyo, eres un amigo incondicional, deseo descansar, vuelve cuando quieras eres recibido en esta casa cuando gustes. — Se levanta y se siente un poco mareado, Mateo Sonríe Mirándola Leticia quien no sabe qué decir. — Entiendo, descansa, te hará bien, buen día.— Dice sabiendo que quizás entre ellos pase cosas que no puede evitar, está cansado de vigilar a Lucas y sabe que ya no puede presionarlo más, solo deja todo en manos de Dios quien decidirá qué pasará con toda esta situación, no ve a su hija desde hace dos días y su familia está deshecha, es momento de dejar esto en manos de los especialistas. Mateo conduce a casa de Amalia quien llega del trabajo, la responsabilidad en sus hombros se agranda, todo por firmar un documento donde la hace tutora y socia de las empresas si Lucas falta a ellas, en unas semanas debe reunirse con su mejor amigo y socio comercial el señor Fenicio, con quién se reúne con Lucas, solo espera que él no tenga inconveniente en asistir con ella a varios eventos de suma importancia. Está agotada y llega temprano para ver a Mateo, sabe que él llevo a Lucas a la mansión Freiter y quiere saber cómo está él, al llegar se ducha y se cambia para darle de comer a su pequeña niña, quién se queda dormida tras su baño, la lleva ala cama y se sienta con Melanie en el jardín donde ven a Mateo llegar en el coche. — ¿Viste su cara? Eso significa que no son buenas noticias, Dios, siento que esto terminará acabando conmigo. — Cálmate, ¿Si? Quizás no es lo que piensas.— Melanie toma su mano sabiendo exactamente las razones por la cual su esposo tiene una expresión desanimada. — Buenas.— Mateo besa a su esposa en los labios. — Amalia, lo siento mucho, no puede hacer nada, ellos…— Amalia interrumpe. — Ellos vivirán juntos, es de suponer, entiendo, ya me lo esperaba, no te sientas mal, no es tu culpa, lo conozco, es el mismo testarudo de hace años, está bien, aún ahí esperanzas, mañana es su consulta con la sicóloga, seguro ella pueda ayudarlo a recordar, no pierdo las esperanzas, no se sientan mal, ¿Está bien? Gracias por todo chicos. — Lo siento tanto cariño. Amalia no llora, al contrario, sonríe, ya no tiene lágrimas para este dolor que la consume, está destrozada, aun así, debe continuar, se ha dado cuenta que es el pilar de esta familia y que debe continuar aunque Lucas esté haciendo su vida por su cuenta. Pasa el resto de la tarde con Mateo y Melanie quienes hablan de la reunión con el nuevo proyecto, lo han aplazado por toda esta situación y el inversionista está muy interesado en que sea su empresa quién diseñé su casa, será una gran remodelación y Amalia debe reunirse con él a fin de mes para hablar de las remodelaciones, todo sigue, es triste saber que la vida sigue, que independientemente de cada situación la vida, el tiempo no se detiene, al contrario, sigue y eso es lo que más atormenta nuestras vidas, pero es una lección de vida, que nos impulsa a seguir, cada segundo perdido es una oportunidad de un nuevo comienzo. Amalia pasa la tarde con los chicos, al despedirlos toma una ducha entre lágrimas y se sienta con Dylan para ayudarlo con las tareas el niño ve en su madre la gran fortaleza de toda esta situación, no pudo ocultárselo junto a su sicóloga y su madre le explicaron la situación y solo se echo a llorar en el hombro de su madre como no lo había hecho, puesto que es un niño, pero no pueden engañarlo en su corazón siente que su padre no está bien y acepta que debe esperar a que esté mejor para poder verlo, es duro ser pequeño y aceptar las circunstancias de la vida, Dylan siente que su madre lo necesita y por ello aprecia cada esfuerzo que ella hace para estar a su lado, para sacarlos adelante. — Listo, ¿Vemos una película? — Dice Amalia sin ganas de quedarse sola, sus hijos son su fortaleza, esa noche es dura para ella, sabe que quizás su esposo le haga el amor a otra mujer y es que no espera menos de esa mujer. En su mente siente que quizás lo forzó a qué la eligiera a ella, él se casaría con ella sin importar nada, jamás le había te amo y fue ella quien se metió en la relación de ellos, quizás Lucas jamás hizo su elección, ella lo obligó hacerlo, lo presionó, no lo sabe ni lo entiende, es difícil para ella tener que aceptarlo y quizás para Leticia también lo fue, puesto que ahora actúa diferente, incluso se alejaba de Lucas cuando ella estaba con él, la Leticia que recuerda la hubiera sacado de la habitación aprovechando cada segundo de la situación a su favor, en cambio, está mujer aunque sabe que quizás todo se descubra tras de ayudar, no siempre pasa, pero ahí personas que aprenden de sus errores y desean ser una mejor persona, eso la aterra y aunque es egoísta de su parte quizás el destino le está dando de su propia medicina, ahora es ella quien tiene que ver cómo otra mujer se interpone en su relación con Lucas, pero como siempre él tiene la última palabra, quizás no sea hoy o mañana, pero todo se sabrá y él tendrá que tomar una decisión, una que pueda o no gustarle. — Si, mami, una película. — Dice la pequeña Estrella. — Bien, prepararé unos refrigerios, suban a la habitación para escoger la película. — Dylan, ¿Me cargas? — Dice la pequeña extendiendo los brazos a su hermano, papá siempre la llevaba cargada a la habitación, ahora se aferra a su hermano al que quiere mucho. — Sí, vamos sube. — Dylan la lleva ala habitación y Amalia prepara refrigerios. Ven una película y se quedan dormidos, por más que Amalia trate de no pensar en Lucas es difícil para ella no hacerlo, solo de pensarlo, de imaginar cuando la hacía suya y ahora resulta que está haciéndole el amor a otra le rompe el alma, las lágrimas recorren sus mejillas mientras llora en silencio. Lucas tras pasar la tarde con Leticia la nota tomar sus cosas para marcharse, han pasado el día viendo películas como solían hacerlo y ahora tiene ganas de tenerla entre sus brazos. — ¿Queda viviendo conmigo? — Le dice muy seguro de sí mismo. — No puedo mi amor. — ¿Por qué? Yo te amo Leticia y quiero que avancemos en esta relación. — Escúchame Lucas, ahí cosas que han pasado que aún no sabes, quizás me odies después de todo lo que te digan en la terapia mañana, solo te pido que me perdones, mira te juro que estoy arrepentida de todo, cada día es una tortura para mí, no sé en que pensaba antes, pero ahora mi amor, he vuelto he cambiado, solo te pido que me perdones, yo…— Llora y Lucas la besa en los labios. — Mírame, ¿Qué pasa? Dime. — Lucas, yo…— Lo mira nerviosa, está inquieta, pero sabe que es lo mejor.— Te engañé, yo te engañé con el comandante hace mucho tiempo, te fui infiel siendo una cobarde, he pagado en la cárcel por mis errores, tu mi amor, hiciste una vida sin mí y me has hecho aún lado, lo siento tanto Lucas, solo perdóname, quiero ser yo quien te lo diga y si algún día puede perdóname estaré muy cerca de ti, te amo Lucas, yo te amo.
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