Acosador

2020 Words
"Hazlo conmigo" Sus palabras aún continúan en mi mente, a pesar de que me escape de su agarre y que no le he hablado en toda la clase de literatura, sus palabras siguen presente y me pregunto ¿por qué? si obviamente no pienso hacerlo con él. Puede ser que quizás, la sensación o la impresión de que me lo propusieron o que alguien quisiera hacerlo conmigo hace que no pueda dejar de pensar. Estoy sentada en el suelo del pasillo del Instituto comiendo unas Lay's, es evidente que hoy no quise hablar con nadie y ese nadie también incluye a Isaac, les dije que necesitaba estar sola un momento, creen que aún sigo enojada por la broma, pero eso ya no me molesta, en realidad me molestó que Jeff haya colaborado con ellos y no sé porque me sorprende, sí sé que él es un idiota, pero últimamente espero más de él de lo que alguna vez pensé. Chupo mi dedo índice y agarro otra papa. —¿Te dejé pensando?—levanto la vista y ahí está él. —No—bajo de nuevo la vista a mis papas fritas el paquete es más aire que contenido. Él se sienta y me quita unas. —Si lo hice—escucho el crujido que hace cuando las mete en su boca. —No me dejaste pensando—digo y lo intento mirar a los ojos, pero no resisto y miro sus labios. Últimamente estoy tan vulnerable. —Si no te dejé pensando porque no me has dicho que no—pregunta y tiene razón porque no le dije que no, tal vez porque mí "no" sería mentira—Mírame a los ojos. —No puedo—miro de nuevo a mis papas—Me intimida mirarte a los ojos—muerdo mi labio—Y no te dije que no, porque no tuve oportunidad. —Es decir que es un ¿no?—él me mira y yo lo hago también, pero de reojo—Mía, hazlo conmigo, prometo que será la mejor primera vez. —No, ¡eres mi amigo!—exclamo. Reacciono por fin ante esa situación, es obvio que es un no ¿Cómo podría mirarlo después?—Además es una forma rara de pedir a una chica para salir. —No te estoy pidiendo tener una relación—acaricia mi pierna—Te estoy pidiendo para... —¿Tener sexo?—interrumpo exaltada. Él hace un gesto y quita su mano para agarrar más papas. —Si lo dices así quedo como un... —Idiota, una porquería y muy poco hombre—vuelvo a interrumpir. Él infla sus cachetes y luego expulsa el aire. —Con idiota me conformaba—mete las papas en la boca. —¿Qué te hizo pensar que me lo podías pedir?—digo largando un suspiro. —Bueno, digamos que me dejas tocarte y besarte—lo miro sorprendida—Pensé que te gustaba. —¿Me estás diciendo fácil?—levanto una ceja y por primera vez lo miro a los ojos. Estoy incluso más enojada que antes, quiero golpearlo, pero un parte de mí que ahora odio le había permitido que piense así. —No, Mía sólo pensé que te gustaba...yo—su cara cambio de la normal a una cara de preocupación—Pero ya olvida. Mi cara cambia al ver la suya, supongo que ambos estamos confundidos—No es que no me atraigas sólo que pensé que yo no te atraigo—miro hacia otro lado, nerviosa de haberme confesado así. —Bueno eres fea, pero me atraes—sonríe y lo miro. Pongo los ojos en blanco y le entrego una sonrisa que no se merece. —Bueno las feas tenemos lo nuestro—hago el signo de la paz con mis dedos. Él ríe y me mira tierno. —Y a ti te sienta de maravilla—me sonrojo y miro hacia abajo—¿Mía? —¿Mhm? —Ven—se pone de pie y el timbre de regreso a clase suena—Mejor—sonríe me extiende la mano, yo la acepto y me pongo de pie. —¿Dónde vamos? —Ya verás—dice y me jala de la mano hasta unos de los salones de la primaria. La primaria se había cambiado a otro barrio por lo tanto estos salones sólo se usaban los sábados para las clases de guitarra, teatro o canto. Cierra la puerta detrás de nosotros, se acerca a mí a paso rápido y une nuestros labios en un beso, me agarra fuerte de la cintura pegándome a su cuerpo y a la pared. Nuestros labios siguen el ritmo sin separarse, su mano baja a mi muslo lo aprieta y sube mi pierna izquierda para acariciarla mejor. Esto es realmente bueno, sentir su cuerpo cerca del mío ¿Qué es esto que siento? Nunca me había sentido así. Baja a besar mi cuello, acarició su cabello y él va subiendo la mano hasta llegar a mi trasero. Pero algo no se siente bien, y sé exactamente que es. —No—susurro intentando separarme de su cuerpo. Me doy cuenta de lo que está tratando de hacer, quiere convencerme de algo de lo que sé que me voy a arrepentir toda la vida. —¿Qué pasa?—dice y su mano sigue ahí. Saco su mano—Mmm—me mira fijo dándose cuenta lo que me pasa—¿No te gusta?—pregunta en mi oído, sube de nuevo su mano y yo la vuelvo a bajar—Ya te vas a acostumbrar, nena. —No he aceptado nada contigo—digo. Él me besa de nuevo y separándose de mi dice. —Te mostraré lo que soy capaz de hacer, Mía—bajo mi pierna y me separó de su cuerpo. Como mierda se me ocurre estar acá haciendo esto, como mierda puedo hacerle pensar que soy suya. Y porque no muestra un poco más de tacto. ¿Acaso es un animal? —¿Qué quieres decir con eso?—lo miro fijo y sonríe. —¡Qué seré tu primera vez!—exclama riendo leve. —¿Cómo lo sabes?—pregunto mirando sus labios deseando besarle de nuevo. Pero me resisto porque no soy de él y jamás lo seré. —Porque vas a desear que lo sea—acaricia mi mejilla. —Lo dudo mucho—digo y quito su mano—No serás mi primera vez y esto se queda hasta aquí, Jeff—lo empujó para salir y me volteo—No eres más que un...—camino hasta la puerta sin encontrar las palabras ¿por qué no puedo insultarle? —Me deseas y yo te deseo—no me volteo a verlo, pero me detengo—Lo seré, seré tu primera vez. Pongo los ojos en blanco y salgo azotando la puerta. +++ Estoy acostada tapada hasta la cabeza sin ganas de ir al Instituto, han pasado tres malditos días desde que Jeff y yo...bueno desde que nos encontramos haciendo cosas que no quiero ni pensar. Ahora no hablamos más sobre eso, nos reímos como amigos y siempre estamos juntos, ya que, tenemos el mismo grupo de amigos. Sin embargo, ahora cada vez que peleamos yo simplemente no le respondo la broma o el insulto sólo lo ignoro como si no quisiera pelear con él ¿Por qué? Me molesta que me haya tratado como una cualquiera, por otra parte, creo que me comporte como una, no debía dejarle que me besara o tocará. Aunque, no porque haga esas cosas soy una cualquiera, soy libre ¿no? Además ¿qué es ser una cualquiera? Por otro lado, es mi amigo no debería ser difícil tratarlo mal o hacerle bromas. —¡Arriba!—dice Isaac sacando la sabana que me cubría—Tú mamá me dijo que no quieres salir de la cama porque estas deprimida. —Claro que no—él se sienta en la cama. —Si lo estás ¿tus padres volvieron a pelear? —No, ellos llevan la separación muy bien para ser mis padres—bostezo. —¿Entonces es Jeff? —¿Qué? ¡No!—digo fuerte casi como un grito. Él no tiene por qué saber que Jeff me ha pedido que me acueste con él y menos saber que es un problema en mi vida. —Ok—me mira asustado y luego reímos—No era para que me grites—exclama—Bueno entonces ¿Qué carajo es? —¿Cansancio?—hace un gesto pensativo. —Nop—dice agregando un "p" al final de su palabra, niega con la cabeza—Sin duda es depresión. —¡Qué no!—grito—Maldita sea Isaac no estoy deprimida—lo empujo para que caiga en la cama y me subo arriba suyo. —Oye tranquila, Mía no traje protección—ríe y lo golpeo en la cara. —Te lo tienes merecido—río, agarro mi celular y me pongo de pie para ir al baño—Me voy a bañar, pero tú me preparas el desayuno. —Veré que hay en la cocina—sonríe y asiento. Entro al baño y me quito el pijama; dejo mi celular en la mesa junto a la tina, abro el grifo de la canilla de agua fría y caliente. Le hago caras al espejo como siempre, puchero, sonrisa, le guiño el ojo o saco la lengua. Me quitó la ropa interior y entró en la tina, me paso jabón por todo el cuerpo y me relajó en el agua tibia como desearía quedarme así todo el día. Mi celular comienza a sonar lo agarro y abro el mensaje. De: Jeff ¿Es la hora del baño? Quisiera estar allí. ¡Oh por dios! Trago saliva y no puedo creer ¿cómo mierda sabe que me estoy bañando? Para: Jeff ¿Cómo lo sabes? Envío el mensaje esperando ansiosa la respuesta ¿Por qué me hace esto? Me confunde, mi cabeza sabe que no tengo que hacerlo y mi corazón, él está en nuestra contra. De: Jeff. ¿Desayuno para tres? ¿Quieres que suba? Mi corazón se acelera ¿Está en mi casa? Seguro vino con Isaac, maldito Isaac por no avisarme, me hubiera quedado en cama fingiendo que estaba enferma. Muerdo mi labio y suspiro ¿Qué le digo? Para: Jeff. ¿Dónde está Isaac? Seguro él ya debe saber sobre eso, tal vez incluso él lo está apoyando, aunque Isaac es mi mejor amigo y siempre me dice que debo encontrar la persona correcta para hacerlo, que no lo haga solo para saber que se siente. De: Jeff. Fue por tu desayuno, nena. ¿Subo o no? Él se tomará un buen tiempo porque se fue hasta Martínez. Martínez es el lugar donde siempre voy a desayunar con Isaac o con mi mamá, queda en el centro de la cuidad y todos saben que mi casa queda bastante lejos del centro. Para: Jeff Sube. Envío el mensaje con los ojos cerrados para no sentirme culpable de enviarlo, aunque sea imposible no arrepentirse ¿Para qué subiría? Obviamente para seguir intentando convencerme de ser mi primera vez con algún truco nuevo. Salgo de la tina y me envuelvo en mi toalla color violeta. Salgo corriendo a mi habitación para cerrar la puerta rápido, arrepentida de mi mensaje, todos enviamos mensajes estúpidos alguna vez. Cuando llego a la puerta él me impide cerrarla. —Déjamelo a mí—entra a mi habitación y cierra la puerta detrás de él. —¿Qué haces aquí?—digo entre cortado y agarro fuerte de mi toalla para que no se me caiga. —¿Eres tonta o prácticas?—levanta una ceja—Me dijiste que suba. —Si, pero no que vengas a mi habitación. Fue estúpido decir eso, a donde le diría que suba si no es a mi habitación ¡Ay Mía! —Ups, creo que yo lo intérprete así.
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