Llegamos justo a tiempo a la oficina, pues segundos después Santiago tocó la puerta.
-Adelante.- dije.
Entró e hizo una reverencia a ambos.
-Buen dia.
-Buen dia.
Se sentó frente de nosotros.
-¿De que queria hablar?.- le pregunté.
-Nicolas quiere mudarse a otro pais.- dijo rápido.
-¿A que pais?.
-Estados Unidos.
-¿Cuando?.
-La semana que viene.- su voz mostró miedo.- Lo hace para olvidarse de Michael.
-Ya veo.. entonces debemos trabajar antes.- no queria mostrarme preocupado por tan repentina decisión.
-¿Podrán?.
-Claro que si.- intervino Lean.- usted no se preocupe.
Suspiró con alivio.
-Y hay otra cosa que necesito.
-Somos todos oídos...
-Tambien quiero tomar la droga.- sentenció.
Nos quedamos en silencio un momento. Para mi no era la primera vez que escuchaba esa petición, pero si eran muy pocas veces.
-¿Podemos saber por que?.- preguntó Lean.
-Yo.. tengo miedo de dejar de amarlo algun dia, y herirlo.- bajó su mirada.
-Ya veo.- Lean le sonrió comprensivo.- Es una buena decisión.
Aquello pareció un poco raro, su expresión habia cambiado por completo, pero no dije nada, opté por cambiar de tema.
-Entonces debemos trabajar desde hoy. ¿Sabes donde está Letón Nicolás?.
-Está en su departamento.
-¿Crees que puede invitarlo a algun lugar?.
-No lo se...- dudó.- Pero podria intentarlo.
-Segun leí a Leton Nicolás le gusta la musica, y a Gliin Michael no tanto.- conté.- Por ello casi nunca iban a lugares relacionados a esto. ¿A ti te gusta?.
-Mucho.. amo cantar.
Nos miramos con Lean
-¿Nicolás sabe esto?.- preguntó el castaño.
-Em.. creo que no.
-¡Bien!.- me puse de pie.- Manos a la obra.
Santiago me miró extrañado.
-Dejame te explico.- dijo Lean clavando los codos en la mesa.- Nicolás ya tuvo momentos "traumáticos" y peleas que le dolieron con Gliin Michael. Ahora necesita cosas buenas contigo para que la droga tenga mayor efecto, y compartir un gusto tan remarcado, ayudará bastante.
-Oh...- exclamó Santiago.
Lean sabia aquello y no hacía mucho tiempo que estaba en el trabajo. ¿Trabajó antes en otra oficina? Quizás de otra ciudad. Aun asi era extraño, pues cosas asi pueden llevar años aprender, o por lo menos a mi me costó.
-Hay un lugar...- entré en la conversación.- Donde puedes ir un dia, enseñas talento y hay todo tipo de instrumentos, compartes con personas que tienen los mismos gustos, hay profesores, artistas, grupos de discusión sobre letras y más. ¿Que te parece?.
-¿Hay un lugar asi?.- Santiago preguntó con entusiasmo.
-Claro. Entonces dime ¿Te interesa?
-¡Si!.
-Bien, haré unas llamadas.- señalé al castaño.- Lean te enseñará algunas tecnicas para convencer.
Santiago asentió y Lean sonrió de costado... lo habia tomado en el otro sentido.
Me hice a un costado y llamé al dueño de "Song" el lugar que había mencionado.
-Hola Traviz, tanto tiempo.- escuché.
-Hola Williams.- respondí.- Necesito un favor.
- Solo para eso llamas.- suspiró.- ¿Que quieres?
Reí.- ¿Quieres que te llame para otras cosas? Minna me mataría.
Mi amigo rió ante la mención de su esposa.
-Bien bien, suelta ¿Qué necesitas?.
-Iran dos personas allí, necesito que estén presentes personas que estén dispuestas a ayudarme. Les pagaré obviamente.
-Puedo encargarme de eso.
-Gracias amigo, hoy mismo sera, en un rato te aviso bien la hora.
-Estaré esperando.
Colgué y regresé a ellos. Me puse de pie detrás de Lean y apoyé mis manos en sus hombros.
Hombros bien formados.
-¿Qué tal todo?.- pregunté.
-Bien.- contestó Santiago- Ya sé como convencer a Nico de ir.
-Lean es muy bueno en eso.- dije pasando mi mano derecha por su pecho.- ¿No es asi?.
El castaño miró hacía arriba y me sonrió, pasó su lengua por los labios.
-Gracias por el alago.
Santiago aclaró su garganta, y me vi obligado a separarme.
-¿Puedes llamarlo ahora? Necesito confirmar el horario en el lugar. Se llama Song y allí van todos quienes aman la música.
-¿A qué hora sería conveniente?.- preguntó sacando su celular.
Miré mi reloj, era un poco más de las 14.
-A las 16.- dije.
Santiago marcó el número de Nicolás, el cual lo atendió con rapidez.
Eso era señal de que tenía ganas de hablar con el; íbamos por buen camino.
Santiago le contó sobre el lugar, y con frases "quiero pasar tiempo contigo antes que te vayas" "te hará bien" "eres alguien importante y quiero compartirlo contigo", logró convencerlo.
-Listo.- dijo.
-Bien, ahora ve y prepárate, a las 16 deben estar allí. No te preocupes por nada que nosotros arreglaremos todo y te avisaremos por mensajes.
-Bien.- dijo rápidamente y salió de la oficina.
Lean se puso de pie y se enfrentó a mi.
-Piensas rápido.- puso su mano derecha en mi pecho y la izquierda en mi nuca.- Me gusta...
-Se me da bastante bien.- tomé su barbilla.- Aunque otras cosas se me dan mejor.
-Mmm..- se acercó a mi para besarme, pero antes de si quiera tocarnos, me alejé.
-Debemos irnos.- sonreí victorioso.
Asentió y me miró desafiante.
-Estas jugando con fuego Dlass Traviz.
Solté una carcajada.
-Vamos que debemos hablar con varias personas.
Mientras salía de la oficina lo escuché seguirme.
Aquello era bastante divertido.
Antes de subir a su coche, le mandé un mensaje a Williams diciéndole la hora, y que nosotros iríamos en ese momento para hablar con los presentes.
-¿Qué piensas hacer alli?.- preguntó Lean poniendo en marcha su coche.
-Alabar a Santiago.- dije.- Que Nicolás vea que a todos les gusta, y si es tan amante de la música como dicen, estoy seguro de que captará su atención.
-¿Sólo eso?
-Obvio que no hermoso.- sonreí de costado.- Haremos que canten juntos, eso aunque parezca algo pequeño, tiene efectos en el cerebro.
- Muy bien Traviz.- movió su cabeza con aprobación.- ¿Puedo sugerir algo más?.
-Obviamente puedes hacerlo.
-Todas las personas tenemos canciones favoritas ¿No es asi?
- Si...
-Imaginate tener la oportunidad de cantar esa canción en un evento...
Apoyé mi mano en su muslo.- Me gusta lo que escucho.. sigue.
-Podemos organizar un evento, en nombre de "Song". En ese evento serían elegidos Nicolas y Michael para cantar la canción favorita del primero. Antes que suban al escenario podemos hacer que tomen Love's drug, y te aseguro que 5 minutos después estarán teniendo sexo salvaje, y nuestro hombre Nicolás quedará perdidamente enamorado de su amigo.
-Hombre...- susurré.- Me pone duro que tengas tanto cerebro.
-Podrias hacerme una mamada de agradecimiento.
Me acerqué a el y dejé un beso en su cuello. Subí un poco para morder su oreja.
-Pronto.
Regresé a mi lugar y nos mantuvimos en silencio hasta llegar