Doce

1128 Words
Llegamos justo a tiempo a la oficina, pues segundos después Santiago tocó la puerta. -Adelante.- dije. Entró e hizo una reverencia a ambos. -Buen dia. -Buen dia. Se sentó frente de nosotros. -¿De que queria hablar?.- le pregunté. -Nicolas quiere mudarse a otro pais.- dijo rápido. -¿A que pais?. -Estados Unidos. -¿Cuando?. -La semana que viene.- su voz mostró miedo.- Lo hace para olvidarse de Michael. -Ya veo.. entonces debemos trabajar antes.- no queria mostrarme preocupado por tan repentina decisión. -¿Podrán?. -Claro que si.- intervino Lean.- usted no se preocupe. Suspiró con alivio. -Y hay otra cosa que necesito. -Somos todos oídos... -Tambien quiero tomar la droga.- sentenció. Nos quedamos en silencio un momento. Para mi no era la primera vez que escuchaba esa petición, pero si eran muy pocas veces. -¿Podemos saber por que?.- preguntó Lean. -Yo.. tengo miedo de dejar de amarlo algun dia, y herirlo.- bajó su mirada. -Ya veo.- Lean le sonrió comprensivo.- Es una buena decisión. Aquello pareció un poco raro, su expresión habia cambiado por completo, pero no dije nada, opté por cambiar de tema. -Entonces debemos trabajar desde hoy. ¿Sabes donde está Letón Nicolás?. -Está en su departamento. -¿Crees que puede invitarlo a algun lugar?. -No lo se...- dudó.- Pero podria intentarlo. -Segun leí a Leton Nicolás le gusta la musica, y a Gliin Michael no tanto.- conté.- Por ello casi nunca iban a lugares relacionados a esto. ¿A ti te gusta?. -Mucho.. amo cantar. Nos miramos con Lean -¿Nicolás sabe esto?.- preguntó el castaño. -Em.. creo que no. -¡Bien!.- me puse de pie.- Manos a la obra. Santiago me miró extrañado. -Dejame te explico.- dijo Lean clavando los codos en la mesa.- Nicolás ya tuvo momentos "traumáticos" y peleas que le dolieron con Gliin Michael. Ahora necesita cosas buenas contigo para que la droga tenga mayor efecto, y compartir un gusto tan remarcado, ayudará bastante. -Oh...- exclamó Santiago. Lean sabia aquello y no hacía mucho tiempo que estaba en el trabajo. ¿Trabajó antes en otra oficina? Quizás de otra ciudad. Aun asi era extraño, pues cosas asi pueden llevar años aprender, o por lo menos a mi me costó. -Hay un lugar...- entré en la conversación.- Donde puedes ir un dia, enseñas talento y hay todo tipo de instrumentos, compartes con personas que tienen los mismos gustos, hay profesores, artistas, grupos de discusión sobre letras y más. ¿Que te parece?. -¿Hay un lugar asi?.- Santiago preguntó con entusiasmo. -Claro. Entonces dime ¿Te interesa? -¡Si!. -Bien, haré unas llamadas.- señalé al castaño.- Lean te enseñará algunas tecnicas para convencer. Santiago asentió y Lean sonrió de costado... lo habia tomado en el otro sentido. Me hice a un costado y llamé al dueño de "Song" el lugar que había mencionado. -Hola Traviz, tanto tiempo.- escuché. -Hola Williams.- respondí.- Necesito un favor. - Solo para eso llamas.- suspiró.- ¿Que quieres? Reí.- ¿Quieres que te llame para otras cosas? Minna me mataría. Mi amigo rió ante la mención de su esposa. -Bien bien, suelta ¿Qué necesitas?. -Iran dos personas allí, necesito que estén presentes personas que estén dispuestas a ayudarme. Les pagaré obviamente. -Puedo encargarme de eso. -Gracias amigo, hoy mismo sera, en un rato te aviso bien la hora. -Estaré esperando. Colgué y regresé a ellos. Me puse de pie detrás de Lean y apoyé mis manos en sus hombros. Hombros bien formados. -¿Qué tal todo?.- pregunté. -Bien.- contestó Santiago- Ya sé como convencer a Nico de ir. -Lean es muy bueno en eso.- dije pasando mi mano derecha por su pecho.- ¿No es asi?. El castaño miró hacía arriba y me sonrió, pasó su lengua por los labios. -Gracias por el alago. Santiago aclaró su garganta, y me vi obligado a separarme. -¿Puedes llamarlo ahora? Necesito confirmar el horario en el lugar. Se llama Song y allí van todos quienes aman la música. -¿A qué hora sería conveniente?.- preguntó sacando su celular. Miré mi reloj, era un poco más de las 14. -A las 16.- dije. Santiago marcó el número de Nicolás, el cual lo atendió con rapidez. Eso era señal de que tenía ganas de hablar con el; íbamos por buen camino. Santiago le contó sobre el lugar, y con frases "quiero pasar tiempo contigo antes que te vayas" "te hará bien" "eres alguien importante y quiero compartirlo contigo", logró convencerlo. -Listo.- dijo. -Bien, ahora ve y prepárate, a las 16 deben estar allí. No te preocupes por nada que nosotros arreglaremos todo y te avisaremos por mensajes. -Bien.- dijo rápidamente y salió de la oficina. Lean se puso de pie y se enfrentó a mi. -Piensas rápido.- puso su mano derecha en mi pecho y la izquierda en mi nuca.- Me gusta... -Se me da bastante bien.- tomé su barbilla.- Aunque otras cosas se me dan mejor. -Mmm..- se acercó a mi para besarme, pero antes de si quiera tocarnos, me alejé. -Debemos irnos.- sonreí victorioso. Asentió y me miró desafiante. -Estas jugando con fuego Dlass Traviz. Solté una carcajada. -Vamos que debemos hablar con varias personas. Mientras salía de la oficina lo escuché seguirme. Aquello era bastante divertido. Antes de subir a su coche, le mandé un mensaje a Williams diciéndole la hora, y que nosotros iríamos en ese momento para hablar con los presentes. -¿Qué piensas hacer alli?.- preguntó Lean poniendo en marcha su coche. -Alabar a Santiago.- dije.- Que Nicolás vea que a todos les gusta, y si es tan amante de la música como dicen, estoy seguro de que captará su atención. -¿Sólo eso? -Obvio que no hermoso.- sonreí de costado.- Haremos que canten juntos, eso aunque parezca algo pequeño, tiene efectos en el cerebro. - Muy bien Traviz.- movió su cabeza con aprobación.- ¿Puedo sugerir algo más?. -Obviamente puedes hacerlo. -Todas las personas tenemos canciones favoritas ¿No es asi? - Si... -Imaginate tener la oportunidad de cantar esa canción en un evento... Apoyé mi mano en su muslo.- Me gusta lo que escucho.. sigue. -Podemos organizar un evento, en nombre de "Song". En ese evento serían elegidos Nicolas y Michael para cantar la canción favorita del primero. Antes que suban al escenario podemos hacer que tomen Love's drug, y te aseguro que 5 minutos después estarán teniendo sexo salvaje, y nuestro hombre Nicolás quedará perdidamente enamorado de su amigo. -Hombre...- susurré.- Me pone duro que tengas tanto cerebro. -Podrias hacerme una mamada de agradecimiento. Me acerqué a el y dejé un beso en su cuello.  Subí un poco para morder su oreja. -Pronto. Regresé a mi lugar y nos mantuvimos en silencio hasta llegar
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