—Nasser de verdad me siento muy bien. Estoy genial. Ya no me duele nada. Estoy cansada de estar todo el día en la cama. Enserio. —Habibi, pero no está de más quedarte unos días recuperándote por completo. Ayer todavía estabas algo débil y vomitando ¿Recuerdas? –Nasser abrazó a Jade de la cintura mientras hablaban. Estos últimos días desde que Jade salió del hospital habían sido buenos para ellos, estaban mucho más unidos. Habían compartido buenos momentos y estaban mucho más cariñosos el uno con el otro, sobretodo Nasser que aprovechaba cualquier momento para tener un gesto de cariño con su esposa, como en ese momento. —Si Nasser, pero eso seguro que fué porque me comí el desayuno con muchas ganas y por eso me sentó mal al estómago. Pero después de que hoy vaya al médico quiero visita

