Tras haber pasado casi toda la tarde de compras con Bayren y Farah, Jade se dirigió a palacio. Estaba exhausta pero lo había pasado increíblemente bien con ellas. Necesitaba de una salida así con personas buenas que la hacían sentir bien. Así no se sentía tan sola en ese país. Le había caído muy bien la tía Farah y estaba segura de que la salida de hoy no sería la primera que harían. De hecho, habían quedado en visitar una exposición pero ya cuando Jade se recuperará totalmente de su próxima operación que sería dentro de unos días. Llevaban los dos coches cargados de bolsas y paquetes, donde ella iba y donde la escoltaban más hombres que formaban parte de su comitiva de guardaspaldas. No había podido resistirse a comprar vestidos, joyas, bolsos y demás complementos, puesto que después de v

