Se me había olvidado lo que era trabajar en obras de manera directa, estar metido de lleno en la construcción, desde que tomé la dirección de la constructora solo lo supervisaba, tenía años en no mezclarme con los trabajadores y sudar para ganar la comida. Me estaba ayudando el trabajar de sol a sol, no sabía que eso me faltaba. Podía intercalar un poco de ahora en adelante, no hacerlo siempre, pero sí una vez a la semana. Había canalizado el dolor. Aún seguía sin entender lo que vivimos en nuestra despedida, he desglosado todo y concluyo. «Amor entre los dos había y nos sobraba». Tenerla en mis brazos, volverla a tocar, a sentir, a fundirme dentro de ella… Ingresé a la oficina improvisada en un contenedor, me dirigí a mirar los cálculos. Ya se habían excavado lo suficiente para hacer lo

