Cuando Cassandra se vio en peligro, fue que pidió ayuda, todos los hombres ya se habían adelantado y fue por eso que Jesse la soltó sin problemas. — ¡Maldita zorra! — Jesse se sacudió con violencia, pero no pudo hacer nada para soltarse — ¡Déjenme darle una buena lección a esta puta! — Todo salió a pedir de boca, por cierto, el documento que te di de cesión de derechos no es válido, ya que esa es mi firma y no la de Víctor, es falsa. — Tú lo has pedido — Jesse miró a Víctor — ¿Sabes el motivo por el cuál Cassandra me defendió tanto? Es porque yo la hice abortar, ella perdió el primer hijo que esperaba de ti y no tienes idea la satisfacción que me dio saber que le había quitado la vida a ese bastardo. — ¿Qué has dicho? — Víctor sintió como su sangre bullía por dentro y miró a Cassandra

