CAPÍTULO CUARENTA (HENRY Y YO)

1868 Words

Caminé por los pasillos con el pulso acelerado y las mejillas ardiendo. Cada paso que daba alejándome de su oficina era un paso hacia mí misma, hacia una versión de Zara que ya no quería depender del perdón disfrazado de caricias. Cuando llegué al ascensor, apreté el botón con más fuerza de la necesaria. Me temblaban las manos. No por el beso. No por la bofetada. Por todo. Por Henry, por Dastan, por mí. El ascensor se abrió y entré sola. Me miré en el espejo interior. Tenía los ojos encendidos, los labios tensos. Una versión de mí que aún no sabía si admiraba o temía. Esa noche no dormí. Las palabras de Dastan, su mirada, su confesión. Todo daba vueltas como un carrusel enfermo. Me levanté antes del amanecer, con una decisión clara: hablar con Henry. Lo llamé a media mañana. Atendió a

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD