Capítulo 15: La Ville lumière nos une Estaba más que encantada, maravillada, exaltada. No dejaba de mirar de un lugar a otro sorprendiéndome con toda aquella majestuosa ciudad. Luego de visitar los locales en los que mi jefe quería establecer su restaurante, nos dirigimos al barrio latino. Las horas habían pasado volando y se acercaba el momento de almorzar. Según Piero, ahí había muchos locales económicos e ideales para comer. Y vaya que tuvo razón. Yo me incliné por probar una Quiche Lorraine, la misma estaba compuesta por carne, queso y nata. Era una especie de tarta salada que estaba deliciosa. Luego, proseguí con una Tarte Tatin (tarta de manzana caramelizada), aquello era el cielo. Carlos por su parte pidió un Ratatouille, al ver cómo miraba su plato embobada me ofreció un poco

