"Bésame con el atrevimiento de no saber si es lo correcto" .... Pasaba el peine por su cabello una y otra vez, con una pequeña sonrisa que parecía no borrarse en toda la mañana, miraba por la ventana contemplando así el trabajo de los parisinos, como se saludaban, hablaban y se trataban con cariño. Soltó un pequeño suspiro enamorada y se frotó su cabello azabache con las manos. Su corazón latía con fuerza y no había podido pegar ojo en toda la noche pensando en la tentadora propuesta de Adrien. Él le había dicho que escapasen juntos, estaba dispuesto a renunciar a tu poder como rey y a su palacio por estar con ella. Ella con los ojos cerrados hubiese aceptado, pero había un problema: El caso de Bridgette seguía sin desvelarse. No podía renunciar a ella tan fácilmente, de alguna m

