No había dejado de pensar en Joshua, sopesaba su propuesta inclinándome a intentarlo, poniéndole claro unas condiciones y advertencias que debía cumplir o terminaría nuestro acuerdo, así que a mi segunda hora mientras los estudiantes desarrollaban un taller en grupo tome un lápiz y empecé a redactar una lista que debería cumplir si quería que aceptara revolcarme con él, claro que si aceptaba mis demandas la situación seria un gana-gana a mi favor, porque tendría la oportunidad de obtener satisfacción a mi manera y ayudar a mi amiga o de lo contrario zanjaríamos el tema y el me dejaría en paz, terminada mi jornada de la mañana me dirigí con Fanny a almorzar, era necesario que lo hiciéramos ya que tenía que contarle lo que estaba planeando con aquel buen pedazo de carne, no quise involucrar a las otras chicas porque quería que fuera sorpresa para Katty si el aceptaba esta condición –Ahora sí cuéntame wey, me tienes en ascuas- soltó Fanny sentándose frente a mí en la mesa del pequeño restaurante al que llegamos –Fanny voy a aceptar la propuesta de Joshua- dije sin rodeos mientras leíamos la carta, la observe bajar aquel cuadrado de papel plastificado sorprendida –oh… por todos los cielos… oh siii... ya era hora de que pensaras en ti- soltó eufórica –hay que contarle a las chicas- detuve sus acciones cuando la vi tomar su móvil, sabía cuál era su intensión –No se te ocurra comentarlo- su mirada extrañada me hizo suspirar frustrada –por lo menos aun no, te explico- le dije y tome aire para ponerla en perspectiva de mis intenciones y en el caso de no ilusionar a Katty con el tema hasta después de concretar el acuerdo –Ok dejare que lo hagas a tu manera, pero esta bomba debo soltarla yo- aseguro señalándome con uno de sus dedos de perfecta manicura –Claro, solo espera hasta el domingo- dije pidiendo lo que habíamos acordado del menú –¿Por qué hasta el domingo?- consulto algo curiosa –Porque saldré con el este sábado y luego de darle mis peticiones y que él las acepte es que podre saber si la rubia podrá follarse a su obsesión andante- Fanny entendió mi punto y nos dispusimos a almorzar para luego regresar a clases, por mi parte tendría clases hasta las dos y luego iría de compras para preparar la cena de esta noche.
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-Hola ¿Cómo han estado?- salude notando que habían sido puntuales al llegar a mi nuevo hogar –hola pequeña Mandy- me saludo Oliver levantándome del piso para girar conmigo entre sus brazos, era costumbre hacer eso cada vez que me veía –qué guapa estas Zoé- la pelinegra sonrió devolviéndome el caluroso abrazo –parece que la separación te ha sentado estupendo- me dijo haciéndome analizar en que me sentía mejor sin Roger, eso no me hacia una mala persona, Zoé era de constitución delgada pero bien proporcionada, tenía ojos avellana y un cabello castaño ondulado que acentuaba su tono de piel –sigan adelante, les daré algo de tomar- los hice acomodarse en el gran sofá y fui por las bebidas a la cocina, faltaba aproximadamente media hora para que estuviera listo lo que tenía en el horno por lo que me senté frente a ellos y charlamos un rato de sus vidas y de mi regreso al trabajo –supongo que ahora que estas soltera te llueven los galanes pequeña- la palabras de Oliver me hicieron reír –no, como crees, ahora me encuentro enfocada en mí, no quiero complicarme la vida- mi comentario lo hizo sonreír, el me conocía bastante, por eso su mirada me decía que no le estaba contando toda la verdad –pero supongo que tienes uno que otro pretendiente, ¿no pensaras quedarte sola?- Zoé era un poco más mesurada con sus comentarios y sonreí antes de responderle –apenas y llevo unas semanas separada de Roger, no es que esté considerando volver con él, solo que… quiero pensar en mi por un tiempo- la tierna mujer me brindo una sonrisa comprensiva –eso me parece bien- al instante nos levantamos para servirnos la comida cuando escuche que alguien llamaba a la puerta, quizá era el cobro de la administración que hacían para esta fecha según me dijo Lucas –ya vengo- dije y camine hacia la puerta, ese era el problema de no acostumbrarse observar por la mirilla quien estaba fuera de tu puerta, ya que cuando abrí sentí como un gran cuerpo se abalanzo contra mi aprisionándome contra la pared, su boca se apodero de la mia dejándome algo aturdida, podía reconocer su aroma y el toque de sus manos, era Joshua, este hombre era demandante, podía sentir su lengua dentro de mi boca y una de sus manos apretar mi cadera contra su creciente erección, tome la solapas de su chaqueta para que mis piernas no flaquearan, y pude percibir como me levanto en vilo enredando mis piernas en el filo de sus caderas, podía sentir como mi cuerpo se calentaba y mi entrepierna se humedecía, pero como todo no es color rosa un carraspeo nos hizo separar, baje mis piernas deslizándome poco a poco sintiendo que su m*****o rosaba deliciosamente mi centro, ambos nos miramos y luego giramos nuestra vista hacia las dos personas en la pequeña sala, Oliver miraba serio en dirección a Joshua y Zoé reía bajito con el rostro enrojecido por la situación tan vergonzosa –Woow, que calor- fue lo que salió de sus labios, carraspee y me acomode la camiseta que tenía puesta –Oli, Zoe… él es Joshua- atine a decir colocando unas hebras rebeldes de mi cabello tras mi oreja, Joshua aun con su entrepierna algo crecida acomodo su saco buscando que esta no se notara tanto y saludo con una amplia sonrisa –un gusto Joshua Davis- se presentó ante las dos personas presentes, mi hermano y su mujer saludaron cordialmente y sentí como el ambiente se encontraba algo incómodo, vi a Joshua acercarse nuevamente a la puerta y traer consigo una botella de champaña –te traía esto- fue lo que dijo para liberar algo de tensión en el ambiente –gracias…- no sabía qué hacía en la puerta de mi departamento, ni como había conseguido mi dirección o porque estaba ahí, bueno… eso si lo sabía, quería follar o por lo menos convencerme de ello –o que bien, Joshua también está invitado a la cena, no me habías dicho cuñis- Oliver pareció notar mi sorpresa y solo se rio de su mujer –que bien, me preocupaba que estuvieras tan solita pequeña Mandy- no pude evitar gruñir por aquel comentario, mi largo discurso del tiempo para mí y no querer complicarme la vida se había ido al carajo desde que abrí la puerta para dejar entrar al hombre de ojos negros que sonreía gustoso a mi lado, le mire volteándole los ojos en completa indignación y entre a la cocina seguida de mis tres visitantes.
Serví los platos ante la atenta mirada de mi hermano que parecía estudiar mi reacción, mientras Zoe me ayudaba con el resto de los alimentos, Joshua parecía disfrutar de la situación y no perdía oportunidad para mirarlo con mala cara, cuando ya todos estuvimos sentados Oliver me miro al probar el primer bocado –Um… pequeña, sigues siendo buena chef- alabo deleitándose con los bocados que dio a su comida –sabía que te gustaría, por eso hice tu favorito- omití la levantada de ceja de Josh y mire a Zoe –¿Cuándo inicias la construcción?- pregunte tratando de no tocar el tema del invitado inesperado, Zoe era arquitecta y estaba trabajando en una hermosa casa que me mostro en unos planos y por lo que vi, seria hermosa –bueno aún faltan un par de meses para tener todo listo- comento tomando un poco del contenido de su vaso –y… ¿a qué te dedicas… ¿Joshua?- el aludido tomo su tiempo para degustar el bocado que masticaba y pasando la servilleta por sus labios me miro –bueno tengo una compañía que elabora programas para seguridad cibernética- mi cuñada se inclinó un poco como para decir un secreto mirándolo con atención –¿también pueden hackear?- la risa ronca del ojinegro no se hizo esperar, lo más curioso fue la reacción de mi cuerpo al escucharlo, una fuerte corriente eléctrica me hizo estremecer y trate que no se notara el efecto que había causado en mí, pero estaba bajo la lupa de un abogado llamado Oliver Austen y cuando dije que era un excelente abogado, no mentía, nuestras miradas se cruzaron y vi como una de sus cejas se elevó viéndome de forma acusadora, tome un poco de agua evitando un nuevo contacto visual, pero el contenido en mi boca salto por los aires cuando lo escuche hablar –¿y que intenciones tienes con Amanda?- la curiosidad venía desde mi infancia y Oliver fue motivador de ella, por lo que no era raro que también fuera igual o más curioso que yo –Oliver- exclame limpiándome los restos del líquido trasparente y observe como Josh se acomodaba en la silla –Bueno solo nos estamos conociendo- su respuesta fue casual, no encerraba ninguna doble intensión y tampoco evidenciaba su petición del dichoso acuerdo que era la razón por la que había llegado hasta aquí –te recuerdo que soy una adulta- le recrimine a Oli con el ceño fruncido –te recuerdo que soy tu hermano mayor- contraataco haciéndome resoplar, no podía discutir contra ese hecho, así que solo suspire hondo –y con respecto a tu pregunta, no nos dedicamos a hackear, más bien evitamos que eso suceda a través de nuestros programas de seguridad- la conversación se centró entre Zoe y Joshua, yo solo tomaba pequeños bocados y Oliver intervenía de vez en cuando con algún comentario legal, espere que esta noche pudiera disfrutar de la compañía de mi hermano, pero sé que se sentía algo defraudado por no haberle dicho que había alguien interesado, pero vamos, no podía decirle “oye Oli, imagínate que me propusieron un acuerdo s****l después de un follada borracha una noche cualquiera mientras estaba despechada” simplemente no tenía ese tipo de confianza como con las chicas de hablar abiertamente de ese tipo de asuntos, al finalizar la comida me dispuse a recoger la mesa y me sorprendió ver que Josh se levantó con la misma intensión –o… no… yo recojo- dije pero el negó con la cabeza –has hecho una excelente cena y debo compensártelo de alguna manera- su voz sonaba normal, sin segundas intenciones, pero podría jurar que era a causa de la presencia de Oli y Zoe, al sentarnos en la pequeña sala saque un postre del refrigerador llevando a cada uno una porción, por supuesto a Oliver le serví la porción más grande depositándole un beso en la coronilla de su cabeza, esa era la forma que buscaba para disculparme, cuando estaba a punto de regresar por mi porción a la cocina sentí su mano tirar de la mia –te amo pequeña Mandy- sus palabras llenaron de calidez mi corazón y supe que no estaba enojado conmigo, luego de unos cuarenta minutos vi como mi hermano se ponía de pie, señal de que se iría –¿Ya se van?- pregunte un tanto alarmada, la verdad no tenía la fuerza de voluntad para negarme a lo que quisiera Josh luego de que ellos se fueran –si cuñis debemos hacer muchas cosas mañana y pues es algo tarde- pase mi mano por la nuca buscando una excusa para sacar a esa tentación que se encontraba sentado cómodamente en mi sofá –deberías aprovechar para tomar el mismo ascensor- le indique al hombre que miraba su móvil despreocupadamente –aun no me voy, que tengan buena noche- dijo desde su posición levantando la mano en señal de despedida, Oliver le devolvió el gesto y me dio un abrazo –cuídate pequeña- dijo separándose de mi para darle a Zoe la oportunidad de despedirse también, lo miro haciéndole un gesto de molestia pero el solo sonríe, mi hermano y su mujer abandonan mi departamento y no cierro la puerta hasta verlos entrar al ascensor y asegurarme que este empiece la marcha.
-¿Qué haces aquí?, por cortesía no te lance de patadas fuera de mi departamento, me estas acosando o que carajos- solté acercándome a donde se encontraba, guardó el móvil en su saco y me observo –pero lo disimulaste muy bien- fue su descarada respuesta –¿Qué quieres?- pregunta equivocada, me dije cuando se puso de pie frente a mi haciéndome retroceder un paso –sabes que quiero, te dije que era persistente- sí, ayer me lo había repetido varias veces, pero llegar hasta mi casa era otra cosa –te dije que iba a pensarlo, pero la verdad con esa actitud acosadora estoy considerando no aceptar- sacó las manos de sus bolsillos y con una tranquilidad pasmosa tomo mi mano y me condujo hasta el sofá, se sentó a mi lado a una distancia prudente y vi que se debatía por escoger las palabras que me convencieran –creo que estas exagerando, vine hasta aquí porque vi a tu ex seguirte- mis ojos se agrandaron –no- me negué a creer ese hecho, resopló antes de volver a hablar –sí, lo vi tratando de chantajear a tu portero, pero yo fui más inteligente y por eso estoy aquí, te salve de un episodio desagradable- quería creer que me decía la verdad pero había irrumpido en mi casa atacando mi boca sin siquiera saludar y ceno con nosotros, en definitiva fue un agregado inesperado.