Emilia Schneider No sé dónde se ha metido Niklas. Por más que pregunto nadie me dice nada, incluso Jakub que es quien único me mira a los ojos cuando me habla, me esconde la respuesta. Los hombres que cuidan esta fortaleza son completamente herméticos y nunca había visto cosa igual, son tantos que dan claustrofobia. Demasiada gente a mi alrededor cuando me muevo de aquí para allá, es una sensación extraña a la que me tendré que acostumbrar supongo pero me resulta sospechosa porque Niklas nunca me había puesto tanta seguridad. Es, como mínimo... sospechoso. Anton todavía duerme, es muy temprano la verdad pero es que no podía dormir y me di cuenta de que estaba sola en la cama. ¿Me habré acostumbrado a dormir con él? No puede ser, yo no soy tan dependiente. Yo siempre he hecho g

