Capítulo//14

1045 Words
Derek despertó a la siguiente y no encontró a su esposa con él en la cama, se incorporó y observó la habitación con la mirada. Se levantó y fue hacia el baño, la encontró ahí, duchándose. Por la mampara, la veía desnuda, con su trasero reflejándose frente a él. Se desnudó y se metió con ella en la ducha, Sophie se giró con una sonrisa. Le abrazó por el cuello y le robó un beso. —Te has metido en la ducha sin mi, eso es un castigo. — dijo el Rey con una voz picara. —¿Cuál será mi castigo? — acarició el pecho de su marido con las yemas de sus dedos, procurándole con esa voz inocente. —Estoy a tu merced, señor. —Gírate. — la susurró en el oído. Ella obedeció y abrió sus piernas, Derek la dio un azote en el culo y ella gimió. —¿Te gusta? — ella asintió. Él la volvió a dar otra azote. La giró y se agachó, colocó una de sus piernas en su hombro y masajeó su coño, para excitarla. La metió dos dedos en su interior y masturbó, movía sus dedos dentro de ella. Sophie soltaba gemidos echando la cabeza hacia atrás, dejando que su marido jugará con su coño. Derek se acercó a su coño y pasó la lengua mojándolo por sus pliegues. Derek era bueno comiéndola, sabía cómo mover la lengua y llevar a la mujer a la locura. Se levantó y lamió su labio, Sophie le miró con una sonrisa y se puso de rodillas. Cogió la polla de su marido, estaba dura, grande y hecho para follarla. Le masturbó suavemente, Derek la miró desde arriba y la cogió del pelo. Sophie se metió la polla en la boca y fue hacia delante y atrás, con la mano de su marido en su pelo. Él echó la cabeza hacia atrás, soltado un gruñido de placer. Sentir la boca de su mujer en su polla, era la sensación más exquisita que podría sentir. La cogió del cuello y la levantó, la puso contra la pared. La puso sobre sus caderas y ella enredó sus piernas, Derek cogio su polla y entró en ella de una sola embestida. Ambos soltaron un gemido ahogado, su polla encajaba a la perfección en su interior. Estaba tan apretada, tan calentita, que si polla se ponía más caliente. Colocó sis manos en su culo la subió y bajo con ella, las embestidas eran más calientes, más ligeras. Derek la bajó y puso su rostro contra los azulejos, la abrió las piernas y la folló con más brusquedad, más salvaje. Sophie gemía descontroladamente, deseando correrse. Él la sujetó de las caderas, una, dos y tres embestidas más y ambos se corrieron. Derek dejó caer su semen en su interior, mojándola por completo. Salió de ella y él líquido del semen, cayó por su piernas cuando se incorporó. Ambos se ducharon juntos, entre risas, amor y cariño. En el salón se encontraba la madre y el padre de Derek, esperaban a su hijo y a Sophie. Cuando la mujer vio a María con una bandeja llena de cosas, la mujer arrugó su ceño. —Maria, ¿A donde vas con eso? — preguntó curiosa. —¿Derek no baja a desayunar? —No señora, avisó que desayunaria con la señora en la habitación. — respondió y la mujer mordió su labio. —¡Pero que falta de respeto es esta! — alzó la voz. —Derek sabe que es una falta de respeto, no desayunar con la famila. —Dejalo, está recién casado, en normal que quiera estar a solas con su mujer. — dijo el marido. —Dejales tranquilos, eres insoportable. —¿Tú estás de acuerdo con lo que ha hecho tu hijo? — exclamó mirando a su marido. —No veo que haya hecho nada malo, se ha casado, eso es todo. — dijo tan tranquilo. —Sophie es una buena niña, dulce, adorable. Derek se casó con ella, es mayor y tenemos que respetar sus decisiones. —Decisiones que puede dañar nuestro apellido, nuestro estatus. — él se rio. —Deja de decir idioteces. ¿Qué estatus? ¿Por haberse casado con una mujer no es de la realeza? Por el amor de Dios, ya no es como antes, la vida avanzado estos últimos años. — siseó y se levantó para irse, no aguantaba la actitud de su esposa. Cuando María apareció, la mujer la miró de arriba abajo. —Maria, llevale esto a mi marido. — le dijo y María cogió la taza de café y las frutas del bol. María fue hacia el despacho, donde el rey estaba. Llamó a la puerta y cuando escuchó el pase, ella entró. Dejó la bandeja en el escritorio y se giró. —Maria. — ella cerró los ojos y se giró. —Digame, señor. — mordió su labio. —¿Cómo está el niño? ¿En el instituto va bien? — ella tragó saliva. —Si, saca buena notas y es un niño muy bueno. — salió de allí. Ella tenía que mantenerse fuerte. Nadie sabía que era madre, tenía un hijo de 16 años y vivía con ella. No es la mansión, si no en una casa que tenía al lado de la playa. Le veía todos los días y pasaba tiempo, el niño no conocía a su padre, María le dijo que era un hombre muy ocupado y viajaba mucho. Aunque él niño ya no era tonto y menos a esa edad. Aún no estaba preparada para decirle quién era su padre, no quería que nadie le hiciera daño y menos esa mujer. Volvió a la cocina hace sus cosas. Derek y Sophia bajaron por las escaleras cogidos de la mano, la mujer les miró con rabia. Pasaban junto muchos y tenía que impedir que tuvieran un bebé, tenía que separarles de alguna manera. —Hijo, ¿Donde vais? — preguntó, la mujer fingiendo una sonrisa. —Vamos a dar un paseo por Alemania. — respondió él. —Nos vemos luego. Salieron de allí dejando a su madre, llena de rabia y asco. No podía aceptarla, esa superior a ella hacerlo tenía que echarla de allí, pero lo antes posible.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD