Tres días después Layla miró por la ventana mientras disfrutaba del tranquilo paseo. Hoy era el día en que finalmente iban a ir a la manada. Se despidió de Aurora y Xander, ya que Xander tenía que quedarse para cuidar de la empresa. Se sintió triste al partir, pero Xander le prometió que llevaría a Aurora cada vez que viniese a visitarla. También aclaró las cosas con Regan y se disculpó por no llamar aquella noche. Le dijo que estaría fuera por mucho tiempo, pero se esforzaría en llamarle de vez en cuando. El coche se detuvo frente a una gran mansión, la misma mansión a la que acudió después de que Nolan la marcara aquel día. Un guardia se adelantó para abrir la puerta del coche y Layla bajó, mientras otro hacía lo mismo por Nolan. —Su alteza —se inclinaron, con la cabeza hacia el

