Todo el lugar se volvió silencioso mientras Layla ardía de ira.
—¿Cómo te atreves…
—Oh, cállate, tramposa. Pasaste la noche con un hombre, cuando tu padre está enfermo y no estás ni siquiera casada. Eres tan inútil como tu madre —gritó Scarlet tan fuerte que atrajo la atención de otras personas en la sala del hospital, Layla supo de inmediato lo que estaba intentando hacer, humillarla, por supuesto.
—Padre te amó y te protegió —Scarlet agitó la mano gritando a voz en cuello, gesticulando cuánto
la amaba su padre.
—No puedo creer que esto haya salido de ti, Scarlet —murmuró Layla para sí misma, incapaz de aceptarlo.
—¿Cómo pudiste hacerme eso, me preocupaba por ti?—preguntó Mike, fingiendo sollozar.
—¡Qué demonios! —exclamó Layla, completamente perpleja por su simulación.
Layla no podía entender qué estaba pasando, sentía como si su mundo se viniera abajo nuevamente. No podía comprender por qué su vida se había arruinado, ¿por qué estaba enfrentando este tipo de destino maldito?
Layla no pudo evitar sollozar recordando lo terrible que era su vida. Era demasiado para soportar.
El odio y la traición y, para colmo, le había dado su virginidad a un completo desconocido. Era demasiado para que Layla lo asumiera.
—Mira, está llorando por toda la culpa —exclamó Scarlet emocionada mientras ya se había reunido un pequeño grupo de personas.
Layla quería negar la afirmación de Scarlet, pero su corazón estaba demasiado pesado en ese momento.
Se secó los ojos mientras salía rápidamente de la sala, cerrando la puerta detrás de ella.
No podía soportarlo más.
*******
DOS SEMANAS DESPUÉS….
Las semanas pasaron y Layla volvió a su estado normal de encerrarse en su habitación, escribiendo todo lo que se le ocurría.
Su relación con su padre había empeorado, era como una marginada en la casa.
Rosalie y Scarlet seguían tratando de hacerle la vida imposible, aunque las ignoraba, le resultaba realmente difícil olvidar aquel día.
No eran los pecaminosos y traicioneros actos de Mike y Scarlet, sino aquellos ojos azules del señor. Aún no podía olvidar su apuesto rostro, a veces se imaginaba envuelta en sus brazos, incluso hizo un dibujo de él, aunque con un recuerdo vago de cómo lucía, el retrato no era perfecto pero lo reconocería en un instante si volviera a verlo.
—Recupérate, Layla —se dio unas bofetadas en las mejillas, rompiendo su ensueño, debería dejar de pensar en un completo desconocido.
El hecho de que no se sintiera bien la preocupaba.
—Voy a estar bien, vas a estar bien, Layla, recupérate —se dijo por décima vez, ignorando las náuseas que la consumían y enfocándose en su escritura.
Había vomitado tres veces hoy. Intentó resistirse a las náuseas que se acumulaban en su interior, pero se intensificaron y Layla corrió al baño para deshacerse de todo.
—Oh Dios mío, espero que no sea lo que estoy pensando —jadeó Layla mientras sacaba dinero de su cartera antes de dirigirse rápidamente a la farmacia más cercana para comprar una prueba de embarazo y regresar a casa.
En su prisa, Layla chocó con Scarlett al subir las escaleras, pero la ignoró por completo, aunque Scarlett le lanzó una extraña mirada antes de hacer lo mismo.
*****
—¡Dios mío! —Layla chilló en el momento en que salieron los resultados, mientras la tira caía de sus manos —. Esto no está sucediendo"
..
..
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Scarlett encontró sospechoso el comportamiento de Layla y decidió espiarla. Pronto, Layla salió del baño con una expresión de terrible sorpresa en su rostro.
—Lo sabía, Layla, has estado viendo a otro hombre —gritó Scarlett tan pronto como vio la prueba de embarazo con Layla.
—¿Qué quieres decir? —balbuceó Layla escondiendo la tira detrás de ella.
—Estás embarazada, Layla, no eres más que una desgracia, eres igual que tu madre, todo lo que sabes hacer es seducir hombres. No puedo esperar para decírselo a mamá y papá, mamá pensará en tu vientre —amenazó Scarlett mientras Layla se aferraba el estómago protegiéndolo.
—Espera a que madre regrese, definitivamente no sobrevivirás a esto —escupió Scarlett mientras salía corriendo de la habitación, emocionada por dentro, Layla estaba realmente en graves problemas esta vez.
Layla respiró aliviada en cuanto Scarlett se fue, su presencia era realmente sofocante.
Pero Scarlett ya sabe sobre el embarazo y en poco tiempo toda la familia y el vecindario se enterarán, entonces no será más que una desgraciada, una mujer que no tiene idea de quién es el padre de su hijo.
No solo Rosalie puede hacerle daño a su hijo, sino que incluso podría sugerir el divorcio de su padre, diciendo que lo dejaría si él no obligaba a Layla a abortar el bebé y ella lo aprobaría rápidamente.
Ese bebé era una nueva esperanza para ella y hacerle daño al niño era lo último en su lista, ni siquiera estaba en su lista.
La única opción ahora era irse, tendría que huir por su vida y salvar la vida de su hijo.
Todos la odiaban y, al parecer, hasta deseaban su muerhe. Si pasaba una hora más en la casa, las cosas se podían poner sangrientas cuando llegara Rosalie.
La única solución era abandonar ese lugar.
Layla rápidamente agarró algunas prendas, metió todas sus cosas de valor, su laptop, su diario y algo de dinero.
Afortunadamente, tenía suficientes ahorros que le permitirían llegar a Nueva York, el alojamiento no sería un problema. Sacó su teléfono y rápidamente envió un mensaje a alguien.
'Encuéntrame en el aeropuerto'
Tiró su equipaje por la ventana mientras saltaba a través de ella, corriendo tan rápido como le permitían sus piernas, sin mirar atrás.