En un estadio de béisbol se llevaba a cabo uno de los conciertos más importantes, y esperados del año. El súper astro mundial de la música pop que llevaba por nombre artístico "Xavier", se presentaba en aquel lugar que se encontraba totalmente repleto hasta casi reventar. Todas las entradas estaban agotadas para ver a esta estrella de la canción. Su voz era simplemente espectacular, los juegos de luces, y la pirotecnia hacían que la entrada valiera cada centavo. Las admiradoras se desmayaban con cada paso de baile que ejercía aquel extraordinario bailarín mientras que Jimena debía conformarse con verlo a través de la televisión. Por motivos económicos, no tuvo el dinero suficiente para comprarse un boleto. Por esa razón es que se encontraba un domingo en la noche sentada en la sala de su apartamento escuchando a ese ídolo musical que tanto idolatraba. Soñando con estar en primera fila, Jimena coreaba a la perfección cada una de sus canciones con mucho énfasis. Francia por su parte llegaba a la misma sala totalmente somnolienta, bostezando, y con un pésimo humor. Tomaba asiento junto a su mejor amiga en ese mueble que tenía espacio para tres personas.
— ¿Otra vez con sueño? — preguntaba Jimena sin dejar de admirar a su ídolo pop cantando, y bailando en la televisión.
— Anoche no pude dormir. Estuve con unos amigos, y ya sabes como soy cuando comienzo a beber — explicaba Francia.
— ¿Unos amigos? ¡Interesante! — Jimena deduciendo lo que había pasado realmente la noche anterior.
— ¡No entiendo de que me hablas! — Francia trataba de escabullirse de la conversación para no volver a caer en aquel repetitivo sermón que Jimena le daba cada vez que la descubría en este tipo de acciones — ¿Qué no es el chico afeminado que te encanta? — preguntó astutamente para desviar la atención de Jimena, y cambiar el tema. Francia sabía perfectamente cuánto le encantaba a Jimena hablar acerca de Xavier.
— En primer lugar se llama Xavier, la estrella de pop más reconocido en todo el planeta, y segundo, no es afeminado. Solamente es.... ¿Delicado? Son dos cosas completamente distintas, además ¿Qué puedes saber tú de buen gusto musical? — Jimena se mostraba un poco alterada cuando aparentemente no tenía argumentos sólidos para defender la sexualidad de su ídolo.
— ¡Por favor Jimena! ¡Sólo miralo! Esa manera de moverse, ese tono agudo al cantar, ese maquillaje, y ese brillo en los labios. El sujeto se cuida mucho más que yo. Eso sin tomar en cuenta el hecho de que es un poco mayor que nosotras dos, y jamás se le ha conocido una novia, pretendiente, o amante por lo menos. Lo que está a simple vista, no necesita anteojos mi querida amiga — Francia sacaba sus propias conclusiones usando las pruebas que la prensa arrojaba públicamente en cuánto a la vida personal del cantante Xavier.
— ¿Y qué si no tiene pareja? Eso no significa que sea gay. Muchas personas llevan su vida sentimental en secreto. ¿Qué tal si el chico es toda una máquina seductora detrás de toda esa producción? No sería la primera vez que pasa. Además conozco muy bien a su mánager. Es muy amigo mío, y no pierdo las esperanzas de algún día tener la oportunidad de conocer al gran Xavier en persona — confesaba Jimena con un brillo especial en sus ojos.
— ¡Mucha suerte con eso! Quizás cuando te conozca te pida el secreto que usas para mantener tu cabello tan hidratado, porque creeme cuando te digo que este tipo juega para el mismo bando que nosotras — sentenciaba Francia sin siquiera conocer a Xavier.
Justo en ese momento comenzaron a escucharse gemidos viniendo desde el techo del apartamento. Esto se debía a que los señores Thompson que vivían en el piso superior, siempre tenían sexo a esa hora. Aquello producía un verdadero escándalo que tenía como mayor afectadas a las dos chicas sentadas en la sala viendo el concierto de Xavier.
— ¡Ay siiiiiii! ¡Qué rico! ¡Soy tu perra! ¡Dame más duro! — eran solamente alguna de las frases que gritaba la excitada señora Thompson mientras que el señor Thompson hacía su mejor esfuerzo.
— ¿Ya comenzaron? ¡Pero aún faltan unos minutos! — expresó Francia mirando la hora en su teléfono celular.
— No te preocupes, lo bueno es que nunca duran más de tres minutos — Jimena reía de manera espontánea provocando también la risa de su mejor amiga.
— ¡Oh demonios! — gritaba el señor Thompson entre alaridos mientras eyaculaba dentro de la v****a de su esposa para que luego hubiera un silencio absoluto en todo el edificio que acaba de escucharlos teniendo sexo.
— ¡Oh Dios mío! Fueron casi cinco minutos! Tengo que felicitar al señor Thompson. acaba de tener su mejor marca. Eso indica que ha estado entrenado. Me siento tan orgullosa por él — decía Francia sarcásticamente en forma de burla haciendo comedia con el problema de eyaculación precoz que tenía el señor Thompson.
Por otro lado. Xavier terminaba su concierto por todo lo alto dejando a todas sus admiradoras extasiadas con una presentación inolvidable. Todos seguramente hablarían por mucho tiempo de la entrega total de la súper estrella en el escenario. Ahora solamente podía pensar en un buen descanso. Lo tenía mucho más que merecido luego de hacer estremecer a más de doscientas mil almas que se dieron cita en aquel concierto majestuoso. Xavier tenía un único pensamiento en su mente, y ese era encontrar a su asistente para encargarle todo un festín para cenar ya que moría de hambre. Su asistente llevaba por nombre Máximo, y casualmente era el mejor amigo de su padre desde hace muchos años, llevaba siendo el asistente de Xavier desde el primer día, cuando comenzó su carrera musical. Más que su empleado, y mano derecha, se podía decir tranquilamente que era su mejor amigo. Hacía aproximadamente una hora que Xavier no veía a su asistente, lo que era un poco mediocre en aquel trabajo que consistía en estar presente en cada momento al servicio de su cliente, pero en esta ocasión por tratarse de su mejor amigo, Xavier era un poco permisivo con él.
Xavier abría la puerta de su camerino para llevarse el susto de su vida. Máximo, su asistente personal, y mejor amigo, había muerto de un ataque cardíaco fulminante mientras que él daba su concierto. La policía rápidamente se hizo presente en el lugar para confirmar los hechos. Ahora el puesto de asistente para Xavier estaba totalmente disponible. Eran un gran espacio que el astro mundial de pop debían llenar rápidamente. El problema era encontrar a la persona indicada para el puesto.