Rápidamente se dirigió al baño para tomar una ducha y finalmente ya se estaba vistiendo. Mercedes de seguro seguía durmiendo, ahora tendría los días libres, así que no había necesidad para aque se levantara temprano, era una grata sorpresa salir y ver que su compañera y amiga de apartamento, se estaba encargando de hacer el desayuno. —Buenos días Andrea, espero que huela bien. Me estoy esforzando en preparar un desayuno igual de delicioso como tú lo haces, es hora de que te devuelva el favor y sé que no me lo has pedido, pero quise hacerlo por ti. ¿Ciertamente te has quedado dormida? Andrea tomó asiento en el taburete y sacó el labio inferior, porque no había podido terminar su trabajo y ahora sabía que no iba a ganarse los puntos que necesitaba para poder ir al campamento. Era imposib

