Capitulo 16

1161 Words
Angela: Sus mensajes no habían dejado de llegarme, seguramente mi padre le había dado mi número. Sin importar cuanto lo cambiara, el volvía a conseguirlo. Y ahora ella me escriba, todos los días. Nunca me había escrito para algo, y ahora me escribía para todo. “¿Te crees especial? Tu solo eres una más. Lo he visto ir y venir, una y mil veces con mujeres. Me paso a mí. Te pasara a ti. Es decir, alguien que tenía sexo a cada rato. ¿crees que sentaría cabeza ahora solo porque firmo un papel? ¿Crees que se conformara contigo?” “¿Que te hace pensar que eres diferente?” “¿Que te hace pensar que te escogerá a ti?” Bueno. No es que me importara si me escoge o no. Después de todo nuestra relación es falsa, tanto el como yo estamos libres de enamorarnos de otras personas si así lo deseamos, aunque él sí que puso una regla de fidelidad física en este matrimonio de mentira. Supongo que Rose de verdad piensa que esto es real. Vaya broma. De verdad que es tonta. Ella no debería ni de preocuparse por esto. En dos años o menos estaremos divorciados. Yo con dinero suficiente para saldar una deuda completa y el más rico de lo que es ahora. Todos ganamos. Escucho el quejido de Ethan a mi lado mientras se estira en su silla —dejemos esto ahí por el momento Angela. Hemos trabajado demasiado. Merecemos un descanso. Yo asiento y me saco los lentes dejándolos a un lado sobándome los ojos. —Me iré adelantando. No tardes. —sale del laboratorio dejando la bata detrás del perchero. Demoro solo quince minutos más para alcanzarlo. Cuando voy a la mesa del comedor, trate de enfocarme solamente en la comida en mi plato tratando de evitar el contacto visual con él. Pero incluso ahora, mi mirada siempre se dirige a el buscándolo, por la esquina de mi ojo lo sigo mientras la veo cruzar el pasillo habiendo acabado el primero su comida, los cabellos que cruzan su frente, la curva de sus labios mientras se ríe con los compañeros de trabajo con los que se cruza. ¿Porque me intriga tanto este sujeto? —Angela, no demores —llama desde el otro lado del pasillo. Me sonrojo levemente y asiento. A el no le da penar mostrar absolutamente nada en público, es tan honesto como un libro abierto. Lo cual es ridículo, pienso que todos somos precavidos y tenemos cosas que esconder. Termino mi comida y me voy al laboratorio. Pero me estremezco cuando escucho las voces dentro, parece una discusión. Y casi tropiezo cuando la reconozco. Maldición. ¿Qué hace Rose aquí? Quizás haberme mandado tantos mensajes sin respuesta en toda esta semana la han puesto mas nerviosa. tanto como para venir a ganar terreno personalmente. Dudo si entrar. Quisiera escuchar que es lo que están diciendo, pero su voz es amortiguada por las paredes. Ethan tenia razón, no se escucha nada desde afuera. Sus voces suenan, pero no logro que ninguna de sus palabras cobren sentido, pero como me niego a formar parte de este drama, doy media vuelta. Y me niego aun mas a dejar que Rose sepa que también trabajo aquí. Si es que no lo sabe ya. Que resuelvan sus asuntos de la infancia solos. Me escondo en el baño un tiempo prudente, y cuando creo que ya es una hora de salir escucho su voz entrando. —La maldita de mi hermanastra se cree muy lista. Pero la dejare en ridículo. Ya veras, Ethan volverá a mi. Es un hombre después de todo. Entonces otro tono se alzo por encima y también la reconozco. Demi. Ríe con su voz irritante, sus palabras como un veneno certero que sabe donde atacar. —la horrenda esa con su hermano enfermo. Quizás eso esta en sus genes. Posiblemente nació retrasada también. Mis manos se cierran en puños, pero no abro la puerta del cubículo. Demi ha sido su secuaz desde que recuerdo. Desde que hacia mi vida miserable. —¿Ethan sabe que están relacionadas, ya sabes, familiarmente? —¡Ay no! —suena como si admitir eso en voz alta fuera una enfermedad —el no sabe nada. Y no tiene porque saberlo nunca. La boba de Angela se dejará manipular. No tiene opción. Mi padre le dio un plazo. Además, —parece haber una pausa, pero hay algo siniestro en ello —Ethan esta advertido también. Y odia a las chicas aprovechadoras. No hay nada que le disguste mas que una mujer interesada. ¿Advertido de que? ¿Qué tanto hablaron? ¿se habrá inventado algo sobre mi? —Oye, ¿y de verdad tu padre los matara? —la voz de Demi es más baja ahora. —Shshsh cállate —le insta Rose de forma confidencial—no digas tonterías. Solo fueron palabras vacías —¿Entonces no hará nada? Casi puedo ver su sonrisa de satisfacción cuando dice —no. A su madre la internara en un centro de ayuda psiquiátrico, quedo loquita luego de dejarla. Nunca lo supero. Y a su hijo lo internara en un hospital para niños especiales —ríe, como si la desgracia de mi familia le divirtiera. Como si la desgracia ajena le causara gracia. ¿Cómo podría alguien obtener satisfacción del dolor ajeno? Mi mano se cierne sobre la puerta del baño y estoy congelada. Tensa, llena de rabia, ira, furia, y miedo. —¿Y Angela? Bufa —no hay de que preocuparse con ella. Con su familia fuera de juego, se desmoronara sola. Además, es tan altruista que no dejaría que eso les pasara. Prefiere sacrificarse a perderlos. Por eso se, que es un hecho que pronto Ethan volverá a ser mío. Demi ríe —eres perfecta Rose, perfecta. Ahora, vámonos. Entonces salen hablando ahora sobre la compra de un nuevo bolso de marca que salió al mercado justo ayer. Me quedo solo diez minutos mas en el baño luego de que se van. Esas dos mujeres me habían hecho la vida de cuadritos toda mi vida, y sus palabras eran como grilletes en mis manos y cuello, cada vez sintiéndome mas asfixiada. Apretándome mas. Se fueron como si hubieran estado hablando hace pocos segundos del clima, y no sobre arruinarle la vida a alguien. Pero entonces recuerdo las palabras de Ethan. Si ella te golpea, asegúrate de golpearla de vuelta Así que hago mi primer acto de rebeldía en la semana y envió un mensaje: “aunque el termine conmigo, ¿Qué te hace pensar que correrá hacia ti?” Cuando regreso al laboratorio sintiéndome algo mejor, después de casi una hora desaparecida noto a Ethan sostener algo entre sus manos. —¿Jefe? Me mira, sus ojos azules con una expresión de seriedad —Dime algo Angela. —entonces reconozco el armazón en su mano —no necesitas usarlos, ¿verdad?
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