Andrew:
Hoy ha sido uno de esos días en los que realmente quisiera enterrar la cabeza en un hoyo, no querer saber nada, no hacer nada o más bien, no existir.
De nuevo me topé con ese huracán de cabellos rubios, uno muy hermoso que por más que quisiera dejar de pensar en ella, me era absolutamente imposible… de la misma manera en que la vi por primera vez, así la vi de nuevo hoy, pero algo cambio definitivamente, ya que, por cuestiones del destino, mi gran amigo Dereck, quien me ayudo a sobrellevar el cáncer y quien me apoyo en el proceso de ser padre en un futuro, estaba perdidamente loco por esa mujer. De mi parte sería algo horrible también compartirle que estaba empezando a sentir cosas por la misma musa.
En cuanto entre en esa oficina y los vi así, tan juntos y compartiendo el mismo aire de esa habitación de una forma muy personal, fue cuando logré descubrir que habían pasado dos años en los que él me hablaba de esta mujer. ¿será el destino tan hijo de puta de ponernos en el mismo camino a la mujer de mis sueños y de los suyos? La respuesta, definitivamente sería un conciso “Si”.
–Y bueno, es ella de quien siempre te he hablado. Haley Evans es la mujer que ha conquistado mi corazón, ahora que paso lo del beso, esta noche iré a verla a su trabajo, hoy canta… ¿quieres acompañarme? Sería muy importante para mí que se conozcan y se lleven bien, es el sueño de todo hombre, que su amigo se lleve bien con la chica del otro– espeto Dereck, muy emocionado por lo que había pasado.
Lo pensé, lo juro que lo pensé, pero, a veces los sentimientos te hacen ser egoísta con lo que siente la otra persona que no mides las consecuencias que eso podía ocasionar en algún futuro.
–Claro, solamente dime la hora y el lugar y prometo estar ahí en cuanto termine de arreglar unos papeles que papá necesita que firme y entregue en sus manos.
Él sonrió y se despidió de mí, ya era tarde y él debía de arreglarse para sorprenderla esta noche y yo, ser testigo de esto que definitivamente no esperaba.
Camine hasta el parqueadero de la clínica, en si solo había venido a ver a Dereck y pedir una copia de mi historial médico para compartirlo con el doctor Moore, necesitaba que todo saliera perfecto el nueve de marzo, ese día harían el proceso con la chica que elegimos con mi hermana para que pudiera albergar la vida de mi hijo, el heredero de toda mi fortuna. Iba cabizbajo, en verdad no esperaba que pasara esto y lo más cómico de la situación era que solo yo me había hecho ilusiones con una chica que solo había visto una vez.
subi a mi auto y emprendí el camino hacia mi pent house, iba pensando en la cita de Dereck, pero, traté de ya no prestarle atención y ponerme mejor a pensar y planear en cómo llevarme con la cuna de mi hijo, la chica era hermosa, era perfecta y estaba sana, realmente ella era la indicada para tener a mi hijo, pero había un pequeño detalle… no era Haley.
(***)
–Este traje gris te queda perfecto, pero recuerda que no debes de opacar al galán principal de la noche– Eloise me estaba ayudando a encontrar el atuendo indicado para la cena con Dereck.
–Por supuesto, y sabes que, vendré antes de que él se acerque a ella, no quiero ser un mal tercio, no soy eso, nunca lo he sido– espete, convenciéndome de que el destino no hiciera lo que se le daba la gana.
–No puedo creer que sea la misma chica de la clínica, ¿Quién lo diría? –sí, a mi hermana solamente le contaba lo que en verdad quería que supiera.
Nada de información detallada, solamente lo que de verdad sería necesario por alguna cuestión que importara en mi vida, termine de vestirme, me despedí de ella y mire el móvil, Dereck ya me había enviado la ubicación del restaurante, quería hacerme el ciego y no haber mirado para no ir, pero algo muy en el fondo me pedía que debía de acompañarlo, es mi amigo, y si a él eso lo hace feliz, lo acompañare en este momento especial de su vida, no puedo ser egoísta.
Por fin llegue al restaurante, uno pequeño pero con buen ambiente, olía delicioso desde afuera del lugar, aparque el auto y en cuanto me baje del mismo, un mensaje llego, Dereck se había retrasado un poco, en siete minutos estaría aquí, así que solo respondí un simple “Ok” y entré, sentándome en una de las mesas del ala derecha, la segunda al frente, no quería perderme de nada, él me dijo que ella cantaba hermoso y pensé que, si el estaba enamorado y ella cantaba horrible, el amor hacia a que la viera como la mismísima Sarah Brightman, y como eso era lo último que yo quisiera, me daría chance a desenamorarme. Tal vez solo sea la atracción física.
Paso el tiempo y mi amigo por fin vino, con un ramo de margaritas, levante mi mano para que pudiera ver en donde estaba, camino hacia la mesa saludando a todo el personal del lugar, obviamente que conocía esto más que nadie por venir todas las noches, por cuanto tiempo, no lo sé, pero, en fin.
–Gracias por apartar el mejor lugar, prometo que no te vas a arrepentir de escucharla, canta hermoso. oye, por cierto ¿Qué tal la cita con la chica del vientre de alquiler? –pregunto, mientras una de las meseras por fin me traía la pasta a la Diavola que había pedido para mí y la cena de mi amigo que amaba la carne.
Suspire y en serio que me sentía incomodo de estar aquí, pero tenía mucha hambre y empecé a comer el primer bocado, tome vino y limpie mis labios con la servilleta.
–Pues, es mañana, el único detalle es que será en mi oficina, quiero que esto sea claro y que quede como un contrato, ella solamente gestara a mi hijo y luego de eso tendrá la compensación económica y listo, no pasa nada, sabes que soy un hombre de negocios, Deck.
Mi amigo río a carcajadas, tomo aire y espeto: –¿es en serio, Andrew? Entiendo el lado que dices, pero, deberías de intentar crear un vínculo con la sustituta, recuerda que tu hijo desde el vientre creará memorias y, aunque de grande no lo recuerde, crecerá con mucho amor y unión contigo. Hazlo, hombre.
Tenía razón, entonces pensé en invitar a la chica a almorzar, iba a enviar el mensaje, pero, apareció ella, Haley.
–Buenas noches, damas y caballeros. Gracias por seguir prefiriendo el ambiente familiar y social de este restaurante y por venir a deleitarse con mi humilde voz, empezamos con una canción que sé que les encanta… ¡Vamos Carl, has lo tuyo! – dijo decidida y empezó a cantar una de mis canciones favoritas, de Bruno Mars.
En realidad, si, si cantaba hermoso, enérgica, extrovertida, un torbellino de emociones en el escenario, se sentía cada nota en su voz, esto lo amaba, y entro lo posesivo, el querer desafiar al destino y reclamarla como mía, porque ese huracán llamado Haley, tenía que ser mía.
Se acerco a nuestra mesa, Dereck estaba enviciado de verla y escucharla, creo que comparto el sentimiento, pero, un choque de electricidad me saco de mi burbuja, fue ahí donde decidí que debía de irme de aquí, sobraba en este acto vulnerable, él mi amigo, yo un idiota y ella, ella esa manzana prohibida que no debía yo de siquiera pensar en probar.
Termino la noche y la canción, ella se fue y Dereck detrás de ella, aproveche dejando el pago por la cena, una nota despidiéndome de Dereck y salí huyendo, no quería saber lo que en verdad me esperaba viendo a este par juntos, entre al auto y le envié un mensaje a la chica sustituta, pidiéndole que nos viéramos mañana a primera hora en un restaurante cerca de mi empresa, y también le pedí a Eloise que visitara este restaurante, quería adquirirlo para mi cadena de restaurantes.
Esperaba el nueve con ansias, mi hijo me ayudaría a centrarme en olvidar a esa mujer y que mi amigo fuera feliz y yo, un amigo que se alegraba de su dicha porque, pensar en ella era un error.