- ¿Qué deseas Antonella? –le pregunto apenas coloco el auricular en mi oído-. - Bien sabes cuál es mi mayor deseo Mauricio –responde con su tranquilidad acostumbrada- ¿Cómo has estado? –me pegunta-. - No tenemos nada de que hablar, no entiendo tu insistencia en querer comunicarte conmigo –le respondo molesto de solo escuchar su voz-. - Claro que si tenemos que hablar, de hecho debemos hablar, quedaron muchas cosas pendientes entre tú y yo –escucho que me dice con el mayor de los descaros-. - Entre nosotros nada quedó pendiente, bien sabes que te encargaste de dejarle claro a Julián que me tienes asco –le digo para que refresque la memoria-. - ¿Quién te dijo eso? Jamás diría nada parecido para referirme a ti –dice negando cínicamente lo que bien escu

