Volvimos a mi casa justo a la hora del almuerzo, por lo que me tocó preparar comida, sobre todo para Nat, yo de la decepción ni siquiera apetito tengo. Después de darle de comer, lo ayudé a organizar sus cosas y lo dejé jugando en su habitación. Aproveché para llamar al Director del Cuerpo de Seguridad de la localidad pidiéndole me enviaran la protección que habían asignado para la casa de Mauricio, pero solo los que dependen de su departamento pues no tengo dinero para costear los agentes de seguridad privados. Pasada media hora uno de los agentes toco mi timbre y me informó estar apostados en la entrada, para que estuviera tranquila. Inmediatamente supe que estaban allí sentí el cuerpo relajarse. Reconozco que la casa de Mauricio nos aporta más seguridad pues José Manuel no sabe la dire

