- Señor Castle -escucha Mauricio al otro lado de la línea-, habla con el director del Cuerpo de Seguridad -le informa-. - Buenas tardes -le saluda- dígame, supongo que tiene alguna nueva información. - Efectivamente, ya tenemos identificado al sujeto y a uno de sus cómplices -le informa-. - ¿Podría darme detalles por esta vía? -pregunta ansioso-. - No lo creo prudente, lo espero en mi despacho cuando tenga tiempo -le dice colgando la llamada-. Inmediatamente puso el teléfono móvil sobre su escritorio, una angustia inexplicable se instaló en su pecho. Como si temiera por algo, sintió un pequeño susto en su estómago. Si ya no tenía suficiente con la conversación que tuve con Marissa, lo cual pese a dejarme calmado, me generó mayor duda de la que ya tenía, ahora con la ll

