Todo se había complicado demasiado. Siempre supe que la relación de Angie acabaría mal, más nunca me imaginé que sería ante mis ojos. Mi hermana, mis sobrinos y ese bastardo. Solo quería que todo acabase ya, solo eso. Era como una pesadilla. Mis recuerdos habían llegado, aunque yo no era consciente de haberlos perdido. La parte más difícil había sido no poder ver nada. Santiago estaba bien, eso me alegraba, pero todos los días de oscuridad me ponían muy nervioso. Cada mañana, aunque no estoy seguro si era en la mañana, pero cada día que despertaba mis hermanas empezaban a llorar a mi lado, seguía el sonido de sus voces, hasta que otro día desperté, viendo a una enfermera caminar de un lado a otro en la habitación. No se que pasaba, el dolor de cabeza nunca disminuía, sentía mi ment

