No sirves, mueres.

1869 Words

La segunda vez, la violencia se volvió aún más despiadada. Sentí mi nariz romperse bajo su puño. El dolor era tan agudo que cada latido de mi corazón parecía un martillo golpeando en mi cara. La sangre se mezclaba con el sudor, y el sabor metálico invadía mi boca. Me dolía respirar, llevaba tintes morados en cada parte de mi cuerpo. Ahora me daban comida, pero solo porque la necesitaba para pelear. Me mantenían alimentada e hidratada, solo para verme jadear de dolor. En la tercera pele, mi cuerpo cedió. Me desmayé. Todo se volvió oscuro, y el mundo desapareció en un abismo donde ya no dolía. En ese momento pensé que me estaba muriendo, pero ellos no me dejaron. Me obligaron a levantarme una y otra vez, a enfrentar el dolor y la humillación hasta que, poco a poco, comencé a aprender. Sup

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD