Capítulo 7: Diferentes

1295 Words
Plantearme una posibilidad que es evidente jamás ocurrirá, es algo que ha conseguido crear escalofríos en mi cuerpo. ¿Derek y yo? Por favor, eso es impensable, sería sin duda muy desastroso, además somos realmente muy diferentes. Él es terco, arrogante, en ocasiones insensible y hasta puede llegar a ser un completo estúpido, mientras que yo, obviamente, no lo soy. Mi personalidad no me permite quedarme en silencio con aquello que considero estúpido, mientras que él prefiere a gente más sumisa, no creo que le guste la idea de ser desafiado, además ¡era esposo de mi mejor amigo! Desde el comienzo nos llevábamos mal, muchas veces lo desafiaba y le aseguraba que con cualquier mínimo error me robaría a su esposo, aunque ahora obviamente no puedo decirle eso, si bien tiene más esposas, ninguna es de mi agrado. Por otro lado, a él le gusta tener varias esposas, mientras que yo simplemente quería a una persona que compartiera mis sentimientos. Compartir a mi pareja no es una opción, por tanto, una relación con Derek sería desastroso. Ni siquiera me gusta, en términos físicos, se podría decir que es guapo, pero en cuanto a carácter, personalidad y modales, lo detesto. Si bien ahora me estoy llevando bien con él, eso no significa que vaya a tener sentimientos por él. Esto es algo que hago solamente por Martín, no por él... Además, me gusta que haya ternura y romance, algo que no existía en la relación que tenía con Tyler. Tyler lo amaba ciegamente, a él no le importaba que Derek lo ignorara, siempre y cuando siguieran juntos, algo que muchas veces traía consigo sufrimiento. Por mi parte, eso es algo que no puedo aceptar, pues no soy tan apasionado como mi amigo. Yo sabía la clase de problemas que tenían y lo mucho que le dolía a Tyler ser ignorado, ahora bien, imaginemos que Derek y yo tenemos una relación, una como la que tenía con mi amigo. Supongamos que nos obligaron a casarnos, ¿me enamoraré de él? No, ¿toleraré una segunda esposa? No ¿Voy a sufrir porque me ignora? Absolutamente no, no estoy para esa clase de tonterías, quizás porque no soy sumiso ni busco la aprobación de las personas que me rodean a pesar de ser malas conmigo. A mí no me importa llevarme mal con la madre de Derek, no me voy a controlar sólo para recibir su aprobación, además, suponiendo que Derek y yo estamos bien, en una relación medianamente estable donde de la nada comienza a ignorarme e incluso a evitarme, ¿voy a darle su espacio? Por supuesto que no, los problemas no se resuelven de ese modo, Por otro lado, Derek quiere tener el control, con mi amigo adoraba tener el control de decir “Hoy si te quiero, pero mañana no” ¡Por lo mismo no funcionaría! Somos demasiado diferentes en cuanto a relaciones. Sé que debería dejar de pensar en esto, han pasado dos meses desde aquella ocasión donde surgió este tema, sin embargo, hemos salimos muchas veces, incluso me ha comenzado a tratar de un modo diferente y sin duda, me asusta. Lo positivo es que, no ha bebido desde que iniciamos con toda esta situación, además Martín se mantiene feliz debido a todos los paseos que hacemos, incluso en varias ocasiones hemos comido en algún sitio bonito, aprovechando el buen clima. –¡Papi! –me llamaba Martín mientras corría en mi dirección– ¡mira lo que padre me ha comprado! Yo sonreí, era un nuevo atuendo, incluso estaba usando guantes de color n***o, viéndose como todo un adorable príncipe. No pude evitar tomarlo entre mis brazos mientras lo llenaba de besos, ¡se veía adorable! Quería apretarlo entre mis brazos y darle todo mi amor, algo que lo hacía reír mientras trataba de detenerme. –Papi me haces cosquillas– decía poniendo sus manitos en mis labios para detenerme. –Debo aprovechar que aún eres pequeño, cuándo crezcas seguramente no querrás verme y es muy probable que te parezcas a tu padre– le decía como modo de excusa para mimarlo. –¿Qué tengo de malo? –preguntó Derek, haciendo aparición. –Tengo una lista– le aseguré. –Oww hiciste una lista mientras pensabas en mí– me molestaba. –¡Por supuesto que no! –chillé. –Papi, ya bájame– me pedía– ¡llegaré tarde a mis lecciones! –Pero si a ti no te gusta estudiar– le recordaba, mientras fruncía el ceño, algo no andaba bien. –Padre prometió llevarme mañana al palacio de su hermano, dijo que allí había más niños– me decía con felicidad. Yo por supuesto que lo dejé marcharse, seguramente le dijo que, si era responsable con sus estudios, lo llevaría y obviamente es algo bueno para Martín. Él no convive con otros niños, por tanto, seguramente se divertirá mucho en casa de su tío. –¿Por qué mañana? –pregunté viendo a Martín saltar de alegría. –Porque es mi cumpleaños– respondió, mientras yo lo miraba con sorpresa, ¡no lo sabía! –mi hermano me invitó justamente porque le dije que no haría nada para festejarlo. –¿Por qué no? Sé que estás viejo y ya no aguantas tanto como lo haríamos los jóvenes, pero eso no es excusa para no celebrar tu cumpleaños– dije mientras él iba curvando una sonrisa en sus labios. –Prefiero no responder– dijo queriendo caminar hacia otro lado. –¿Habrá alcohol? –pregunté, a lo que él se encogió de hombros en señal de "no sé" –Si quieres puedes venir– me sugería– nos quedaremos hasta el viernes. –Lo pensaré– dije mientras, al mismo tiempo, pensaba en qué debería regalarle. Es un rey, lo tiene todo ¿Cuál sería un regalo acorde? ¿Dejar que beba alcohol? Es una buena propuesta, aunque me preocupa que recaiga. –¿Qué quieres de regalo? –le pregunté directamente. –Beber el vino que ocultas en tu habitación– me respondió, a lo que yo reí a carcajadas. –¿Cómo sabes que lo oculto allí? –pregunté, a lo que él desvió la mirada, haciéndome reír el doble. Es curioso enterarme de que ha entrado en mi habitación mientras no estoy, aunque no creo que lo haya encontrado, puesto a que el vino está perfectamente guardado en una caja de metal bajo la cama. Él no imaginaría que lo oculto allí, puesto a que la cama es baja y el único que podría caer, es Martín. Beber el vino es realmente muy tentador, aunque lo decidiré según transcurra el tiempo, puesto a que tengo mucho trabajo que hacer y no estoy seguro de poder acompañarlos mañana. Mi padre envió una enorme cantidad de peticiones, por lo mismo, tengo que centrar mi atención en los documentos antes de llegar la fecha límite que me designa. Por otro lado, entre las cosas, mi madre me envió una carta con una lista de nombres de chicas solteras, añadiendo que debería regresar para conocerlas. Ellos me dieron tiempo para estabilizar mis emociones, aunque hace unos meses han comenzado nuevamente a buscarme pareja. Es molesto, no quiero casarme otra vez, además tampoco deseo casarme bajo presión. Hasta ahora no he tenido la suerte de enamorarme desde que perdí a Johan, por lo mismo, no quiero casarme si no es por amor. En fin, trataré de acabar con estos documentos para poder estar en el cumpleaños de Derek, de lo contrario, me sentiré muy mal por no estar allí. Al mismo tiempo, debo pensar en un buen regalo, no puedo simplemente darle de beber un vino que para variar él compró, aunque sería gracioso derramarlo accidentalmente...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD