Capítulo 6: Tú y yo jamás...

1529 Words
Bueno, como lo importante es empezar lo más pronto posible, luego de aquella charla que tuvimos en el jardín, di la orden de eliminar todo el alcohol que hubiese en el castillo. Derek me miró con sorpresa, incluso podía notar que no estaba tan convencido de aceptar esta decisión, sin embargo, aceptó mi orden y me dio camino libre para controlar el alcohol que llegaba al castillo. Debo reconocer que me sentía bastante motivado, sobre todo porque podía ver su expresión de angustia al mandar a tirar todo el alcohol que pudieran encontrar. Su madre se acercó con indignación, pidiendo explicaciones, de hecho, exigía saber quién había ordenado tal descabellada decisión. Cuándo le dije que yo había dado la autorización, ella se puso furiosa, de hecho, me decía que no tenía el derecho de tomar esa decisión, añadiendo también que yo era un invitado del castillo, no un líder. Derek no decía nada, más bien su atención recaía en el alcohol que los sirvientes estaban tirando, viendo con agobio como yo, simplemente para enfadar a su madre, dejaba caer una jarra de vino, uno bastante caro. –Señor, este es el último– me informó un sirviente, entregándome la jarra. –Muy bien, este me lo dejaré yo– anuncié viendo como rápidamente Derek me miraba a los ojos, casi diciendo "lo compartimos"– es mi favorito, así que lo beberé cuando tú lleves mínimo 6 meses sin beber– le dije con una sonrisa. Derek trago grueso, casi creyendo que no podría durar tanto tiempo. –¡Derek dile algo! –se quejó su madre– ¿Qué le daremos a nuestros invitados en las fiestas? ¡Ha tirado mucho dinero! –Pueden dar té o jugos naturales– comenté riendo. –El vino es creado con uva...– murmuró Derek, mirando atentamente la jarra que había en mis manos. –Sin fermentar– añadí– jugos recién exprimidos– expliqué para que él no tuviese la oportunidad de beber vino con la excusa de que es natural. –Esto es una locura– decía su madre con enfado. –Harry estará a cargo del licor– le informó Derek– o de lo que necesite. –¿No crees que le estás dando demasiados permisos? –preguntó su madre, queriendo buscar que desconfíe de mí– es de otro reino, él podría... –Si sigo así, terminaré siendo rey de este lugar– interrumpí a su madre, viéndola casi con burla. Derek me miró y soltó una risa, viéndome con incredulidad, puesto a que necesitaría matarlo o casarme con él para conseguir ser el rey. Ninguna de las dos opciones está en mis planes, por tanto, acompañé su risa mientras su molesta madre, estaba enfadada. Este es el primer día, todo marchará normal, él tendrá ganas de beber, pero por ahora será controlable, al menos hasta el tercer día donde se mantenga más irritable. [...Días después...] –¡Papi!– se me acercó Martín llorando, abrazándose a mi pierna mientras me informaba que Derek no quería estar con él. Ha llegado el día, Derek está enfadado, por lo mismo, traté de explicarle a Martín que en realidad no era su culpa, tratando de hacerle ver que su padre estaba pasando por un momento complicado y que necesitaba ayuda. Martín parecía entenderlo, incluso estaba dispuesto a colaborar en lo que hiciera falta, aunque para evitar involucrarlo, decidí decirle que podría ayudarnos más tarde. Él no entendía por qué no podía hacerlo desde ya, sin embargo, sería difícil si se lo permitía, puesto a que como dije, Derek está enfadado y podría descargar su ira en él. –¡Podemos dar un paseo! –me decía con entusiasmo– padre necesita tomar un poco de aire. –Esa podría ser una buena idea, le preguntaré si quiere pasear y te aviso, ¿vale? –¡Sii! –me respondió con entusiasmo. –Tu maestro está por llegar, ve al salón de estudios– le pedí, por ello con cierta tristeza se fue, mientras que yo buscaba a Derek. Él estaba en su habitación, así que cuándo los guardias me dieron autorización de entrar, pude verlo con la cabeza hundida en la almohada. –¡Quiero beber! –chilló, haciéndome reír. –Vamos a dar un paseo– le sugerí. –No estoy de ánimos– me aseguró, mirándome a los ojos, acomodándose en la cama. –Martín estaba llorando– le dije, buscando un nuevo método para convencerlo. –¿Por qué? –preguntó confundido– le pedí a los guardias que no lo dejaran entrar justamente para no desquitarme con él. –Sí, lo entiendo, pero que su padre lo ignore, obviamente lo pone triste– le dije con una sonrisa– vamos a pasear– repetí. –Ag...– soltó con cansancio– está bien, pero si te trato mal, es tu culpa. –No te preocupes, estoy acostumbrado– le aseguré con una sonrisa, queriendo marcharme para preparar todo. Daríamos el paseo dentro de dos horas, cuando las lecciones de Martín terminaran. Por mientras, Derek quiso distraer su mente con trabajo, aunque luego de un rato, su madre se me acercó furiosa exigiéndome que detuviera esta locura. –¡Ha mandado a encarcelar a casi todos sus ministros! –me informaba, algo que me hizo carcajear. –Es normal, cuando lleve una semana, no estará tan irritable– le decía– o ese es el plan... –Esto es una tontería ¡Él ya estaba recuperado! –No, no lo está, trabaja, sin embargo, no está bien que beba en exceso– le aseguraba. –¡Todos los reyes beben! –Sí, pero igualmente no dejaré que beba hasta que pueda controlar su vicio – le aseguré, confiando plenamente en que conseguirá dejar el alcohol. –Tu visita en este castillo se está alargando demasiado– me aseguraba, prácticamente echándome, pero sin decirlo directamente. –Y seguirá extendiéndose– le aseguré con una sonrisa. Me encanta enfadar a esta mujer, sobre todo porque sé que hace todo lo posible para sacarme de este castillo. Es obvio que a ella le conviene tener a Derek débil y fuera de su juicio, de este modo, ella podría gobernar en su lugar, pero obviamente no voy a dejar que eso ocurra, ya que significaría dañar a Martín. Ella lo detesta, por lo mismo, si logra tener un poco de poder, me echaría y aprovecharía que Martín está solo para tratarlo del mismo modo que hacía con Tyler, impidiéndole incluso que salga del lado sur. Todo lo de la realeza es complicado, aunque el pensamiento de dejarlo ya no ronda por mi cabeza, justamente porque si lo hago, no podría desafiar a esta mujer del mismo modo que lo hago actualmente. Por suerte, conseguí preparar todo para el paseo, uno que hizo muy feliz a Martín, puesto a que podíamos cabalgar mientras varios guardias nos acompañaban. –Anímate, Derek, el clima está espectacular– le dije con una sonrisa, mientras que él me fulminaba con la mirada, ya que le sugerí caminar un poco. –Esto está siendo muy difícil– me aseguraba. –Pero mira cuan feliz está Martín– le dije viendo al pequeño correr detrás de unas mariposas, mientras los guardias corrían detrás de él. –Sí...–murmuró con una sonrisa– se ve muy feliz, pero preferiría estar bebiendo. –¿Sabes? Leí que lo mejor es cambiar tú vicios por otra cosa, por ejemplo, si quieres beber, como una fruta. –Eso no funciona– me aseguró. –¿Lee un libro? –pregunté cómo propuesta. –Tampoco, ya lo intenté. –Entonces con sexo, yo solía tener mucho sexo cuando quería dejar de pensar en casarme, además es divertido y se siente bien– le sugerí, por lo que me miró y sonrió. –No sabía que tenías esas intenciones conmigo– murmuró con diversión. –¡No conmigo idiota, hablo de tus esposas! –Sí... sí...– comentó riendo– guardaré tu secreto, no te preocupes. –¡No lo decía por mí! –chillé, sintiéndome extrañamente avergonzado– tú y yo jamás estaremos...– fui diciendo, mientras que por mi mente viajaba el horrible pensamiento de tener sexo. ¡Me imaginé como sería la situación! Lo peor es que sentí mi cara caliente tras imaginarlo con la cabeza entre mis piernas dándome una mamada. –Vaya...–comentó Derek, mirándome casi con burla, ya que me quedé en silencio y para variar, me sonrojé. –¡No estaba pensando en ti! Me da asco de sólo pensar en rozar mi cuerpo con el tuyo. Derek me miró, casi como si él también lo estuviese pensando y lo peor es que amplió su sonrisa haciendo un gesto de "No estaría mal" mientras yo me arrepentía de haber sugerido sexo. –Sip...– soltó entrecerrando los ojos– con un par de copas encima, si te daba. –Hijo de... –¡Papi! –me llamó Martín, sin saber que me estaba salvando de una incómoda conversación. Nota mental, jamás hablar sobre sexo con alguien que claramente busca molestarme y hacerme sentir incómodo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD