Un día más claro

1357 Words
Héctor. Ese es su nombre. Un caballero, ojos azules como el océano, cabello rubio algo largo y peinado hacia atrás, espalda ancha, músculos por doquier que se marcan aún más en ese traje n***o y esa camisa blanca, labios delgados, no puedo saber su altura, ya que está sentado, pero esas piernas dicen que es alto, es un hombre guapo. ¡Lo peor de todo es que... Él sabe que lo estoy viendo! ¡Rayos! Esto no puede ser. Que la tierra se abra para tragarme. Creo que mi reflejo se ve aún más rojo que un tomate, ¿Qué hago? Intento mirar hacia otro lado, pero lo veo sonreír y mis nervios aumentan considerablemente, esto no puede estar pasándome, entre tantos nervios, me obligo a recordar por qué estoy en este vuelo en primer lugar, si no fuera por Hilda, Jorge, Pedro, Ethan y Kim, no necesitaría estar lejos de las únicas tres personas que me quieren, no necesitaría huir como rata asustada, y decido que, por muy hermoso el tipo del asiento contiguo, no voy a acercarme a nadie, mi vida ya es un desastre, no quiero tener a otro Ethan infiel y asqueroso conmigo, solo necesito respirar. No sé en qué momento me duermo, pero sé que esto es un sueño, pues veo a mi madre, ahí está, enfrente de mí, estirando sus brazos para que yo corra a ellos, se ve tan hermosa con ese vestido blanco y su gran sonrisa que no lo dudo y corro, la abrazo con todas mis fuerzas y ella ríe alegre, pero siento que me aprieta demasiado fuerte, no me deja respirar, y su risa se vuelve más fuerte e histérica, no sé qué sucede, trato de zafarme pero no me suelta, miro hacia arriba y en vez de mi madre veo a Hilda, con su rostro contorsionado por la risa siniestra, oh por Dios... Despierto tan repentinamente que me sobresalto, al darme cuenta tengo al sexy y hermoso hombre con un vaso de agua vertido sobre su hermoso traje, el cual ahora está empapado, y sé que es mi culpa, esto... ¿podría ser peor? Me mira como indagándome, me asusta que quiera hacerme pagarlo, no tengo dinero, el suficiente para arrendar algo por un mes y para algo de comida, pero no hay nada más, así que llevo mi mano a un lado de mi bolso, saco un pañuelo y comienzo a limpiarlo, el me mira con dudas y un semblante serio, sigo limpiando mientras tengo muchos pares de ojos sobre mí, no quiero levantar la cabeza, muero de la vergüenza. De pronto una mano cálida toma la mía y me hace mirar en su dirección, esos ojos azules me escrutan y lo veo sonreír, este acaba de ser catalogado como mi nuevo momento favorito. Nos miramos por otro instante, hasta que decido que se parece demasiado a Ethan, así que me suelto de su agarre, él se presenta y vuelve a tomar mi mano. - Soy Héctor Irarrázaval, lamento el incidente con el agua, es solo que estabas teniendo una pesadilla y quise despertarte, estaba mojando mi mano para pasarla por tu frente y pasó lo que ya sabes... Emmm, no quise asustarte. - Lo siento, lamento mucho lo de tu traje, te diría que lo pagaré, pero es imposible que lo haga ahora... Tengo una idea, te doy mi número, tú me das el tuyo y te aviso cuando tenga el dinero, ¿te parece? Levanta una ceja y debo decir que es el hombre más sexy que he visto, incluso más que un actor de cine de primera categoría... Ohm rayos, yo no quiero pensar cosas así, no con gente como Ethan en el mundo, si alguien que creí digno de mi confianza me engañó así, prefiero no creer en nadie. - La verdad es que es la primera vez que una mujer me quiere dar dinero así de fácil, ¿eres una asesina en serie o algo así? Su comentario me hace sonreír y caigo en cuenta de que no le he dicho mi nombre. - Soy Abigail Thompson, y no, no me dedico a ser asesina en serie... Aún. Me sonríe, pero hay algo más detrás de esa sonrisa, ¿Qué es? - ¿Hacia dónde se dirige, Señorita Thompson? Y, ¿por qué me suena tan familiar ese nombre? - Voy donde el viento me lleve justo ahora, mañana ya no sé y por el nombre, bueno, es porque es un nombre muy común. - Eres graciosa, no tienes la apariencia de una trotamundos - me está observando- lo supe en cuanto te subiste, si no me equivoco, esta debe ser la primera vez que te subes a un avión, vienes de una buena familia, te hizo daño un hombre, jamás has salido de tu casa, mucho menos del país, y la tristeza en tu rostro me dice que estas muy sola... ¿Me equivoco? - Wooow, que capacidad de observación más grande... ¿A qué te dedicas? - Soy abogado, me dedico a observar, debes saber que en mi profesión todos mienten. - Yo quería estudiar eso - me quedo pensativa - no siempre se puede conseguir lo que quieres, ¿o sí? - Si te esfuerzas, yo creo que todo es posible. Me río por dentro, pues él no tiene idea de mi vida y cree que no lo hice por falta de esfuerzo. Decido dejar la conversación ahí. Miro por la ventana, cuando lo escucho hablar. - Si quieres puedes estudiar de tarde y trabajar conmigo en las mañanas, ¿te interesa? Busco una asistente. - ¿No me conoces y me ofreces un trabajo? Ni siquiera sabes si soy confiable o he estudiado algo. - Cuando contratas a alguien no sabes tampoco si es confiable, no lo conoces ni sabes si su Currículum es verdadero, solo sabes que hay que darle una oportunidad, y te estoy dando esa oportunidad - abre su chaqueta, saca su billetera y me ofrece una tarjeta - cuando lleguemos, háblame, ahí está mi número personal. Se da vuelta y se prepara para dormir. No sé qué hacer, ¿Qué hago ahora? Hace mucho que no tengo una conversación así con alguien que no sea Ethan, me siento triste, con la única persona que hablaba era con él y ahora ya no está, ya no lo tengo en mi vida, y siento ese vacío muy profundo porque más que mi novio y el hecho de que me haya Sido infiel como pareja, yo lo consideraba mi amigo, mi gran amigo a quien sabía le podía confiar mi vida, ahora solo veo tristeza porque me falló y sobre todo por su cara de odio cuando abrí esa puerta, era como si estuviera viendo a su peor enemigo y solo soy la mujer con la que solía reír acostado en el césped de su casa, molestándome mientras tomábamos helado, haciendo caras graciosas a través de la cámara en nuestras videollamadas. Que pena tan grande siente mi corazón, y lo repito, no es por amor, es el dolor de perder a mi mejor y único amigo en este mundo que me ha dado tantos enemigos. Ahora que voy en camino a una nueva vida, no quiero cerca de mi a gente como Ethan, una persona doble cara que me juraba amor eterno mientras a mis espaldas se acostaba con mi prima. Solo por esta ocasión me daré la oportunidad de llorar, lloro en silencio mientras miro por la ventana, lloro por el dolor de mis pérdidas, por el dolor de mis heridas hechas por la gente que tenía que protegerme, lloro por no poder ver a mi padre, ni a mi Sarita querida, lloro porque dejo atrás a las chicas y lloro para desahogar todas estas penas que me atormentan y para poder comenzar una vida nueva, una vida libre de demonios como mis tíos, infieles cómo Ethan, problemáticas cómo Kim y llenas de odio como Hilda. Desde hoy solo quiero ser feliz, y aunque me tenga que partir el lomo trabajando, saldré adelante por mis propios medios y viviré para contarlo. Seré libre.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD