La unidad V es de las peores unidades dentro de la academia por una razón, no éramos bienvenidos desde un principio, no cumplíamos con los requisitos necesarios para formar parte de una buena unidad, solo éramos ocho sujetos, demasiado débiles para compararnos a las demás unidades, las cuales estaban conformados por hasta cuarenta miembros con mejores aptitudes que nosotros, ¿Por qué diablos iríamos a retar a una de esas unidades? Fácil… para mejorar.
“¡estás loco! No somos tontos, no vamos a retar a ninguna unidad” Me grita uno de mis compañeros al escuchar mi petición, pero, era necesario que me escucharan. “piénsalo bien, somos la peor unidad de toda la academia Bandera negra, si superamos a una de ellas nos darán las mismas ventajas que las demás unidades, y la unidad V no será más un grupo de ocho inútiles que quieren ser soldados”
Cuando dije eso, la mitad de mi unidad se habían enfadado, algunos hasta se habían ofendido,” ¿crees que nosotros estamos felices de tener a un debilucho niño como tú?” Me empujan con brusquedad y disparan sus palabras contra mí. “eres solo un mocoso engreído” “nos has causado muchos problemas” “por tu maldita culpa, ya no quiero seguir con esto, ¿una unidad de solo ocho hombres? Es claro que solo somos una burla”
Sus pensamientos no eran tan diferentes al mío, para mí la unidad V, era una mierda, no nos daban el mismo entrenamiento, ni los hombres, ni la educación necesaria para la guerra, no como otras unidades que eran instruidas hasta por generales experimentados, era claro que éramos un fracaso, pero a mí solo me importaba encontrar a Lucy. “está claro que no somos rivales para ninguna unidad, ni la A ni la Z, pero, no necesariamente tenemos que ganar.” Cuando escucharon esa barbaridad, mis compañeros se confundieron aún más.
“¿De qué hablas?” “¿Cómo que no tenemos que ganar?” “¿el niño está loco?” “hay que reportarlo con la oficial” “explica…”
No soy el más fuerte hombre ni el más listo, pero siempre me he caracterizado por ser muy astuto, cuando la chica rubia me dijo que había competencias entre unidades la curiosidad invadió mi mente, ¿Qué puedes perder o ganar en una competencia entre unidades?” Después de que la sub sargento Wells nos regañara y nos enviara de regreso a nuestras camas, sin dudarlo, tome el libro de reglamentos que nos daban al ingresar a la academia e investigué sobre las competencias entre unidades y encontré ciertas normas que iban a ser útiles. “Bingo.” Dije al encontrar lo que buscaba.
Después de leer las reglas, normas y condiciones sobre las competencias, descubrí que las unidades pueden ganar ciertos beneficios, desde mejores uniformes, comida, camas y artículos de aseo, hasta días libres sin entrenamiento, incluso puedes ganar dinero si el enemigo acepta pagar la deuda, pero más que esas cosas tan triviales, encontré algo muy interesante. “La unidad ganadora, puede tomar los integrantes de la perdedora” en resumen, los miembros de la unidad perdedora serán parte de la ganadora.
“solo tenemos que perder y seremos parte de la unidad que nos venza” esa fue mi respuesta y mis compañeros, al pensarlo de mejor manera, no rechazaron mi propuesta, pues todos estábamos cansados de ser parte de la unidad V.
“¿quieres decir que si dejamos que nos ganen seremos parte de los ganadores?” “me parece una regla estúpida” “no importa si es estúpida” les dije… “solo busquemos a los más fuertes y seremos parte de los fuertes” Mis compañeros no lo dudaron y todos aceptamos, ya estábamos hartos de esta unidad de pacotilla, ya no queríamos formar parte de la unidad V, solo queríamos ser igual que los demás.
“yo entro” “también entro” “está bien, al final no me caen bien ninguno de ustedes” “odio la unidad V” “no perderemos nada” “ya quiero dejar de seguir las órdenes de Wells” “que se joda la gorda” “vamos a hacerlo” Todos aceptaron, ahora solo quedaba retar a una unidad que desee ganarnos. Y yo ya tenía una en mente.
Unidad M, formado por más de 15 hombres, la unidad M es tan mala como nosotros, sus hombres tampoco cumplen con los estándares tan altos que rige la academia, su única ventaja a nosotros es el número superior, una batalla entre nuestras unidades sería injusta, pero como dije, no necesitamos ganar, si perdíamos ante esa unidad, la unidad V sería destruida y pasaríamos a ser parte de la unidad M, una de las peores unidades de la academia Bandera negra.
A los días siguientes, mis compañeros y yo, intentamos acordar una reunión con los miembros de esa unidad, ya que como la guerra misma, solo los representantes pueden reunirse, así que quedamos en que dos miembros de cada unidad nos reuniríamos en la cafetería de la academia a las 08 horas durante el desayuno. Menos mal no estaba solo, Connor me acompañaba, su personalidad digna de un líder era lo que necesitaba en esta conversación.
Cuando llegamos a la cafetería, Connor y yo, tomamos nuestra bandeja y caminamos a la última mesa, donde estaban dos sujetos, uno muy alto y el otro un poco bajo, ambos eran rubios y parecían ser serios. “Vaya, vaya, la unidad V, pensaba que era una broma, pero veo que van en serio, chicos” nos habla uno de ellos al sentarnos en la mesa.
“Me alegra que hayan venido” les dije con amabilidad. “No nos agradezcas, está claro lo que quieren, vayan al grano” Los dos sujetos ya intuían lo que íbamos a pedirles y no querían perder más tiempo. Así que simplemente lanzamos las cartas sobre la mesa. “Queremos un duelo de unidades” dije con completa seriedad, pero ellos no se lo tomaron tan en serio. “Hahaha… niño, no tienes que ser inteligente para saber que no van a ganar” dicen ellos burlándose de nosotros, sin saber que era nuestra intención perder. “se sorprenderían” dice Connor con una pícara sonrisa. Ya teníamos su atención, pero, no su consentimiento, ellos querían un premio gordo. “Muy bien, digamos que aceptamos participar en el duelo, ‘¿Qué ganamos?” Su pregunta era algo que yo ya esperaba, pero, tampoco podíamos ofrecerles mucho. ῝ Quien gane podrá disolver la unidad perdedora y quedarse con los miembros” no podíamos ofrecerles más que eso, y tristemente no aceptaron mi propuesta.
“¿Quedarnos con ocho inútiles? Eso no es nada para nosotros, mejoren su oferta o lárguense, no queremos perder más el tiempo con ustedes” Claramente no estaban interesados en tomar a la unidad V, y eso me preocupaba, yo no sabía que más ofrecerles a esos dos. “está bien, ¿Qué es lo que la unidad M, quiere para aceptar?” Pero Connor si sabía cómo apostar. “no pedimos mucho, solo cajas de cigarrillos, pornografía y alcohol para cada m*****o de nuestra unidad” Lo que estaban pidiendo era imposible, no estábamos en una tienda, estábamos en una maldita academia militar, no en una tienda, ¿de dónde íbamos a sacar esas cosas? “Está bien, trato hecho” Connor cierra el trato con esos tipos sin siquiera pensar en lo más obvio.
No sé de dónde íbamos a sacar los cigarrillos, el porno y el alcohol, pero gracias a Connor, ahora la unidad M había aceptado competir contra la unidad V, “Muy bien, más les vale que la unidad V, esté lista para perder” se despiden los dos tipos confiados en su inminente victoria.
Ahora ya todo estaba acordado, lo malo, es que nosotros si estábamos dispuestos a perder y Connor parecía no importarle.
“Connor, ¿estás loco? ¿De dónde vamos a conseguir tantas cajas de cigarrillo y alcohol para esos tipos? Ni siquiera he visto una revista porno en toda mi vida” le reclamé a ese rubio hombre con una personalidad bastante despreocupada. “No te alteres soldado Rayan, cruzaremos el puente cuando lleguemos a él” “Pero no cruzaremos ningún puente, vamos a perder y no tenemos cómo pagar esa deuda” me molestaba su actitud. “tranquilo… deja que yo me encargue” Connor parecía ser alguien fuerte y listo, pero para mí, también parecía ser un idiota, no me quedaba de otra que confiar en su palabra.
“está bien, más te vale que sí, porque la unidad V va a perder el día de mañana”
Ahora que las cosas ya estaban arregladas debía reunirme con los demás para planear nuestra derrota, en la academia militar está prohibido la rendición, o algún tipo de alianza con el enemigo, si nosotros nos rendíamos o nos dejábamos ganar de forma tan obvia seriamos sancionados, así que a pesar de que en nuestras intenciones deseamos la derrota, debíamos dar una buena batalla.
“muy bien chicos, la unidad M está dispuesta a enfrentarse a la unidad V, pero, a pesar de que queramos perder, no podemos rendirnos ni tampoco dejar que nos ganen tan fácil, está en las normas que en este tipo de duelos, ambos bandos lo den todo.”
Mis compañeros también eran conscientes de eso y pasamos la noche entera planeando estrategias y movimientos que no fueran útiles en combate, en resumen, era más difícil planear una estrategia para perder que para ganar sin que nadie supiera de nuestras intenciones. Y después de largas horas hablando y planeando, al fin teníamos una estrategia digna para la derrota, al estilo de la unidad V.
“entonces así es como vamos a perder, nada mal niño” Me felicita el amargado de Jackson al escuchar el plan.
“gracias, recuerden que debemos dar un buen show”