LA OPERA

839 Words

Valentina lleva dos horas arreglándose. Lo sé porque llevo exactamente ese tiempo revisando, sin poder concentrarme, los mismos documentos en la sala de estar. Y porque cada tanto escucho pasos, puertas, cajones, el secador. Estoy inquieto. No debería estarlo. No por esto. No por ella. Me ajusto el esmoquin frente al ventanal. Parezco tranquilo, pero no lo estoy. Desde que llegamos a Milán, algo en mí cambió. Algo que intento controlar, pero que se escapa cada vez que ella me mira, o sonríe, o dice mi nombre con esa voz suave. —Basta, Alessandro —me digo. Estás comprometido. Escucho sus pasos en la escalera y me doy la vuelta. Y entonces la veo. Valentina desciende como si el mundo se hubiera detenido para mirarla solo a ella. El vestido n***o le abraza la cintura y cae con una eleg

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD