El triste funeral de Bill y Mary fue un sombrío recordatorio de la cruel realidad que ahora envolvía a Brenda. La joven se aferraba a Vicky, su única conexión tangible con la familia que le quedaba. El dolor y la pérdida se reflejaban en cada uno de sus gestos, y la mirada perdida en sus ojos revelaba la profunda herida que llevaba en el alma. Así que lo lógico, luego del funeral, fue que la joven se trasladara a vivir con Vicky, buscando consuelo en la compañía de su hermanastra. Aparte su casa, la de su padre, seguía siendo una escena de un crimen. Perder la familia y el hogar de un modo tan violento era malo, pero eso no se comparaba a nada de lo que sentía ella por dentro. Aún no podía procesar todo lo que había pasado y todo el peso del duelo la arrastraba a un estado de letargo co

