Bastián finalizó la llamada con su hermano Vincent, sintiéndose profundamente molesto y decepcionado, le hubiese gustado tenerlo frente a él para golpearlo hasta el cansancio por ser un canalla, un miserable poco hombre. El hecho de que Vincent no mostrara ningún interés en Abby ni en su propio hijo, le dejó un sabor amargo en la boca. “Infeliz, desgraciado, es un miserable, la vas a pagar caro, m*****o cobarde.” Bastián lo insultaba en la mente y cerró sus ojos para tomar una bocanada de aire. Bastián se tomó un momento para sí mismo, respirando profundamente para calmar las emociones turbulentas que bullían en su interior, necesitaba dejar de sentirse cabreado por lo injusta que estaba siendo la vida con Abby. Sabía que tenía que ser fuerte por Abby, espe

