POV DAMIÁN TRES MESES DESPUÉS La luz de la mañana en las Highlands escocesas tenía una claridad casi irreal. Me encontraba frente al gran ventanal de mi habitación, la misma habitación donde meses atrás me despertaba con el corazón acelerado por las pesadillas de la prisión. Pero hoy, el único sonido era el canto de los pájaros y el murmullo lejano de los preparativos en el jardín principal. Me miré al espejo mientras me ajustaba los gemelos de plata. Vestía un traje de etiqueta azul oscuro, un corte impecable que reflejaba la posición que había recuperado, pero mis ojos... mis ojos ya no tenían esa frialdad depredadora. Hoy, mi mirada estaba llena de una paz que no creí que un hombre como yo pudiera alcanzar. —Estás impecable, Damián. Me giré para ver al abuelo entrar en la hab

