Jamás me imaginé el poder que tendría aquella anciana sobre el CEO de la Casa Vandecoeur. Ella lucía imponente, muy diferente a la persona que salvé de ese accidente y eso me sorprendió mucho. Tal vez fue un descuido de su parte cruzar la calle y no mirar hacia los lados, pero lo cierto es que algo le sucede.
-Sebastián, me puedes explicar ¿Qué pasa aquí?- dijo la anciana. Sebastián me miró con algo de molestia.
-¿Podemos hablar en privado, abuela?- dijo Sebastián sin parar de mirarme.
-Claro que no. Tus explicaciones me las puedes dar delante de esta chica.-
-Pero abuela, es una extraña y además ya debería haberse ido.-
-No se preocupe por mi… no es necesario. Ya me iba- dije, pero la anciana me detuvo.
-¿Por qué? ¿Acaso no viste sus diseños? Pensé que ya la habías contratado- La anciana se dirigió a Sebastián.
-¿Sus diseños? Lo que traía eran unas hojas sucias… es obvio que no preparó muy bien su entrevista.-
-Sebastián, ¿Por qué no indagas mejor?¿Por qué no le preguntaste la razón por la cual traía sus diseños así?-
-Abuela y tú ¿Por qué tienes tanto interés en esta… mujer?-
-¡Suficiente!- exclamé, cansada de la actitud de este tipo -No estoy dispuesta a aguantar más esto…- entonces me dirigí a la señora. -Señora, le agradezco mucho, pero no se esfuerce más… no quiero trabajar para una persona arrogante- Me disponía a irme pero la anciana nuevamente me detuvo.
-Por favor, quédate- me insistió. Su rostro reflejaba una tristeza aparente y eso hizo que mi corazón se enterneciera. No entiendo por qué esta anciana tiene la facultad de doblegar a cualquiera. -Dame tus diseños- me dijo. No sé por qué, pero otra vez accedí a su petición. -Prométeme que esperarás aquí sentada. No te vayas.- Yo asentí. La anciana y Sebastián entraron a su oficina.
Confieso que no quería estar más en ese sitio… quería salir corriendo de aquí, pero aproveché para pensar mejor las cosas… quería saber quién era ella y por qué aparece en mis recuerdos vagamente. Hice un esfuerzo grande por recordar sin éxito, así que no tuve más remedio que quedarme y averiguarlo por mí misma. Al cabo de un tiempo salió Sebastián de su oficina y muy amablemente me pidió que entrara. Yo accedí y me senté al lado de la anciana.
-Muy bien, señorita… Clara. La vamos a contratar en calidad de asistente de diseño- dijo Sebastián un poco más amable.
-Le agradezco mucho- le dije.
-Agradézcale a mi abuela, ella insistió en que viera de nuevo sus diseños- Sebastián miró a su abuela con una sonrisa en sus labios.
-Señora, muchas gracias…-
- No es necesario, querida… ahora demuéstrale a este testarudo lo buena que eres en tu trabajo.- yo le sonreí. La señora se levantó y se disponía a irse. -Ah y otra cosa… por favor, llámame Denise.-me dijo, pero su nombre perturbó un poco mis pensamientos… ese nombre, ese nombre lo recuerdo de algún lado, pero no sé de dónde… entonces a mi mente se vinieron algunos recuerdos… voces de niña gritando ese nombre ¡Abuela Denise!… te quiero abuela Denise…
-¿Te pasa algo, Clara? Estás pálida- me dijo Sebastián, despertándome del trance en el que me encontraba.
-No… es… solo que me gustaría saber cuándo comienzo a trabajar.- contesté muy nerviosa.
-Bien… te llevaré con el jefe de personal quien te mostrará la compañía y tu puesto de trabajo, ahora mismo, pero si deseas lo podemos dejar para mañana…¿Segura que estás bien?- me preguntó Sebastián de nuevo.
-Sí, quisiera hacerlo hoy para estar preparada.- le contesté un poco más calmada.
Me levanté de la silla y Sebastián me acompañó hasta la oficina del jefe de personal quien no paraba de mirarme de arriba abajo.
-Mucho gusto, Clara… encantado de conocerte… mi nombre es Steve y puedes contar conmigo para lo que necesites…-
-Ahórrate tus presentaciones, Steve. Ella entrará como asistente diseño, así que rápidamente muéstrale la compañía y su puesto de trabajo.- noté que Sebastián estaba algo molesto y no sabía el por qué. Sin embargo, no le di importancia y me fui con Steve a recorrer la compañía.
La Casa Vandecoeur era muy grande y llena de estilo. La decoración de los espacios hacía alusión a elementos abstractos que me llamaron la atención. Sin embargo, el ritmo de trabajo aquí era rápido… todos corrían de un lado a otro e incluso habían modelos que se desplazaban con retazos de ropa. Finalmente llegamos a un salón grande en donde pudimos observar un ensayo de las modelos.
-¿Qué pasa aquí?¿Por qué hay tanto movimiento?- le pregunté a Steve.
-Bueno, todo es un caos porque se acerca el lanzamiento de la nueva colección. Por esa razón te contratamos, para que nos ayudes con los últimos detalles, ya que aún faltan algunos diseños… en realidad, ¿Te cuento un secreto?- yo asentí dubitativa. Steve se me acercó demasiado a mi oído. -Tranquila… solo que… la heredera, nieta de la señora Denise… se supone que ella tiene talento, pero por alguna razón no ha querido vincularse todavía a la compañía, así que tuvimos que contratarte- Steve se alejó de mí, pero cual fue mi sorpresa que Sebastián estaba cerca de nosotros. Aún parecía molesto.
-Ven, te mostraré tu puesto de trabajo- me dijo Steve. Llegamos a un salón en donde había tres escritorios y dos chicas y una pequeña oficina al fondo.
-La directora de diseño viene mañana, ella te explicará lo que debes hacer… por ahora te presento a Marian y a Melanie.- ¿Melanie? No podía creer que esto me estuviera pasando… la persona que quiso hacerme la vida imposible en la universidad, ahora en mi lugar de trabajo. sin embargo, ella hizo como si no me conociera.
-Mucho gusto, espero que podamos trabajar muy bien juntas- dijo Marian.
-Lo mismo digo- murmuró Melanie.
-Está bien- me dirigí a Steve-¿Cuándo puedo comenzar?-
-Mañana a las 8 te esperamos- me contestó Steve.-En cuanto al contrato, lo firmarás mañana con el jefe a primera hora… ahí dice el salario y los demás beneficios que tendrás con nosotros.-
-Muy bien, muchas gracias- y así me despedí de Steve y salí de la compañía.
Al llegar a mi habitación pensé en muchas cosas… el encuentro con la abuela Denise y el por qué la supuesta heredera no quería ocupar su lugar en la compañía… para mí es más que obvio… ella me está suplantando, pero por mi mente no me imaginaba quién era aquella que estaba ocupando mi lugar… También pensé en Sebastián… no entiendo por qué le decía abuela a Denise…¿Qué relación tiene con la familia Vandecoeur? Y ¿Por qué se molestó cuando Steve estuvo tan cerca de mí…? Ahora, me impresiona mucho la actitud de Melanie…¿Por qué se comportará de esa manera?
Estaba perdida en mis pensamientos cuando recibí una llamada a mi celular… era Nancy.
-¡Hola Clara! ¿Conseguiste el trabajo?-
-Sí- le contesté sin ganas.
-¿Pasa algo?-
-No… solo que mi jefe es un engreído y amargado- destilé todo mi veneno.
-¿Qué? Espera que demuestres de que estás hecha y verás que se le pasa…-
-Aún hay más… resulta que me encontré con alguien desagradable-
-¿Quién? Si puedo saber…-
-Con Melanie-
-¿Melanie? Entonces son ciertos los rumores…-
-¿De qué hablas?-
-Bueno, dicen que los padres de Melanie cayeron en bancarrota hace seis meses y por eso a ella le tocó buscar trabajo… como aquí no encontró, sus padres utilizaron sus influencias, que no son muchas, y le consiguieron un puesto… pero desconocía en dónde… espero que no te haga la vida imposible en tu trabajo… debes cuidarte mucho.-
-Está bien… debo colgar. Mañana te cuento cómo me fue en mi primer día de trabajo.- luego de finalizar la llamada me acosté a dormir… debo estar prevenida y preparada para lo que me espera mañana.