Capítulo 6.
No puede ser…
Veo a ese hombre alejarse del lugar y sigo profundamente indignada, pero que gran imbecil…
—¿Necesitas ayuda? — me preguntó un hombre a mis espaldas, me giré para verlo, me dió la impresión de que se parecía mucho al imbécil que acababa de pasar.
—La verdad sí, necesito ayuda con estos bultos, solo deben ayudarme a montarlos para poder llevarlos hacía el jardín — Dije rápidamente.
—¿Y piensas llevar los dos bultos tu sola? — preguntó incrédulo.
—Si claro, yo los llevaré. — Dije orgullosa de mí misma.
—No puedo permitir que cargues eso tú sola, déjame ayudarte, yo los llevaré por ti. — Lo miré de abajo, su traje estaba impecable, mucho más que el imbécil que me dejó aquí sin ayuda.
—No puedo permitirlo, solo mírate, estás impecable, si cargas esto te ensucias y llenarías de harina, solo ayúdame a montar los bultos, yo sé que puedo.
—Si es por el traje eso es lo de menos, antes me encantaría tener una excusa para poder quitarme este horrible traje, así diré que ayudé a una damisela en peligro y que como consecuencia ensucié el traje.
—Creo que estás muy grande para tener que dar excusas para no usar la ropa que tienes.
—¡Lo mismo digo yo! Pero cuando… bueno no importa, de todo corazón te lo pido, déjame ayudarte. — dijo poniéndome ojitos de cachorrito, me causó mucha gracia y acepté.
—Está bien, aceptaré tu ayuda — Le dije con una gran sonrisa.
—¡Eso es! — Respondió emocionado
El hombre amable de traje costoso comenzó a levantar los bultos de harina como si nada, como si fuesen dos almohadas de plumas, levantó uno y luego se montó el otro encima, el traje ya estaba lleno de harina y sentí mucha pena por él, porque no merecía ensuciarse solo por querer ayudarme.
—Ya estoy listo, dime a donde debo llevar esto
—Dame un segundo, cerraré la puerta del carro. — le avisé y corrí a cerrar la puerta con llave — Listo, sigueme.
—Te sigo — Voltee a mirarlo y tenía una gran sonrisa en su rostro. — ¿Vas a participar del concurso? — Me preguntó con la misma sonrisa.
—Así es, participaré del concurso.
—Entonces estaré ansioso por probar tus platillos — Comentó y volví a mirarlo con asombro.
—¿Serás jurado en este concurso?
—Así es — Respondió con una sonrisa mucho más grande.
—¡No puede ser! me imagino que por haberte hecho cargar estos bultos de harina tendré menos puntos — Dije y solo pude escuchar su risa.
—No te preocupes, creo que antes ganaste más puntos con esto. — frené en seco.
—¿De verdad? ¿O solo me estás tomando del pelo?
—Te lo juro, estaba estresado con todo los protocolos que debía seguir, estoy cansado de que mi vida se base en seguir protocolo tras protocolo, esto me saca un poco de la rutina, así que ganaste con eso.
—Así que tu vida se basa en protocolos… ¿Entonces eso significa que te la pasas participando como jurado?
—Mmmmm la verdad no me refiero tanto a eso — comentó con misterio
—¿Entonces… ?
—Haces muchas preguntas… si sigues así te quitaré muchos puntos.
—Me callo, no volveré a hacer ninguna pregunta. — Imité cerrarme la boca con un cierre y él volvió a reír.
—¿Cuál es tu estación? — Me preguntó cuando llegamos al jardín.
—La número 23. — respondí y seguimos caminando hasta llegar a mi estación
—¡Casi que no llegas Dafne! ¡Ya me tenías preocupada! — exclamó Margot cuando me vió llegar.
—Es que… — Dije mirando al hombre que estaba a mi lado — ¡Disculpa! Te ayudaré a bajar esos bultos — rápidamente me apresuré a ayudarle con los bultos y pronto estuvieron en el suelo. — Te lo agradezco mucho, de verdad.
—Ha sido un placer ayudarla señorita Dafne — Dijo él, me pregunté en qué momento le había dicho mi nombre pero sabía que no lo había hecho — Yo, escuché que ella te llamó así. — Me explicó, al parecer notó lo curiosa que estaba.
—Oh, ya veo.
—Bueno, debo irme, la tortura comenzará, un placer conocerte y de verdad, no veo la hora por probar tus platos, se nota que eres una gran cocinera.
Le doy una sonrisa de agradecimiento y lo veo alejarse, su traje está lleno de harina por detrás y suelto una pequeña risa por lo gracioso que eso se ve, veo a una de las asistentes corriendo tras él y le susurra algo mientras señala su traje lleno de harina, ambos entran rápidamente al hotel, supongo que para volver a cambiarse de traje.
—¿Y ese quién era? — me preguntó Margot curiosa
—Va a ser jurado de la competencia, me ayudó a traer los bultos de harina a pesar de que podía ensuciarse, que agradable fue — respondo con una gran sonrisa.
—¿Y esa sonrisa qué? — preguntó mientras me daba una mirada picara.
—¿Cuál sonrisa? — Pregunté con inocencia — bueno, es hora, pongámonos a trabajar.
—Ay ajá, solo me quieres cambiar el tema, pero tú sabes de que sonrisa estoy hablando. — La ignoro mientras comienzo a organizar las cosas en su lugar.
Me quedo pensando en aquel hombre, tenía una sonrisa hermosa y una amabilidad que ya no se ve en un hombre, además era muy muy guapo, su cuerpo era grande y fornido, su cabello castaño claro tenía un buen corte que lo hacía lucir bien, su barba de tres días le daba a su rostro un aspecto más perfilado, sus cejas eran muy gruesas y eso hace resaltar sus ojos almendrados, es un hombre bastante guapo, me imagino que la fama lo persigue siempre, quizás es por ello que dijo que le venía bien salir de la rutina.
—¡ATENCIÓN COCINEROS! LA PRIMERA RONDA ESTÁ PRÓXIMA A COMENZAR, TODOS LOS CHEFS ACÉRQUENSE A LA MESA DE INFORMACIÓN PARA RECIBIR LAS INDICACIONES DE LA PRIMERA RONDA, DEBERÁN PRESENTAR UNA ENTRADA, UN PLATO FUERTE Y UN POSTRE, LA INFORMACIÓN MÁS DETALLADA ESTÁ EN LOS SOBRES QUE SE LES DARÁN, Y TENDRÁN SOLAMENTE 3 HORAS PARA COCINAR, EMPLATAR Y EXHIBIR, ¡LA RONDA COMENZARÁ EN 30 MINUTOS!
—¡Dios! ¡Qué nervios! ¿Tenemos todo listo, verdad? — le pregunté a Margot
—Creo que sí
—¿Crees? AY Dios… iré por el sobre, volveré pronto ve pensando que podemos hacer.
—¡Entendido!
Caminé hacía la mesa de información para pedir mi sobre con la información sobre la primera ronda, la fila era bastante larga así que no me quedó otra opción más que estar en la cola, comencé a mirar a mi alrededor, vi los rostros de diferentes chefs que suelo seguir en mis r************* y eso me preocupó, eso significa que el nivel de la competencia es más alto de lo que yo esperaba, miro hacia arriba, el hotel se ve enorme desde donde estoy, puedo ver los diferentes balcones y hay uno que llama mi atención, veo mucha gente reunida en él, y alguien llama mi atención, es el imbécil que conocí en el parqueadero, lleva gafas de sol y rié alegre con el resto de personas que se encuentran allí.
Lo miro con bastante rabia, pero esta se me pasa cuando a su lado aparece el hombre guapo que sí quiso ayudarme, le entrega una copa de vino y ambos brindan, desde aquí abajo los veo mucho más parecidos, ¿Acaso son hermanos?
No lo creo posible, los conocí solo durante unos segundos pero puedo decir con certeza que tienen una personalidad completamente distinta.
Uno es un completo imbécil, arrogante, cero caballeroso, claro, no puedo negar que es guapo, porque en efecto, lo es, el mismo tono de cabello, la misma sonrisa, aunque la del otro chico es una sonrisa más sincera y amable, y hablando de él, él es mucho más amable, cien por ciento caballeroso, cero arrogante y de imbecil no tiene un solo pelo.
Así que no entiendo cómo es posible que dos personas tan diferentes sean posiblemente hermanos.
El hombre guapo me mira desde las alturas y me regala una hermosa sonrisa, levanta su copa, como si estuviera brindando conmigo y la sonrisa desaparece cuando su boca se pierde en el vino, sonrió y me muerdo los labios con nerviosismo. Ese hombre si sabe como sacarme de mis cabales.
La fila avanza y rápidamente me entregan mi sobre, caminó hacia mi estación sin abrir el sobre, quiero abrirlo junto a Margot para que nos lleguen las ideas a tiempo.
—¿Cómo te fue? ¿Ya viste lo que hay en el sobre? — Me preguntó Margot cuando llegué a la estación de cocina.
—Aún no veo lo que dice, quería que lo abrieramos juntas.
—Se me ocurrieron un par de ideas, podemos hacer una entrada de pulpo marinado, de plato fuerte podemos.
—Espera — Dije mientras leía el contenido del sobre — Aquí dice que debemos hacer una entrada, plato fuerte y postre.
—Si, eso fue lo que nos dijeron, también que tenemos solo 3 horas
—Si, pero nunca nos dijeron que habían tematicas…
—¿Tematicas? ¿A qué te refieres? — preguntó ella un poco preocupada.
—Aquí dice que debemos preparar las comidas tipicas colombianas.
—¿Colombiana? ¿Tienes alguna idea de platos colombianos?
—Si, pero no creo que estén al nivel de una competencia como está… Diosss — Me paso las manos por la cara y el cabello con preocupación ¿Qué voy a hacer?
—Primero, calmate, respira, cabeza fría Dafne, cabeza fría. Podemos buscar recetas en internet.
—¿Recetas en internet? ¡Margot por Dios! ¡Está es una competencia muy seria! no podemos simplemente buscar recetas en internet.
—Discúlpame.
—Discúlpame tú a mí, no debí haberte hablado de esa manera, solo, voy a pensarlo, pero no hay mucho tiempo, a ver… En colombia, hay mucho platano, podemos usar eso para una entrada, como patacones o para hacerlo más colombiano, plátano asado con queso y bocadillo.
—¿Qué mierda es el bocadillo?
—Es… Es como una mermelada de una fruta que se llama guayaba.
—¿Y donde pensamos conseguir bocadillo?
—Aquí dice que podemos usar los ingredientes que hay en la alacena, tenemos que ir, busquemos los ingredientes que necesitamos, haremos una lista primero, ¿Entendido?
—Claro y conciso.