Ese tal Sebastián tenía un traje a la medida y de un color gris, se veía bastante confiado y elegante, de hecho era como si lo habían sacado de la televisión o algo parecido.
—Buenos días, estudiantes de la secundaria The Rose, es gratificante poder estar frente a todos ustedes y mucho más al saber todo el esfuerzo que ponen en sus estudios. Es increíble, la verdad que los felicito a todos, porque es una de las pocas secundarias a las que he asistido y verdaderamente encuentro buenas calificaciones y ese potencial que necesita el mundo. También agradezco al director por permitir que esté aquí y pueda hablarle a todos sobre un programa especial. Aunque va dirigido a todos los estudiantes independientemente del curso, quiero que los de último año presten suma atención puesto que esto podría ayudarles bastante y se trata respecto a las becas que mi compañía estará entregando a todos aquellos que posean un promedio excelente, pero, también he querido premiar a todos los que se esforzaron, por lo tanto entran también todos los estudiantes que tengan o posean un promedio regular.
—¡Dios mío! Esto tiene que ser una broma, están hablando de becas —dijo una chica con voz chillona.
Laura también se había llevado una sorpresa al escuchar las palabras de ese hombre que prometía una beca, a todos esos estudiantes regulares y excelentes claramente parecía que estaba flotando y viviendo un sueño porque era justo lo que necesitaba. Aunque, todavía faltaba terminar de escuchar.
—Sí, probablemente ahora estén pensando que es una maravillosa oportunidad, bien, es algo que muchos necesitan. De todo corazón, y de parte de la compañía Boseman, dedicada al marketing, hemos estado haciendo esto durante dos años seguidos, pero esta es la primera vez que vengo personalmente a una secundaria para hablar sobre esto. No es todo También queremos que vivan una gratificante experiencia y puedan hacer sus pasantías en la compañía claramente las personas que quieren estudiar marketing y dedicarse a ello. Habrán opciones tomando en cuenta los diferentes trabajos que se necesitan en una compañía dedicada al marketing. Así que todo será en función a lo que quieran estudiar.
La explicación se alargó un poco más, hasta que por fin habían dado por culminado el discurso en dónde, en conclusión, estaban dando oportunidades a los estudiantes a ir a universidades muy importantes y costosas, pero con todo pago y eso era maravilloso para la Laura y el resto de estudiantes que no tenían los recursos financieros para ello.
Poco a poco, todos fueron dejando el lugar. Hasta perdió de vista a Marylin. ¡Dios mío! Estaba bastante emocionada, no lo podía creer.
—Wao, de verdad estoy impresionada —se dijo, para ella misma, dejando su lugar.
Mientras avanzaba a través del pasillo, se puso a buscar su teléfono en los bolsillos de su pantalón, pensando que lo había olvidado, pero en realidad seguía allí entonces distraídamente había chocado con un cuerpo duro y de inmediato alzó la cabeza para encontrarse con ese hombre de ojos azules. Era el mismo, el hombre trajeado que había estado hablando frente a todos ellos hace algunos minutos, ahora había impactado con ella y realmente se quedó paralizada.
Ya entendía los gritos, la exaltación de minutos atrás. Pasó saliva con dificultad, mientras intentaba mirarlo a los ojos y no fallar en el intento, o quedar como una tonta.
—Disculpa. ¿Estás bien? —quiso saber ese sujeto, mientras por poco segundos ponía ambas manos sobre sus hombros y ella ante ese contacto se estremecía.
No, nada bien, quiso decir, pero las palabras no le salían.
—Sí, lo estoy —apenas pudo abrir la boca para darle una respuesta y finalmente salir despavorida o casi, porque había impedido su retirada repentina alcanzando a tomar a la chica por el brazo.
—Aguarda, ¿cómo te llamas?
—Laura, y ya debo ir a clase —le habló rápidamente con tal de huir de su profunda mirada y de su presencia poderosa.
—Vale, ya debes saber que soy Sebastián Boseman pero es un gusto conocerte Laura y nuevamente disculpame.
—Oh no, yo soy quién debe disculparse puesto que estaba un poco distraída —le dijo, inquieta por irse.
—No te preocupes, y ya no te quito más el tiempo.
—Señor Boseman —lo llamó un tercero y por esa razón se había terminado de ir, dejándola suspendida en la incredulidad.
Durante la clase que dictaba su profesor, no pudo evitar estar ausente, pensando en el incidente. Podía seguir sintiendo su perfume en la nariz, y su impactante imagen se había grabado a fuego en su cabeza, era incomprensible lo que una persona que no conocía, podía causar en ella. Simplemente impresionante.
Lo intentó vez tras vez, recuperar la estabilidad y finalmente centrarse en lo que se le estaba explicando, pero solo había conseguido estar presente a medias en el aula, porque su cabeza había decidido continuar con el pensamiento de aquel hombre en la cabeza que no salía de su mente para nada.
—Como ya saben, el dueño de una compañía importante les habló a todos sobre las becas y de oportunidades que se les van a estar brindando a los estudiantes con promedio regular y por supuesto excelente. Estoy feliz por ustedes, mejoren y continúen creciendo, chicos. Se lo merecen.
Cuando la clase todavía no se terminaba, apareció el director, raramente se aparecía por allí, y más extraño era porque estaban en medio de la clase, pero no podía ser tan distinto ese día.
—Chicos, no los quiero interrumpir por mucho, de manera que seré breve con lo que tengo que decirles a todos y es comunicar qué esta noche se dará una fiesta importante en casa del señor Boseman y todos los del último curso están invitados. Espero puedan notificar su ausencia o asistencia lo antes posible. A través del grupo de la secundaria estaré dando todos los detalles concernientes. Que pasen feliz día —informó yéndose.
Ella se quedó de piedra. ¿Fiesta en casa de Boseman? ¡¿What?! No podía creer que eso estuviera sucediendo. Es que todo lo que ocurría era tan extraño ahora mismo.