Hicimos el viaje de retorno a la casa sumergidos en temas triviales. Su forma de desenvolverse al hablar conmigo me dio a entender que realmente se sentía en confianza a mi lado, tanto que comenzó a hablarme de su vida en el convento y todo por lo que tuvo que pasar para llegar al lugar de donde la saqué. Aunque durante su estadía en ese lugar y los anteriores, no sufrió sobornos o tratos similares al que le hubiera augurado si yo no hubiese aceptado la propuesta de su padre, en el entendido de haber sido coaccionada forzosamente a acceder a convertirse en el objeto s****l y cuidado sino también en el desahogo de las frustraciones del hombre que Gustavo escogió como la siguiente opción a ser su sucesor y el líder de la organización y a quien le iba a transferir sus propiedades, y por ende

