«Puedo decir que me quité un peso de años que venía haciendo trizas mi vida» Pensé al salir de la habitación detrás de Gelys y Akais. Como dirían por ahí, sentí la liberación. Independientemente de lo que sucediera a partir de ese instante, estaba seguro de no volver a sentir remordimientos por nada, menos por lo que no he hecho. —¿Qué hacemos con ellos, señor? —Preguntó el escolta encargado caminando detrás de mí. —Espera que salga de la casa con mi esposa y pasados cinco minutos sube a la morena y al otro a la sala de estar, a la otra mantenla en las mismas condiciones —Le ordené sin molestarme en voltear a verlo. Subí las escaleras en una tranquilidad que dejaba ver que no tenía ansiedad por nada. Cierto que si estaba expectante de lo que Akais pudiera decir a partir de ahora, pe

