NARRADOR OMNISCIENTE Sus ojos verdes se mantenían fijos en las hermosas estrellas que adornaban el cielo, las cuales veía desde la ventana. Estaba sentada en una silla mecedora en el cuarto de su hija con un peluche en sus manos. -Puede que te hayan alejado de mí, bebita, que te llevaran lejos, pero nunca olvides que soy tu madre y te amo más que a nada en este mundo... Todo lo que hago es por ti, Armonía.- Susurró sintiendo como las lágrimas descendían lentamente de sus ojos. Se sobresaltó al sentir una mano sobre su hombro y se volteó encontrándose con Dylan. Rápidamente secó sus lágrimas con la manga de su camisa. -¿La extrañas, cierto?- A Olivia le fue inevitable que las lágrimas volvieran a salir. -Cada día, Dylan. Quiero que vuelva, necesito tenerla en mis brazos.- Su voz se que

