⸺¡Ya entremos papá! Además, soy muy buena para no ser descubierta, esos pobres hombres no tienen la culpa de nada. ¡Vamos, vamos!⸺ lo toma por el brazo y casi a arrastras, lo conduce hasta la mansión. Pero antes de entrar el capo de capos, les dice a sus nuevos empleados, que una vez que estén listos, lo quiere ver en su oficina, para darles algunas recomendaciones. Tanya aprovecha y entra lo más rápido que puede, en la gran mansión.
Yeris entra en su habitación, y lo primero que hace es llamar a su príncipe azul.
⸺¡Hola mi amor! ¿Cómo estás?⸺dice Yeris una vez que escucha la voz de Sneyder y se pone a juguetear con el dije de su cadena.
⸺ ¡Hola Yeris!⸺responde Sneyder en su lugar de trabajo, mientras le coquetea a una clienta.
⸺Sé que estarás muy ocupado, por eso no te voy a quitar mucho tiempo. Quiero que le presentes un amigo a mi prima…
⸺¿A Tanya?⸺interrumpe Sneyder.
⸺¡Sí, para ella! Quiero que salgamos los cuatros. La pobre no se divierte mucho, por no decir que nada. ¿Cuento con eso?
Sneyder se incomoda un poco, y no sabe qué responder. Para él, es una situación un tanto rara, cómo le iba a conseguir cita con un hombre, a la mujer que lo tiene suspirando día y noche. Pero de tanto meditar, se le ha ocurrido una buena idea. Piensa que puede sacar partido de aquella salida, por lo menos la iba a volver a ver.
—¿Sneyder, estás ahí?
—Sí, lo que pasa es que estaba con un cliente, y por eso no te podía responder. Pero…sí, me parece una buena idea, y tengo el candidato perfecto para ella—Yeris sonríe ampliamente y cambia de posición sobre su cama⸺. Tú tranquila que mi amigo sí irá, nada más es que le diga. Por eso dejaremos todo listo ahora mismo. ¿Qué tal para mañana sábado?
⸺¡Me parece bien! Y así te veo, que no me aguanto las ganas. ¿Y tú me quieres ver?
⸺Sí… Claro, claro⸺tartumudea un poco ⸺. Entonces mañana nos vemos.
⸺¿No quieres hablar más conmigo?⸺Yeris se sienta y se pasa el celular para la otra mano.
⸺¡Lo que pasa es que estoy trabajando!⸺y Sneyder frunce el ceño.
⸺¡No mentira! No te quito más tiempo. ¡Te veo mañana! ¡Te envío muchos besos! ¡Chao!
Sneyder sigue atendiendo a su clienta, mientras Yeris a muchos kilómetros de ahí, se va a contarle a su prima. Está dichosa de la vida. Pero primero le pide a una de sus empleadas, que le dé un par de ensaladas de frutas o, mejor dicho, que se las lleve a la piscina. Una vez que termina de ordenarle a su empleada, va a buscar a Tanya. Se la lleva a la piscina y juntan un par de tumbonas. Se acomodan en dichos aparatos, y empiezan a platicar. El día es casi perfecto, y es por eso que los pajaritos cantan felices. Una vez que Yeris le cuenta de su plan a Tanya, ésta no está muy convencida de querer ir. Pero sabe que le debe una a Yeris, y es por eso que, aunque en contra de su voluntad, acepta ir. Mientras Yeris sigue hablando sonriente, Tanya observa a un pajarillo bañarse alegremente en la piscina.
Las horas han pasado, y es por eso que Sneyder regresa a su casa, pero antes de entrar, se va hasta la casa de su gran amigo Adrián.
⸺¿Qué vas hacer mañana en la noche Adrián?⸺y toma un buen trago de cerveza, que Adrián le dio.
—Nada. ¿Qué tienes pensado hacer?—responde Adrián y se van al salón del departamento, y se ponen a ver un partido de fútbol. El clásico del fútbol profesional colombiano. América de Cali y Atlético Nacional juegan la cuarta fecha de la temporada.
⸺¡Imagínate que me llamó la loca de Yeris y me dijo que le presentara un amigo a su prima!
⸺¡Nojodás!⸺interrumpe Adrián y sonríe.
⸺¡Sí, parcero!⸺vuelve Sneyder a pegarle un buen trago a la cerveza ⸺. ¿Tengo un plan?…
⸺¡Ay madre! ¡Ya te veo parcero!⸺ pero en ese preciso instante América de Cali marca un gol, y los dos se lamentan.
—¡Qué tortugas son esos defensas de Nacional!—grita Sneyder.
Comentan por un rato la jugada que ocasiona el uno a cero momentáneo y siguen la conversa.
⸺Yo te voy a llevar a ti. Pero quiero que te quede claro que esa mujer es mía—Sneyder sonríe—. Así que ten cuidado. Y lo hago porque quiero bailar con ella, sin que se gane un problema con su prima. La quiero ver, oler, tocar, y hasta besar.
⸺¿Y si digo que no?— guiñe el ojo Adrián, sonríe y bebe.
⸺ ¡Dejas de ser mi mejor amigo! —ríe Sneyder—. ¡No! ¡Aún mejor! ¡Me pongo a traficar con mi futuro suegro!⸺esta vez los dos ríen⸺. Te lo pido como un favor.
⸺¡Esta bien! Pero si es linda cómo dices vos, me la quedo⸺y Adrián sonríe nuevamente.
⸺¡De eso nada parcero!⸺y Sneyder le eche una poca de cerveza a su amigo mientras ríen.
⸺Tú verás si sigues jugando a dos bandas. Pero cuenta conmigo. Mañana bailaremos un poco.
⸺¡Bien parcero!⸺y Sneyder abraza a su amigo.
América de Cali vuelve a marcar y Sneyder hace el gesto de querer lanzarle la botella de cerveza al televisor. Adrián en cambio, se toma de los pelos y empieza a gritar algunos improperios.
“Gato” sigue espiando a Sneyder. No soporta seguir viéndolo junto a la mujer de sus sueños. Está seguro, que Sneyder le dará un motivo para separarlo de Yeris. Es por eso que esa misma noche, lo espera con tanta paciencia, la misma que un felino carga cuando está cazando a su presa. Sabe que los viernes por la noche, son de fiesta, y también sabe que Sneyder lo mejor que sabe hacer, es irse de fiesta. Lo bueno es que el novio de la hija del principal capo de Colombia, se lo pone fácil.
Unas horas después de que acaba el partido de fútbol, Sneyder se despide de su casi hermano y sale directo a su vehículo. No ha recorrido ni cien metros de distancia, y Sneyder ve una vecina que lo trae desde hace varios días, loco. Ella va por la acera, contoneando sus esbeltas caderas, a un ritmo cardiaco. Sneyder baja la velocidad, una vez que queda a la misma altura que la bella vecina. Le pita y saca la cabeza.
—¡Buenas noches vecina!—la vecina ni corta ni perezosa le responde las buenas noches, lo mira y le sonríe.
Sneyder le pide que se detenga, ella lo hace y él detiene su carro. Alias “gato” también para su vehículo a una distancia prudente, y empieza a grabar con su celular.
⸺ ¡Le juro que estoy tan solo como el uno! Y si me deja ser su novio, le voy a demostrar que usted es el amor de mi vida⸺ dice Sneyder una vez que se ha puesto a hablar con la bella mujer. La toma de la mano y ella se deja.
⸺ ¡Vos tenés una cara de perro que no puedes con ella! ¡Pero tranquilo, que me gustas y voy a utilizarte un poco!⸺y la mujer sonríe—. ¿Y para dónde vas?
En ese momento a Sneyder le entra una llamada. Saca su celular y se da cuenta que es Yeris. Le hace una señal a la chica y se aleja un poco para poder hablar por celular.
⸺ ¡No pues!, ¿y vos pensás que yo voy a estar esperando como una boba? ¡Ahí se queda pirobo!⸺y la chica hace el intento de irse.
Sneyder decide no contestar de momento la llamada, y toma por el brazo a la chica.
⸺¡Venga mi amor!, que es mi abuelita la que me está llamando ¿Para dónde va?⸺la chica le da la espalda.
⸺¡Déjeme parcero! Pues dígale a su abuelita que le baje ese bulto que tiene entre los pantalones⸺se zafa de Sneyder y se va.
⸺¡Ahhh!⸺y Sneyder decide dejarla marchar y contesta la llamada⸺
—¡Aló, mi amor! ¿Estabas hablando con alguna chica?—le responde Yeris.
—No, nada. Estoy en casa, y estoy a punto de irme a la cama, vine bien cansado del trabajo—y hace un ruido de bostezo.